Cada cristiano enfrenta una lucha diaria con los restos de pecado que aun tiene de su pasada vida. Solo quienes han nacido de nuevo pueden entender la naturaleza de esta batalla diaria. Por eso el apóstol Pablo nos hace un llamamiento a desnudarnos de nuestra vieja naturaleza cada día y a vestirnos con la nueva creada en Cristo Jesús, en la justicia y santidad de la verdad. Ef. 4:17-24.

Escuchar