Varios de los discípulos de Jesús tuvieron una experiencia difícil de olvidar. Pudieron ver de manera física la gloria de Dios aun a este lado de la eternidad. La Palabra de Dios nos dice que en Jesús habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad, pero no todos vieron y experimentaron lo que esos discípulos contemplaron con sus propios ojos. 2 Corintios 4:1-7.

Escuchar