Close
Log In using Email

    LA ORACIÓN MÁS SUBLIME 4

    Jesús continúa su oración al Padre en favor de sus discípulos pidiendo que Él los guarde del mal y del maligno. Efectivamente se acercaba la hora de su muerte y los discípulos iban a ser zarandeados como el trigo. Todos vivimos momentos en los que nuestra fe es probada y hasta el atrevido Pedro tuvo que sufrir en carne propia el dolor de haber negado a Jesús en el momento más crítico. Por eso este nos advierte en su primera carta que "vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar". Pero Jesús ora que el Padre los guarde en su Nombre. Juan 17:9-15.