QUE NADIE TE PRIVE DE TU PREMIO

Pablo dirige su carta a los hermanos que son santos y fieles que están en Colosas. Muchas veces ponemos la base de nuestra identidad en lo que sentimos y somos engañados. Lo que somos es lo que Dios dice que somos. Y el milagro es vernos a la luz de la Palabra y creer que Dios nos ama así. A los ojos de Dios la Iglesia es santa, pura y sin macha. Hemos de ser conscientes de la herencia qua tenemos, de quienes somos en Cristo. Colosenses 1:21-23.

LA ESPERANZA DE GLORIA

Entramos hoy a estudiar la obra de Cristo en el creyente. ¿Qué ha hecho Cristo a favor de la Iglesia? ¿Para qué nos salvó? En último término, ¿qué ha hecho Cristo al morir por nosotros? ¿Qué nos espera? La Biblia enseña que hay distintos grados de gloria. El hombre es la cima de la creación, pero aun así los ángeles son mayores en gloria. ¿Por qué Cristo rescató a un ser inferior en gloria? En la salvación somos unidos a Él, el más exaltado de todo. Cristo nos rescató para compartir con nosotros su gloria, nos unió a Él y nos llevó a la gloria con Él.
Colosenses 1:24-29

LAS COSAS DE ARRIBA

En este pasaje Pablo está animando a los Colosenses, y a nosotros de paso, a que pongamos nuestra mirada en lo celestial, en lo que perdura, en lo que merece la pena, en lo eterno. Y el apóstol de los gentiles nos habla de varias verdades profundas y fundamentales de la fe cristiana. Son hechos muy relevantes que todo hijo de Dios debería conocer y encarnar, pues son la clave para una vida espiritual fructífera y que da gloria a Dios y gozo a nuestras almas. Así que escucha con atención, toma nota y haz tuyas estas verdades hasta que las experimentes cada día en tu caminar con Jesús.
Colosenses 3:1-4