VESTIDOS PARA EL COMBATE 2

Hay una realidad que todo hijo de Dios conoce por propia experiencia, estamos en medio de una batalla en la que nuestros enemigos son invisibles, poderosos y organizados. La Palabra de Dios nos enseña desde el primer libro de la Biblia, hasta el último, lo real que es esta lucha con las tinieblas. La semana pasada estuvimos estudiando dos partes de la armadura del cristiano, hoy estaremos considerando las otras cuatro partes del atuendo imprescindible en la batalla contra nuestro enemigo. Efesios 6:10-20.

VESTIDOS PARA EL COMBATE 1

Hay una realidad que todo hijo de Dios conoce por propia experiencia, estamos en medio de una batalla en la que nuestros enemigos son invisibles, poderosos y organizados. La Palabra de Dios nos enseña desde el primer libro de la Biblia, hasta el último, lo real que es esta lucha con las tinieblas. El apóstol Pablo, en el pasaje de hoy, nos recuerda la importancia de estar bien preparados y pertrechados para poder estar firmes en este combate y resistir en el día malo. Hoy exploramos dos de los utensilios imprescindibles para esta lucha. Efesios 6:10-20

NO ENTRISTEZCÁIS AL ESPÍRITU SANTO

¿Por qué muchos cristianos viven una vida en la que no se experimenta la obra sobrenatural del Espíritu Santo? ¿Afecta nuestra manera de vivir y actuar al resto de la iglesia? ¿En qué consiste contristar o entristecer al Espíritu Santo? Hoy escuchamos los sabios consejos de Dios a través de la pluma del apóstol Pablo a los cristianos de Éfeso. Algo tan cotidiano y habitual como nuestra forma de hablar, lo que decimos, cuándo lo decimos, a quién lo decimos y con qué intención lo decimos, tiene un impacto tremendo en nuestro testimonio y en el fluir o no del Espíritu en nuestra vida diaria. Efesios 4:30

UNA ALABANZA INFORMADA

Una alabanza informada – Efesios 1:3-14 – Lucas Martínez

En el mensaje de hoy exploramos una profunda verdad para todos aquellos que está EN CRISTO. El primer capítulo de la carta del apóstol Pablo a los efesios nos revela esta verdad en la cual entendemos cómo el Padre nos ha elegido y adoptado, el Hijo nos ha redimido y dado herencia, y el Espíritu Santo nos ha sellado. La unión intrínseca con Cristo es el fundamento de estas bendiciones trinitarias, las cuales no son materiales, sino eternas y transformadoras. El propósito central de todas estas bendiciones es que vivamos para la alabanza de la gloria de Dios, lo que debería inspirar una alabanza informada en cada aspecto de nuestra vida, en cada momento que vivimos, sin importar las circunstancias cambiantes y pasajeras por las que estemos atravesando en estos momentos.

DE TAL PALO, TAL ASTILLA

Es parte integral de la naturaleza humana que los hijos se parezcan a sus padres. De ahí proviene el proverbio español “De tal palo, tal astilla”. Por tanto, lo propio y natural es que los hijos de Dios se parezcan en carácter al Padre del que proceden. El apóstol Pablo en su carta a los Efesios nos hace un llamado a vivir de acuerdo con nuestra nueva naturaleza en Cristo. Esto es una gran responsabilidad, pero también es un tremendo privilegio. En un mundo donde las tinieblas parecen dominar, ¿cómo podemos asegurarnos de que nuestro andar sea radicalmente distinto al de quienes nos rodean? ¿Es realmente posible vivir una vida que refleje a nuestro Padre celestial de forma inconfundible? ¿Cuál es la clave para aprovechar cada momento que la vida nos ofrece, transformándolo en una oportunidad divina? ¿Dónde podemos encontrar el poder que nos capacita para vivir una vida de santidad, sabiduría y amor incondicional? Efesios 5:1-20.

ARMADOS PARA LA BATALLA

Es una tragedia que la humanidad ha vivido cientos de guerras a los largo de su historia. ¿Pero, eres consciente de que libramos una guerra espiritual más cruenta que cualquier conflicto conocido? No es opcional; cada cristiano tiene una batalla que librar, y si no estás luchando, ¡estás perdiendo! Este mensaje crucial desvelará el equipamiento divino de la armadura de Dios, tu única defensa para resistir en el día malo y permanecer firme. Descubre cómo cada pieza te fortalece. Aprende a apagar los dardos de fuego del maligno y a manejar la espada de la Palabra de Dios contra las fuerzas de la oscuridad y tus propias pasiones. La victoria ya es nuestra en Cristo, ¡pero necesitas saber cómo luchar! ¡No te pierdas esta enseñanza esencial para tu vida espiritual! Efesios 6:10-17.

DIVERSIDAD Y CRECIMIENTO EN LA UNIDAD

La unidad orgánica de la Iglesia es una realidad que Dios mismo se encarga de crear y mantener. No obstante, unidad no es igual a uniformidad. Al igual que Dios es uno, pero en Él hay una pluralidad de personas; la Iglesia también es una con una diversidad que la enriquece y completa. Cada hijo de Dios ha recibido algún don espiritual, un regalo recibido por gracia, que debe ser utilizado para la edificación mutua. Cristo reparte esos dones como Él quiere y a quien Él quiere en el ejercicio libre y sabio de su soberanía. Cada miembro del Cuerpo debe conocer y usar los dones que ha recibido con un espíritu de entrega y amor a sus hermanos en Cristo. Si quieres saber cuál es tu don, comienza a actuar en fe y en humildad en medio del Cuerpo, y pronto será evidente para todos cuál es ese don que has recibido del Señor. Efesios 4:1-16.

GUARDA LA UNIDAD DEL ESPÍRITU

La unidad, aunque es una realidad orgánica ya consumada en Cristo, requiere un esfuerzo activo («solícitos en guardar la unidad») por parte de los creyentes. Entramos a considerar las virtudes necesarias para mantener esta unidad: humildad, mansedumbre, paciencia y amor, contraponiéndolas al individualismo y al orgullo. Además, se describe la unidad mediante siete realidades inmutables compartidas por todos los auténticos creyentes: un cuerpo, un espíritu, una esperanza, un Señor, una fe, un bautismo, y un Dios y Padre de todos. El propósito es exhortar a la congregación a vivir una vida congruente con su identidad en Cristo, superando las divisiones y cultivando un amor genuino para reflejar la unidad que hay en Dios mismo. Efesios 4:1-6.

LA SALVACIÓN DEL DIOS TRINIDAD

Nos hallamos ante un texto muy conocido. Se trata de una doxología, de una declaración de alabanza, de una exaltación a la salvación que hay en el Dios trino. En el griego, todos estos versículos son una sola oración de unas doscientas palabras, en la que se nos habla de la obra del Padre (vv. 3-6), del Hijo (vv. 6-12) y del Espíritu Santo (vv. 13-14) en nuestra salvación. Efesios 1.3-14.

UNA SOLUCIÓN RADICAL PARA UN PROBLEMA RADICAL

El problema de la maldad aparece a lo largo de toda la historia de la humanidad. Intentamos atajarlo o minimizar sus efectos negativos por distintos medios, filosofías y religiones, pero su influjo pernicioso continúa actuando en nosotros y en nuestro alrededor. Los médicos estudian con cuidado los síntomas que les llevan hasta el diagnóstico de la patología correcta para que sus pacientes alcancen la sanidad tan deseada. ¿Pero quién puede diagnosticar el mal que aqueja nuestra alma? Y más importante aun, ¿qué médico es aquel que puede sanar y traer vida al espíritu humano enfermo? Efesios 2:1-7