EVIDENCIAS DE UNA VIDA LLENA DEL ESPÍRITU SANTO

«Una alabanza desprovista de emoción es incompleta.» Esta es una afirmación valiente y arriesgada, pero tiene su debida explicación en el mensaje de hoy. La vida llena del Espíritu tiene indefectiblemente unas evidencias que la acompañan de manera natural. De esta manera, una vida cristiana desprovista de una genuina alabanza es una contradicción. Fue Jesús mismo quien afirmó que el árbol se conoce por su fruto. La alabanza es inherente a la vida llena del Espíritu. Efesios 5:18-20.

DEJAOS LLENAR

La vida cristiana solo puede vivirse en el Espíritu. Pablo hace un contraste en el pasaje que hoy consideramos entre la vida en la carne y la vida en el Espíritu. Hay un llamado negativo en cuanto a lo que no debemos hacer. Pero lo que enfatiza el texto es el llamado positivo que viene a continuación del anterior. Es un llamado a ser llenos del Espíritu Santo. Pero, ¿qué es ser lleno del Espíritu Santo? ¿Se trata acaso de alguna experiencia de tipo místico? ¿Cómo se hace esto de ser llenos del Espíritu? Efesios 5:15-21.

VIGILA, SÉ SABIO

La Palabra nos llama a vivir de manera sabia aprovechando bien las oportunidades que Dios, en su providencia, nos ofrece a cada momento. Pero ¿dónde está la fuente de la auténtica sabiduría? ¿En qué consiste el vivir de manera sabia? Efesios 5:15-21.

DIOS VOTÓ POR TI

¿En base a qué nos eligió Dios? ¿Cuáles fueron los motivos para tal elección? ¿Qué fue lo que movió la misericordia de Dios hacia nosotros? La Palabra de Dios declara de manera insistente que no fuimos nosotros los que elegimos a Dios, sino que fue Él quien nos eligió a nosotros. Efesios 1:1-11.

GRACIA EFICAZ

¿Qué es la gracia eficaz que se materializa en el llamado de Dios? Cuando Dios llama a alguien, ¿esa persona puede negarse a ir? El mismo Señor Jesucristo afirma: “Todo lo que el Padre me da, vendrá a mí; y al que a mí viene, no le echo fuera”. También el apóstol Pablo dijo que el llamamiento de Dios es irrevocable. Y es que en el nuevo nacimiento, nuestra participación es la misma que la que tuvimos en nuestro nacimiento natural: ninguna. Efesios 2:1-10.

COMO SER LLENOS DEL ESPÍRITU

Todos nos hemos preguntado alguna vez cómo ser llenos del Espíritu. Conocemos el mandato de las Escrituras: «sed llenos del Espíritu», pero posiblemente muchos no sepamos cómo obedecer este mandamiento. Hoy estudiaremos a la luz del mensaje de Pablo a los efesios como hacerlo y lo que muchas veces nos impide alcanzarlo. Efesios 5:18-21.

DESPÓJATE PARA REVESTIRTE

Cada cristiano enfrenta una lucha diaria con los restos de pecado que aun tiene de su pasada vida. Solo quienes han nacido de nuevo pueden entender la naturaleza de esta batalla diaria. Por eso el apóstol Pablo nos hace un llamamiento a desnudarnos de nuestra vieja naturaleza cada día y a vestirnos con la nueva creada en Cristo Jesús, en la justicia y santidad de la verdad. Ef. 4:17-24.

CONSIDERACIÓN

¿Quién es, cómo es, cómo actúa el Espíritu Santo en los creyentes? ¿Qué significa y cómo podemos contristar al Espíritu Santo? ¿Por qué se le denomina en las Escrituras como «el sello del Espíritu»? ¿Se marcha el Espíritu Santo de un cristiano cuando éste peca? Estas y otras preguntas hayan respuesta en nuestro mensaje de hoy. Efesios 4:22-32.

8 – EL DEBER DE LOS PADRES EN EL HOGAR 2

Octava y última predicación de esta serie dedicada a la familia cristiana. Después de haber considerado en la primera parte de este mensaje lo que no debemos hacer como padres, vemos aquí lo que sí debemos hacer en cuanto a la crianza de los hijos. ¿Qué es disciplina desde la perspectiva bíblica? ¿Y amonestación? Qué quería decir Pablo cuando añadió a estos sustantivos el calificativo «del Señor»? Efesios 6:1-4.

7 – EL DEBER DE LOS PADRES EN EL HOGAR 1

El matrimonio es la obra de Dios y es para la gloria de Dios. Pero, dentro de este contexto ¿cuál es el deber de los padres? ¿Qué quiere decir Pablo cuando dice que los padres deben criar a los hijos en el temor del Señor? Cómo provocamos a ira a nuestros hijos. Estas y otras incógnitas se despejan en esta séptima predicación dedicada a la familia cristiana. Efesios 6:1-4.