GRAN TEMOR SOBRE TODA LA IGLESIA

Lo relativo y lo transitorio invade todo nuestro mundo actual. Parece como que hoy todo sirve, todo vale si a ti te sirve, si a ti te vale. Pero como cristianos deberíamos preguntarnos, y a Dios ¿le sirve, le vale? Hoy veremos dos hechos en apariencia iguales y hasta piadosos, pero uno sí lo era, el otro en cambio iba lleno de veneno mortal. Hechos 4:32-5:11.

HABLANDO CON DENUEDO LA PALABRA DE DIOS

Entramos hoy a analizar la oración de los discípulos cuando Pedro y Juan fueron puestos en libertad tras la sanidad del cojo de la puerta Hermosa. En esta oración podemos ver la comprensión clara y profunda que tenían nuestros hermanos del auténtico y único Dios Creador de todo cuanto existe. Ellos oran en base a la Palabra. No se dejan llevar por sus sentimientos, ni se dejan influenciar por las circunstancias adversas por las que atraviesan, sino que oran en base a las verdades bíblicas ya reveladas en la Palabra. El resultado es que Dios actúa respondiendo de forma clara a esa oración. Hechos 4:23-31.

ME SERÉIS TESTIGOS

Jesús encomendó a sus discípulos, y a nosotros con ellos, una misión que es fundamental. «Me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra.» ¿Cómo puedo yo ser un testigo fiel? ¿Qué se espera de mí como testigo? ¿De qué tengo que testificar? ¿Y cómo debo hacerlo? Hechos 1.

PRINCIPIOS BÍBLICOS SOBRE EL GOBIERNO DE LA IGLESIA LOCAL

Hacemos un pequeño paréntesis en la serie de mensajes basados en el Evangelio de Marcos para adentrarnos hoy en el libro de Hechos de los Apóstoles. Vamos a exponer algunos principios bíblicos sobre el gobierno de la iglesia local de manera muy resumida y esquemática. ¿Qué diferencias existían en la primera iglesia entre los ancianos, los pastores y los obispos? ¿Pueden los principios de gobierno de la iglesia apostólica cumplirse en nuestras congregaciones locales actuales? Hechos 20:17-18, 25-28.

NO ESTIMO MI VIDA PRECIOSA PARA MÍ

A pesar de que Saulo de Tarso era un enemigo encarnizado de Jesús y de sus discípulos, Jesús le sale al encuentro y le muestra su inmensa gracia y misericordia. El Dios perseguido sale a perseguir a su perseguidor y lo alcanza cerca de Damasco. Allí, en lugar de darle un golpe mortal, le muestra su amor y lo llama para que sea su heraldo escogido. Hechos 20:24.

23 – PORQUE YO CONFÍO EN DIOS

Dios tiene claro cuál es su hoja de ruta para su siervo Pablo. El apóstol de los gentiles tenía sus planes, sus proyectos, sus ideas y su agenda, pero Dios tiene un plan distinto, que a veces coincide con el de Pablo, pero otras muchas veces no. Y es que en la senda difícil y tortuosa que a veces nos toca vivir, Jesús se glorifica en cada uno de los contratiempos que hemos de enfrentar. Hechos 27 y 28.

22 – CONVICCIÓN, AMBICIÓN, RESOLUCIÓN

Cuando un/a hijo/a de Dios tiene claro cuál es su llamamiento y misión, encuentra el verdadero propósito de su vida y de todas las cosas. Esa fuerte convicción le llevará a tomar claras y seguras decisiones que se encaminen a alcanzar el objetivo que le ha sido encomendado.  Hechos 20:17-38.

21 – ÉL SABE, ÉL PUEDE

Los dos primeros versículos de este pasaje son, cuando menos, enigmáticos. El Espíritu Santo prohíbe a Pablo y a sus acompañantes que prediquen en varios lugares, y los va guiando hacia otros lugares. Parece como si las puertas se cerraran a la predicación del Evangelio, pero cuando Dios cierra una puerta, abre otra en el momento y lugar que menos podríamos esperar. ¿Te sientes confuso y un tanto frustrado? Él puede, Él sabe. Hechos 15:1-21.

20 – SOLO CRISTO

Pablo contendió ardientemente por la fe de Jesucristo, no solo ante los incrédulos, sino también ante los propios discípulos y ante aquellos que eran considerados como autoridades y columnas de la Iglesia. Y es que lo que estaba en juego eran los propios fundamentos del Evangelio de Jesucristo. Una iglesia permanece o cae en virtud de que enseñe y defienda el verdadero y único Evangelio de Jesucristo. Hechos 15:1-21.

19 – DE LAS VANIDADES AL DIOS VIVO

La idolatría es uno de los pecados más groseros en los que puede caer el ser humano, de hecho, aparece al principio del Decálogo que Dios le entregó a Moisés, tras el primer mandamiento de honrar solo a Dios sobre todas las cosas. Pablo en Listra, y luego en Atenas se enardecía al ver a las multitudes entregadas a este terrible pecado. Hechos 14:8-20.