TE INVITO

Terminamos un año que ha sido difícil para casi todo el mundo. Las circunstancias duras que hemos vivido a raíz de la pandemia del coronavirus nos han puesto a prueba desde principios de año. En el pasaje de hoy escuchamos la voz de Dios que nos invita, nos llama, nos convida. Una invitación a aquellos que están sedientos, necesitados, y lo saben. Ven a Jesús, toma agua, leche y vino para saciar tu necesidad de significado, de plenitud, de auténtica y verdadera vida. Isaías 55:1-3.

EL PRÍNCIPE DE LOS CUATRO NOMBRES

El capítulo ocho de Isaías es un claro anuncio de juicio por causa del pecado. Un juicio con sentido centrífugo, de adentro hacia afuera. Empieza por el pueblo de Dios y se va expandiendo hacia las naciones vecinas ampliando el área hasta abarcar toda la tierra. Pero en el capítulo nueve aparece una potente luz de esperanza en medio de esta profunda oscuridad, que nos anuncia la llegada de un niño especial al que se denomina con cuatro nombres muy significativos. Isaías 9:6.

DOS CIUDADES

Hay dos ciudades muy distintas y dos tipos de ciudadanos. Los de la ciudad Exaltada están ciegos por su propio orgullo y vanagloria para ver todo lo bueno que Dios les ha dado. En cambio, los habitantes de la ciudad Fuerte, que eran moradores del polvo igual que los demás, fueron vivificados por Dios y ellos corren hacia Él porque saben que solo en Él está el bien y la prosperidad de sus almas. Isaías 26:1-21.