EL COSTO DE SEGUIR A CRISTO

Tres son las respuestas que Jesús da en este pasaje a aquellos que quieren seguirle. Si las leemos fuera de su contexto nos pueden parecer muy radicales y hasta extremas, pero Jesús tiene una buena razón para responder así. Él no ponía las cosas fáciles a quienes mostraban interés en ser sus discípulos, más bien todo lo contrario. La pregunta fundamental que debemos plantearnos seriamente es la siguiente. ¿Por qué buscamos a Jesús? ¿Cuáles son las auténticas y reales motivaciones para desear ser un discípulo suyo? ¿Nos hemos detenido a considerar seriamente cuál es el costo de seguirle? Lucas 9:57-62.

VISIÓN QUE CAPACITA PARA LA MISIÓN

Pedro, al igual que la multitud, era un oyente cautivado por la predicación de Jesús. Él, con toda probabilidad, estaba sentado en la barca escuchando la Palabra de Dios que salía de los labios de Jesús. Dice en Romanos 10:17: “que la fe es por el oír, y el oír, por la Palabra de Dios». Así que, al oír la Palabra de Dios, por esa palabra, Dios produce en nosotros fe para creer en Jesucristo. En breve Pedro tendría que ejercer fe y Jesús, mediante su enseñanza, lo estaba preparando. Tras el mensaje Jesús le pide a Pedro que vuelva a intentar una nueva pesca. Pedro obedece en fe a la palabra dada por Jesús. Pero la clave de todo esto es que Pedro no va a obedecer en base a la lógica, sino en base a la fe. Esta obediencia contra toda lógica es la obediencia de la fe.
Lucas 5:4-5

LAS PARÁBOLAS Y EL MISTERIO DEL REINO 13 | Ricos para con Dios

Mientras que Jesús hablaba los misterios del Reino de Dios se acerca un hombre que le pide que le diga a su hermano que le entregue lo que le pertenece de la herencia paterna. Tal como este hombre buscó a Jesús para que le diese lo que le correspondía, muchos hoy se acercan a Jesús solo para Él les dé lo que creen que pueden necesitar. A pesar de ser una petición completamente fuera de lugar, Jesús no rechaza a este hombre, sino que enseguida se lanza a salvarlo del engaño de las riquezas. ¿Qué es la vida, en qué consiste tener auténtica y verdadera vida? ¿Dónde encontramos nuestra seguridad y descanso? ¿Cuál es el mayor anhelo de nuestra alma?
Lucas 12:13-21

LAS PARÁBOLAS Y EL MISTERIO DEL REINO 9 | Projimidad

Hoy nos acercamos a una de las parábolas más conocidas de cuantas Jesús contó. Por eso mismo podemos pensar que esta ya la sabemos y dejar de prestar atención a la misma. Pero no te precipites, la Palabra de Dios tiene profundidades tanto de interpretación como de aplicación que nos sorprenden, los confrontan y nos humillan una y otra vez. Y eso no es malo, todo lo contrario, nos ayuda a tener una perspectiva bíblica de nosotros mismos y de aquellos que nos rodean. ¿Y qué es la «projimidad»? ¿De dónde ha salido esa palabra? Descúbrelo hoy con nosotros.
Lucas 10:25-37

LAS PARÁBOLAS Y EL MISTERIO DEL REINO 8 | Astucia santa

La parábola del mayordomo sagaz puede ser muy fácilmente mal interpretada. Tiene que ver con el uso de los bienes materiales. Hay pocas cosas que muestren tan claramente el estado de nuestra alma como el manejo del dinero, de las posesiones. Los que piensan demasiado en lo terrenal, los que tienen su porción en esta vida, son sagaces. Se informan de pagas y ayudas, estudian, madrugan, trasnochan… Esto no es malo en sí mismo. Pero cuando la vida se vuelca en esas cosas, es porque vas con las luces cortas. Cuando las preocupaciones se reducen a qué comeremos, qué vestiremos, cuánto ganaremos, dónde iremos de vacaciones, … eso termina en tragedia. Eso es mundanalidad.
Lucas 16:1-13.

LAS PARÁBOLAS Y EL MISTERIO DEL REINO 6 | Fe en la tierra

En esta ocasión el énfasis de la parábola que analizamos es la necesidad de una fe militante, combativa, que se manifiesta en una oración constante y tenaz, que persevera hasta que la Estrella resplandeciente de la mañana sale. En esta parábola vamos a ver cuatro similitudes y cuatro contrastes entre la viuda y la Iglesia a la que representa. Lucas 18:1-3.

LAS PARÁBOLAS Y EL MISTERIO DEL REINO 3 | Fiesta

“Se acercaban a Jesús todos los publicanos y pecadores para oírle, y los fariseos y los escribas murmuraban, diciendo: Este a los pecadores recibe, y con ellos come. Entonces él les refirió esta parábola, diciendo: …” Lucas 15

Hoy entramos a considerar un grupo de tres parábolas en las que Jesús nos muestra las entrañas de Dios el Padre. Con estas tres historias Jesús nos enseña el rasgo más hermoso del Reino de los cielos. Dios quiera que hoy seamos todos heridos por el fulgor de la belleza del Señor.

LAS PARÁBOLAS Y EL MISTERIO DEL REINO 1 | La Parábola de los Terrenos

En los días del ministerio terrenal de Jesús los fariseos le preguntaron: «¿Cuándo vendrá el reino de Dios?» Y Jesús les respondió que el reino de Dios ya estaba entre ellos. Pero, ¿qué es el reino de Dios? El Reino de Dios es esa realidad donde Cristo es exaltado y reconocido Rey. Es ese ámbito donde el nombre de Dios es santificado, donde la voluntad del Señor es hecha, buscada y acogida con agrado, con gozo. En esta nueva serie, veremos algunos principios del reino de Cristo a través de algunas de las parábolas que Jesús contó durante su ministerio.

TOCANDO Y SIENDO TOCADOS POR EL SEÑOR

Dos personas muy distintas se acercan a Jesús para recibir un milagro de Él. Uno es alguien respetado y reconocido socialmente, la otra es una pobre mujer de la que ni siquiera sabemos el nombre. A pesar de sus diferencias hay algo que los une, ambos sufren indeciblemente por causa de la enfermedad. Uno viene públicamente, la otra viene a escondidas para no ser descubierta. Pero Jesús se detiene a conversar con cada uno de ellos. Él no hace acepción de personas, porque para Jesús todos, todos, todos tenemos la misma necesidad de salvación. Un solo toque de Jesús puede cambiar toda tu vida de manera radical.
Lucas 8:40-56.

PAZ A VOSOTROS

Tras el juicio amañado contra Jesús y su posterior ejecución en la cruz romana, el cuerpo del Señor fue puesto en una tumba nueva propiedad de José de Arimatea. Con Jesús murieron las esperanzas de sus discípulos que corrieron asustados a esconderse por miedo a los judíos. Vinieron los días de luto y llanto para todos aquellos que lo amaban. El sentido de frustración y derrota era el pan de cada día para todos ellos. Pero unos días después, mientras estaban reunidos con la puerta cerrada, Jesús apareció en medio de ellos y les dijo: “Paz a vosotros”. En cuestión de segundos la tristeza y la frustración desaparecieron dando paso a un gozo indestructible. Lucas 24:36-49.