LAS PARÁBOLAS Y EL MISTERIO DEL REINO 8 | Astucia santa

La parábola del mayordomo sagaz puede ser muy fácilmente mal interpretada. Tiene que ver con el uso de los bienes materiales. Hay pocas cosas que muestren tan claramente el estado de nuestra alma como el manejo del dinero, de las posesiones. Los que piensan demasiado en lo terrenal, los que tienen su porción en esta vida, son sagaces. Se informan de pagas y ayudas, estudian, madrugan, trasnochan… Esto no es malo en sí mismo. Pero cuando la vida se vuelca en esas cosas, es porque vas con las luces cortas. Cuando las preocupaciones se reducen a qué comeremos, qué vestiremos, cuánto ganaremos, dónde iremos de vacaciones, … eso termina en tragedia. Eso es mundanalidad.
Lucas 16:1-13.

LAS PARÁBOLAS Y EL MISTERIO DEL REINO 6 | Fe en la tierra

En esta ocasión el énfasis de la parábola que analizamos es la necesidad de una fe militante, combativa, que se manifiesta en una oración constante y tenaz, que persevera hasta que la Estrella resplandeciente de la mañana sale. En esta parábola vamos a ver cuatro similitudes y cuatro contrastes entre la viuda y la Iglesia a la que representa. Lucas 18:1-3.

LAS PARÁBOLAS Y EL MISTERIO DEL REINO 3 | Fiesta

“Se acercaban a Jesús todos los publicanos y pecadores para oírle, y los fariseos y los escribas murmuraban, diciendo: Este a los pecadores recibe, y con ellos come. Entonces él les refirió esta parábola, diciendo: …” Lucas 15

Hoy entramos a considerar un grupo de tres parábolas en las que Jesús nos muestra las entrañas de Dios el Padre. Con estas tres historias Jesús nos enseña el rasgo más hermoso del Reino de los cielos. Dios quiera que hoy seamos todos heridos por el fulgor de la belleza del Señor.

LAS PARÁBOLAS Y EL MISTERIO DEL REINO 1 | La Parábola de los Terrenos

En los días del ministerio terrenal de Jesús los fariseos le preguntaron: «¿Cuándo vendrá el reino de Dios?» Y Jesús les respondió que el reino de Dios ya estaba entre ellos. Pero, ¿qué es el reino de Dios? El Reino de Dios es esa realidad donde Cristo es exaltado y reconocido Rey. Es ese ámbito donde el nombre de Dios es santificado, donde la voluntad del Señor es hecha, buscada y acogida con agrado, con gozo. En esta nueva serie, veremos algunos principios del reino de Cristo a través de algunas de las parábolas que Jesús contó durante su ministerio.

TOCANDO Y SIENDO TOCADOS POR EL SEÑOR

Dos personas muy distintas se acercan a Jesús para recibir un milagro de Él. Uno es alguien respetado y reconocido socialmente, la otra es una pobre mujer de la que ni siquiera sabemos el nombre. A pesar de sus diferencias hay algo que los une, ambos sufren indeciblemente por causa de la enfermedad. Uno viene públicamente, la otra viene a escondidas para no ser descubierta. Pero Jesús se detiene a conversar con cada uno de ellos. Él no hace acepción de personas, porque para Jesús todos, todos, todos tenemos la misma necesidad de salvación. Un solo toque de Jesús puede cambiar toda tu vida de manera radical.
Lucas 8:40-56.

PAZ A VOSOTROS

Tras el juicio amañado contra Jesús y su posterior ejecución en la cruz romana, el cuerpo del Señor fue puesto en una tumba nueva propiedad de José de Arimatea. Con Jesús murieron las esperanzas de sus discípulos que corrieron asustados a esconderse por miedo a los judíos. Vinieron los días de luto y llanto para todos aquellos que lo amaban. El sentido de frustración y derrota era el pan de cada día para todos ellos. Pero unos días después, mientras estaban reunidos con la puerta cerrada, Jesús apareció en medio de ellos y les dijo: “Paz a vosotros”. En cuestión de segundos la tristeza y la frustración desaparecieron dando paso a un gozo indestructible. Lucas 24:36-49.

CONVERSIÓN

Todos conocemos la historia de Zaqueo, aquel publicano de pequeña estatura que se subió a un sicómoro para poder ver a Jesús. Posiblemente su intención no llegaba más allá de satisfacer la curiosidad por conocer personalmente a aquel joven rabí nazareno del que todo el mundo hablaba. Pero Dios tenía un plan que él desconocía por completo y aquel bendito día su vida dio un vuelco que ni él, ni ninguno de sus conocidos podían siquiera vislumbrar en un derroche de imaginación. ¿Cómo se produce el milagro de la conversión? ¿Quién tiene la iniciativa en este proceso prodigioso? ¿Qué condiciones debe cumplir una conversión para que sea auténticamente bíblica? ¿En qué consiste el arrepentimiento? Lucas 19:1-10.

UN GRAN PERDÓN, UN GRAN AMOR

Lucas nos relata un hecho importante en la vida de Jesús que dio paso a una enseñanza profunda y básica en el Reino de Dios. Jesús es invitado a comer en casa de un fariseo y la historia se centra en dos personas como protagonistas. Por un lado está el propio fariseo anfitrión que recibe a Jesús en su casa. Por otro aparece una mujer «pecadora», un eufemismo con el que se solía denominar a las prostitutas. La actitud de ambas personas hacia Jesús es completamente distinta. En el transcurso de la comida Jesús cuenta una de sus conocidas parábolas, la del acreedor y los dos deudores. El corazón de esta parábola tiene vigencia en nuestra vida hoy y en la vida de todos a quienes Jesús se acerca. Nuestra respuesta a esta enseñanza también será acorde con la misma. O estaremos en el lado del fariseo, o estaremos en el lado de la «pecadora». Juan 7:36-50.

LÁZARO, UN SIEVO FIEL

La historia del rico y Lázaro encierra una gran cantidad de enseñanza acerca de Dios y de su Reino. En ella Jesús nos presenta dos situaciones extremas con las que quiere captar nuestra atención y hacernos reflexionar acerca de esta vida y la vida después de la muerte. Tanto lo que creemos como lo que vivimos en consecuencia a esa fe tienen repercusiones eternas y deberíamos estar muy atentos tanto a una como a la otra. Lucas 16:19-31.

HAY MÁS DE DIOS, PIDE MÁS

En el pasaje que analizamos hoy vemos a Jesús enseñando a sus discípulos a orar. De todos es bien conocido lo que se ha llamado el Padrenuestro, pero hoy nos enfocaremos más en el cómo que en el qué. Tras la oración modelo Jesús pone dos parábolas que explican cómo es la forma correcta de orar. La parábola del amigo inoportuno y la del niño que pide comida a su padre. En ellas encontramos valiosísimos consejos en cuanto a la manera correcta en la que debemos orar. Lucas 11:5-13.