UNA HISTORIA PARA SER CONTADA

¿Cuántos hombres y mujeres de Dios han dejado una huella profunda en la Historia? Lo que esta mujer hizo aquel día fue algo tremendo que ni siquiera ella misma entendía la trascendencia que tendría. Además de una muestra de amor incondicional, fue un hecho profético según las propias palabras de Jesús, algo que ella jamás hubiera imaginado. Y es que Dios usa a sus hijos para hacer su obra de formas que nosotros no somos capaces de comprender. Esta mujer tenía las marcas de un auténtico discípulo, a pesar de que algunos no fueron capaces de verlo en su momento. Marcos 14:1-9.

53 – ID

Llegamos hoy al final del Evangelio de Marcos y concluimos la presente serie de mensajes. En esta ocasión veremos cuál es la finalidad central y principal de la Iglesia. A lo largo de estos 53 mensajes hemos contemplado a Jesús haciendo maravillas y bondades por todos los lugares que visitó. Pero aunque él concluyó por completo la obra que el Padre le había encomendado, sin embargo al final de su estancia en la tierra nos dejó una comisión: «ID». Ahora nos toca a ti y a mí anunciar el verdadero y único mensaje del Evangelio. Mr 16:9-20.

52 – ¡HA RESUCITADO!

Jesús ha muerto y hay un buen número de testigos que presenciaron su muerte y posterior entierro. Están las mujeres que le acompañaron junto a la cruz, también dos líderes judíos muy reconocidos: José de Arimatea y Nicodemo. Y sobre todo, está la persona responsable de certificar su muerte ante las autoridades romanas: el centurión que presidió su ejecución. Los discípulos están escondidos y amedrentados, pasando posiblemente las horas más amargas de su existencia, pero llegó el domingo, y la muerte no pudo retener al Autor de la vida. Contemplemos atónitos el triunfo del Crucificado. Mr. 15:40-16:8.

51 – LA CRUZ, LA VICTORIA DEL SIERVO SUFRIENTE

Vemos hoy al Rey en el monte de la Calavera, siendo torturado como el peor de los delincuentes entre la escoria del mundo. En una cultura del honor como la judía de su época, la vergüenza y el escarnio que significaba una ejecución pública en una cruz maldita, era peor que la tortura física, incluso peor que la muerte. Contemplaremos cómo la noche se tragó al día mientras el justo juicio de Dios caía sobre aquel condenado, convirtiéndose toda la escena en densa oscuridad y tinieblas. Nunca jamás en toda la historia de la humanidad estuvo un hombre más solo. Mr. 15:20-39.

50 – EL JUICIO DE JESÚS Y LA LIBERTAD DE BARRABÁS

Es fácil experimentar un cúmulo de sentimientos al adentrarnos en las últimas horas de Jesús antes de su ejecución. El dolor, la frustración y la impotencia ante de flagrante injusticia que sufrió Jesús, se mezclan en nosotros con la gratitud, la admiración, la devoción y la adoración que brotan de un corazón que se sabe amado y perdonado hasta tal punto. Es imposible quedarse impasible ante la obra consumada del amor de Jesús por su pueblo. Jamás en la historia de la humanidad hubo un juicio tan escandalosamente injusto, y que sin embargo, a la vez, haya traído tanto consuelo, descanso y gozo para todo verdadero hijo de Dios. Mr 14:53-15:20.

49 – GETSEMANÍ, EL TRIUNFO DEL AMOR

Hasta este momento hemos visto a Jesús controlando la situación, con calma y seguridad enfrentando circunstancias en las que cualquiera de nosotros habríamos perdido los nervios. Pero ahora en Getsemaní, vemos a Jesús literalmente aplastado por la tristeza y la angustia, hasta el punto de sentir la cercanía de la muerte. ¿Qué es lo que está traspasando de manera tan atroz su alma de dolor? ¿Qué contiene la copa que tanto horroriza a Jesús llegado este terrible instante? Mr. 14:26-52.

48 – JESÚS, DIOS SOBERANO Y SALVADOR

Es jueves por la tarde y Jesús con sus discípulos están en los preparativos de la Pascua. Se acerca inexorablemente el momento de la postestad de las tinieblas, la hora del mal está a las puertas. Y a pesar de todo ello, Jesús no es zarandeado de acá para allá como una hoja llevada por el impetuoso viento. No, Jesús mantiene el poder y el control incluso en los momentos más oscuros de su vida. Marcos 14:12-26.

47 – ADORACIÓN

Faltaban solo dos días para la Pascua, la gran fiesta de la liberación. Cada familia preparaba un cordero para sacrificarlo y cocinarlo para tal ocasión. Mientras tanto, los líderes religiosos de Israel buscaban cómo matar a Jesús. Qué ironía, que sin saberlo ellos también estaban preparando al Cordero de Dios para el sacrificio definitivo, para la verdadera y auténtica Pascua. Mr. 14:1-11.

46 – LA VENIDA DEL HIJO DEL HOMBRE

Mucho se ha hablado de este asunto y algunos han tenido la osadía de ir demasiado lejos en sus predicciones. Sin embargo Jesús habla del tema con cautela y suma sabiduría. Al igual que antes del nacimiento de un hijo hay dolores, de igual manera antes de la llegada del Señor habrá «contracciones», dolores de parto. Pero es bueno saber que los dolores son presagio de buenas noticias. Estemos pues atentos y firmes en nuestra profesión de fe. Mr 13:1-31.

45 – NO QUEDARÁ PIEDRA SOBRE PIEDRA

Un pasaje muy complicado el que nos toca analizar hoy y que puede llevar facilmente a error. Al hablar de las doctrinas del tiempo final no deberíamos ser dogmáticos. Jesús no delimita bien los detalles y los contornos referidos al tiempo final, pero es algo que hace a conciencia. Usa el mismo método que usaron los profetas del Antiguo Testamento. Así los acontecimiento futuros se amontonan unos sobre otros dejándonos ver el bulto, pero no el detalle. Sin embargo, sí hay una serie de aplicaciones muy pertinentes para nosotros en sus palabras. De esta manera Jesús logra su objetivo, que no es saciar nuestra curiosidad, sino conducirnos a decisiones que transformen nuestra vida. Mr. 13:1-37.