EL EVANGELIO, PODER DE DIOS PARA SALVACIÓN

En estos dos versículos de la carta de Pablo a los romanos el apóstol nos expresa su firme convicción en el poder transformador del Evangelio.Y nos declara que es a través del Evangelio que se revela la justicia de Dios, la cual se recibe sólo por fe. La frase final, «el justo por la fe vivirá», subraya la importancia de la fe como el medio por el cual se experimenta la vida justa delante de Dios. Es decir, estos versículos resaltan la centralidad de la fe en el mensaje del Evangelio y la obra redentora realizada por Dios Padre a través del sacrificio perfecto del Dios Hijo, que se aplica y se hace efectiva en los creyentes por el poder del Espíritu Santo. Romanos 1:16-17.

EL AMOR DE DIOS QUE ES EN CRISTO

La sublime doctrina del amor de Dios es muy posiblemente la más conocida de la fe cristiana y a la vez, la más mal entendida e interpretada. Se suele decir que «Dios aborrece el pecado, pero ama al pecador», sin embargo, esta expresión no es del todo correcta bíblicamente hablando. Abundan en la Palabra Santa los pasajes en los que Dios aparece santamente indignado, no sólo con la maldad humana, sino con los pecadores que practican esa maldad. Precisamente porque Dios es amor, no puede tolerar ningún tipo de pecado. ¿Cómo escapar entonces de un Dios justo y santo? ¿Hay algún refugio al que huir de la justa ira del Señor? Romanos 8:38-39.

ENTREGA

Toda la enseñanza del apóstol Pablo en los primeros once capítulos de la carta a los romanos llegan en el capítulo doce a una consecuencia lógica. El razonamiento de Pablo es claro y contundente. Una auténtica fe cristiana produce un verdadero y perdurable fruto. Aquí se vincula toda la doctrina expuesta en los primeros once capítulos con su consecuencia práctica. Al igual que Dios se nos entregó en Jesús para nuestro beneficio y salvación, igualmente nosotros debemos entregarnos a Dios en sacrificio vivo cada día. Romanos 12:1-2.

¡OBEDECE!

La santidad es el «medio ambiente natural» de Dios, por eso todo auténtido hijo/a de Dios desea purificarse de todo lo pecaminoso. Un cristiano sano busca de manera natural crecer en la semejanza de Cristo y sabe que la obediencia es el único camino para alcanzarla. Hoy entramos a considerar un asunto que recorre todas las páginas de la Biblia y que es fundamental para una correcta comprensión de la fe cristiana. Se trata de la autoridad, porque finalmente, toda autoridad ha sido establecida por Dios mismo. Su Reino domina sobre todos los demás reinos y Él establece delegados con una autoridad parcial dentro de cada ámbito de la sociedad. Sea este el gobierno de una nación, el gobierno de una iglesia local o el gobierno de una familia. Romanos 13:1-2.

SABER ESTAR

En este pasaje de las Escrituras el apóstol Pablo nos deja entrever tres deseos para saber estar en sintonía con Dios dondequiera que nos encontremos. Sea cual sea la situación que estemos viviendo porque el Evangelio es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree. Pablo desea ardientemente visitar a los hermanos en Roma para enriquecerlos en la fe y a la vez, para ser él también enriquecido por la fe de ellos. El anhelo de Pablo, y el nuestro también debería ser, es el presentar a Dios unas manos llenas de fruto para su gloria.
Romanos 1:8-13

GRACIA, FE Y SEGURIDAD

¿Qué ha hecho Dios para afirmar, asegurar, y garantizar la promesa de que su pueblo heredará la promesa hecha a Abraham y su descendencia? ¿Y cómo se alcanza esa promesa, es solo por fe? ¿Por qué Pablo insiste en este capítulo cuatro de Romanos en hablar de la «justicia de la fe»? ¿Entendemos bien hoy en día qué es la gracia y qué es la fe? Es más, ¿entendemos realmente la relación que existe entre fe y gracia? ¿Podemos estar seguros al 100% de que recibiremos aquello que Dios ha prometido a quienes tienen la fe de Abraham? Descubre hoy con nosotros guiados por el apóstol Pablo, inspirado por el Espíritu Santo, la respuesta a estas preguntas.
Romanos 4:13-21

IDENTIDAD | ¿QUIÉN ERES?

¿Quién eres tú? Si no eres capaz de responder a esta pregunta es seguramente porque estás muerto. En este mundo de hoy en día, cada vez la gente está más confundida respecto a su propia identidad. Como hijos de Dios debemos tener muy claro quienes somos en el Señor. Por nuestro acento se nos identifica rápidamente de dónde somos. La identidad son esos rasgos, esas características que te identifican y te hacen diferente a los demás. ¿Cómo sabemos lo que somos? Hoy desvelaremos algunas mentiras que hemos creído respecto a nuestra identidad.
Mateo 3:13-15

TODAS LAS COSAS NOS AYUDAN PARA BIEN

El texto que hoy analizamos es muy conocido y muy utilizado en todo el mundo evangélico. Pero, ¿conocemos y vivimos todo lo que el mismo significa? En él se encuentra insertada una de las mayores promesas de la Palabra de Dios para su pueblo. Una que puede librarnos y revolucionar nuestra vida para los días que están en el porvenir. Hay una verdad muy clara en las Escrituras y es esta: nadie puede frustrar los planes del Señor: “Todo lo que Jehová quiere, lo hace, en los cielos y en la tierra, en los mares y en todos los abismos.” (Sal. 135:6). Dios está usando su poder y su sabiduría para que todo lo que sucede obre para el bien de su pueblo escogido.
Romanos 8:28.

LA JUSTIFICACIÓN Y SUS IMPLICACIONES

La doctrina de la justificación tiene un papel central en la historia de la Iglesia y hace que el Cristianismo bíblico sea una fe totalmente distinta a la de cualquier otra religión. Una comprensión correcta del Evangelio y de la eterna salvación que este nos ofrece, debe de abordar el significado y la importancia de esta doctrina. Porque una comprensión incorrecta de la justificación corrompe por completo el auténtico Evangelio, mina el cimiento de la vida cristiana, y hace imposible la seguridad de la salvación. Romanos 5:1-5.

AMOR GENEROSO Y HOSPITALARIO

Dios nos mostró su inmensa bondad al amarnos primero, cuando no había nada amable en nosotros. ¿Cómo viven aquellos que han sido depositarios de ese inmenso amor de Dios?Quienes han experimentado ese amor vertical, en seguida manifiestan en su vivencia ese amor en una relación horizontal, hacia el pueblo de Dios, hacia aquellos que han vivido la misma experiencia, porque los percibe como lo que son, hermanos. Este amor fraternal se manifiesta de manera natural de dos formas, en generosidad y en hospitalidad, dos cualidades presentes en todo verdadero hijo de Dios. Romanos 12:11-13.