DEJAOS LLENAR

La vida cristiana solo puede vivirse en el Espíritu. Pablo hace un contraste en el pasaje que hoy consideramos entre la vida en la carne y la vida en el Espíritu. Hay un llamado negativo en cuanto a lo que no debemos hacer. Pero lo que enfatiza el texto es el llamado positivo que viene a continuación del anterior. Es un llamado a ser llenos del Espíritu Santo. Pero, ¿qué es ser lleno del Espíritu Santo? ¿Se trata acaso de alguna experiencia de tipo místico? ¿Cómo se hace esto de ser llenos del Espíritu? Efesios 5:15-21.

VIGILA, SÉ SABIO

La Palabra nos llama a vivir de manera sabia aprovechando bien las oportunidades que Dios, en su providencia, nos ofrece a cada momento. Pero ¿dónde está la fuente de la auténtica sabiduría? ¿En qué consiste el vivir de manera sabia? Efesios 5:15-21.

GRACIA EFICAZ

¿Qué es la gracia eficaz que se materializa en el llamado de Dios? Cuando Dios llama a alguien, ¿esa persona puede negarse a ir? El mismo Señor Jesucristo afirma: “Todo lo que el Padre me da, vendrá a mí; y al que a mí viene, no le echo fuera”. También el apóstol Pablo dijo que el llamamiento de Dios es irrevocable. Y es que en el nuevo nacimiento, nuestra participación es la misma que la que tuvimos en nuestro nacimiento natural: ninguna. Efesios 2:1-10.

GRAN TEMOR SOBRE TODA LA IGLESIA 2

Desgraciadamente muchos hoy día, incluidos algunos dentro de las propias iglesias, se han fabricado un dios a su imagen y semejanza. Para ellos, el Dios único y auténtico que se revela en la Biblia puede parecerles severo o incluso intolerante. Pero podemos estar completamente seguros de que esos ídolos que nos fabricamos al gusto de la época, no serán de ninguna ayuda en el día del Juicio que todos, más tarde o más temprano enfrentaremos. El auténtico Dios no puede ser domesticado. Hechos 5:1-11.

GRAN TEMOR SOBRE TODA LA IGLESIA

Lo relativo y lo transitorio invade todo nuestro mundo actual. Parece como que hoy todo sirve, todo vale si a ti te sirve, si a ti te vale. Pero como cristianos deberíamos preguntarnos, y a Dios ¿le sirve, le vale? Hoy veremos dos hechos en apariencia iguales y hasta piadosos, pero uno sí lo era, el otro en cambio iba lleno de veneno mortal. Hechos 4:32-5:11.

CUÁN PRECIOSA ES TU MISERICORDIA

En este salmo encontramos un contraste entre la vida de los impíos y la de los justos, aquellos que han sido justificados por la gracia de Dios. Dios derrama abundantemente su gracia común sobre todos, justos e injustos, buenos y malos. Pero hay una gracia especial para el pueblo de Dios. Aquí podemos apreciar la gran misericordia del Señor. Salmo 36.

COMO ES DIGNO DEL EVANGELIO

Dios, en su infinita sabiduría y soberanía ha decidido ligar su gloria a nuestra manera de vivir. Por esa razón nuestros actos en el diario vivir son de suma importancia en el avance del Reino de Dios. La Palabra nos llama a vivir como es digno del Evangelio y este llamado tiene una triple dimensión:
1. Estar firmes en la fe.
2. Combatir por el Evangelio.
3. Sufrir por Cristo.
Filipenses 1:27-30

CONTENTAMIENTO

Todos corremos en busca de la felicidad como si pudiéramos controlar los problemas y situaciones difíciles de la vida. En nuestra soberbia creemos que podemos evitarlos, pero la cruda realidad se encarga de destruir esa quimera a cada paso que damos. El apóstol Pablo, sin embargo, nos propone un cambio en nuestra manera de pensar y de actuar que sí cambiaría nuestras vidas de manera radical. Filipenses 4:10-20.

UN LLAMADO A LA UNIDAD 2

Jesús no dijo de sí mismo, aprended de mí a caminar sobre el mar. Tampoco dijo, aprended de mí a sanar enfermos. Nunca lo escuchamos decir, aprended de mí a calmar la tormenta. Ni le oímos decir, aprended de mí a multiplicar la comida. No, Jesús nunca dijo nada semejante. Lo que sí dijo fue, «Aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón». Jesucristo es nuestro referente y nos muestra un camino muy superior al que nos enseña el mundo. Filipenses 2:1-11.

UN LLAMADO A LA UNIDAD

«En el mundo tendréis aflicción» – afirmó el Señor. Y esto lo dijo, no solo para prevenirnos, sino para que tuviésemos paz. El mismo apóstol Pablo que escribió a los filipenses, lo hizo estando encarcelado y sufriendo por causa de Cristo. Precisamente eso evidencia que no somos de este mundo. Todo esto es normal y lógico. Lo verdaderamente triste y trágico es cuando las dificultades y los problemas vienen de dentro, de la propia iglesia. Filipenses 1:21-2:11.