CÓMO ENFRENTAR LOS PROBLEMAS BÍBLICAMENTE

Todos queremos ser felices y pensamos que la felicidad consiste en que todas las cosas nos vayan bien, tal y como hemos deseado y planeado. Nos imaginamos un guión de nuestra vida feliz, pero más pronto que tarde descubrimos que la vida no se desarrolla como habíamos fantaseado. Sin embargo, la Escritura nos enseña que podemos vivir una vida plena y llena de gozo en medio de circunstancias muy diferentes, y a veces, muy adversas a lo que habíamos proyectado. Hoy veremos cómo el apóstol Pablo supo ver la providencia de Dios en su vida en todas las circunstancias y eventos que vivió, incluido el estar injustamente encarcelado por causa de Jesucristo y de su Evangelio. Tanto él, como otros que son mencionados en este mensaje nos muestran un camino mejor, una senda segura para alcanzar la tan ansiada felicidad. Filipenses 1:12-18.

EL CAMINO DE LA FE

La vida del cristiano se nos describe en el pasaje que hoy estudiamos como una carrera en la que podemos encontrar multitud de diferentes terrenos. Pero como en toda carrera, lo importante no es comenzarla, sino terminarla. Y para ello necesitamos tener bien clara cuál es nuestra meta, ya que necesitaremos disciplina y constancia para continuar hasta el fin. El pasaje nos insta a mirar primero a los testigos que nos precedieron, en segundo lugar a nosotros mismos, y en tercer lugar a nuestro Señor Jesucristo. Hebreos 12:1-3.