ÉL TE DIRÁ LO QUE ES NECESARIO QUE HAGAS

La Biblia no nos oculta las debilidades de las personas que aparecen en ella. Así el pasaje bíblico que analizamos hoy nos muestra una debilidad en el carácter del apóstol Pedro. Él, al igual que cada uno de nosotros, tenía un ángulo ciego. Un fallo del que él mismo no era consciente. Pero el Espíritu de Dios actuó en él para enderezar lo torcido. El resultado fue la salvación de muchas personas y la apertura del Evangelio hacia los gentiles. Hechos 10:1-11:18.

JOB NO ATRIBUYÓ A DIOS DESPROPÓSITO ALGUNO

Todos hemos experimentado lo fácil que resulta adorar a Dios cuando las cosas nos van bien. Pero cuando las circunstancias se vuelven contrarias o difíciles, cuando la vida nos golpea con alguna pérdida irreparable, entonces nuestra fe es probada. Job experimentó una situación extrema en la que hubiera sido fácil y hasta comprensible que su adoración hubiera decaído. Sin embargo, Job se mantuvo íntegro y no atribuyó a Dios despropósito alguno. Job 1:6-12.

VICTORIA SOBRE LA ADVERSIDAD

El joven José tuvo unos sueños que contó a su familia. Si bien Dios estaba detrás de aquellas revelaciones, también es verdad que aquellos sueños le complicaron tremendamente la vida. Seguramente al principio José no pudo ver la finalidad de las tremendas pruebas que le sobrevinieron. Pero Dios siempre tuvo el control de cada circunstancia que vivió, por muy dura y triste que pudiera parecer. Génesis 49:22-26.

20 – CUANDO LA LUZ CONFRONTA A LAS TINIEBLAS

Entre la comisión de los discípulos y el regreso de estos con el informe de lo que había ocurrido, aparece el pasaje que hoy analizamos. Juan tuvo que sufrir las consecuencias de confrontar a Herodes con su pecado. Nuestra misión al transmitir el Evangelio no debe consistir en endulzarlo, sino entregarlo fielmente tal como lo hizo Jesús mismo. El llamado al arrepentimiento es imprescindible en el mensaje evangélico. Marcos 6:14-29.

15 – UNA NIÑA MORIBUNDA Y UNA MUJER DESAHUCIADA

Una pobre mujer desahuciada por los médicos, por la sociedad y hasta por la ley levítica fue capaz de llegar hasta Jesús para alcanzar la sanidad que desesperadamente necesitaba. Lo que ella probablemente no sabía, es que tenía necesidad de otra sanidad aun más importante y urgente. Marcos 5:21-43.

NO ES VUESTRA LA GUERRA, SINO DE DIOS

En los capítulos anteriores al que consideramos hoy podemos asistir al fracaso de las alianzas humanas. El rey Josafat cometió un garrafal error al aliarse con el malvado rey Acab. Sin embargo, parece que aprendió la lección porque en el capítulo 20 acude directamente a Dios cuando los reyes del otro lado del Jordán se alían para destruir su reino en Judá. Y es que es de sabios rectificar.2 Crónicas 20:1-30.