UNA ALABANZA INFORMADA

Una alabanza informada – Efesios 1:3-14 – Lucas Martínez

En el mensaje de hoy exploramos una profunda verdad para todos aquellos que está EN CRISTO. El primer capítulo de la carta del apóstol Pablo a los efesios nos revela esta verdad en la cual entendemos cómo el Padre nos ha elegido y adoptado, el Hijo nos ha redimido y dado herencia, y el Espíritu Santo nos ha sellado. La unión intrínseca con Cristo es el fundamento de estas bendiciones trinitarias, las cuales no son materiales, sino eternas y transformadoras. El propósito central de todas estas bendiciones es que vivamos para la alabanza de la gloria de Dios, lo que debería inspirar una alabanza informada en cada aspecto de nuestra vida, en cada momento que vivimos, sin importar las circunstancias cambiantes y pasajeras por las que estemos atravesando en estos momentos.

¡ALELUYA!

El Salmo 113 es uno de los cantos que tradicionalmente se cantaban durante la Pascua en Israel. En él encontramos un mandato y las razones para obedecer ese mandamiento. Exploramos el significado profundo de la palabra «aleluya» como una aclamación a Dios, contrastando su uso común y a veces vanalizado con su verdadero sentido de alabar al Señor con auténtico fervor. Aprendemos que la alabanza debe ser una forma de vida constante, no limitada a momentos específicos. Entraremos en la singularidad de Dios, quien en su grandeza se humilla para acercarse a su creación, especialmente a los humildes y más necesitados. Utilizando las ilustraciones del muladar y la mujer estéril del salmo, el pastor conecta estas ideas con la obra de Cristo en el Evangelio, quien se humilló para elevar a los que estaban en la miseria del pecado y hacerlos parte de la familia de Dios, instando a los creyentes a ser conscientes de esta realidad y a vivir una vida de alabanza sincera. Salmo 113:1-9.

VERDADES DEL EVANGELIO

Hoy estudiaremos tres verdades del Evangelio que se desprenden de un solo versículo, en torno al cual pivotará todo el mensaje de hoy. Todo el capítulo seis del Evangelio de Juan está lleno de declaraciones sorprendentes, profundas y en algunos casos incluso misteriosas de Jesús. Pero nos centraremos hoy en tres verdades fundamentales que forman la médula del versículo 37 que analizaremos en profundidad. En él aprenderemos sobre la gracia soberana de Dios al redimir a un pueblo para sí; sobre la responsabilidad que surge de haber sido escogidos por Dios; y finalmente sobre el consuelo que recibimos con las palabras finales de Jesús en esta aseveración que contiene tan grandiosas verdades teológicas. Juan 6:37.

TEOLOGÍA DEL SUFRIMIENTO 2

¿Cuál es el propósito del sufrimiento? Hoy consideraremos juntos diez propósitos que Dios se ha propuesto alcanzar con nuestro sufrimiento. Él tiene un fin muy alto y precioso para su pueblo, tiene una meta que se ha propuesto conseguir para su gloria y para nuestra felicidad eterna.

TEOLOGÍA DEL SUFRIMIENTO 1

Razones por las que sufrimos. Qué nos enseña la Palabra de Dios acerca del sufrimiento. ¿Hay propósito en el sufrimiento de los hijos de Dios? Si Dios es bueno, ¿por qué existe el sufrimiento en el mundo y por qué sufre el pueblo de Dios? Si Dios es todopoderoso, además de bueno, ¿por qué no acaba con el sufrimiento?

JESÚS Y LAS CAUSAS PERDIDAS

En el mensaje de hoy veremos a dos personas muy distintas, pero ambas necesitaban desesperadamente algo de Jesús. Por un lado un hombre rico, prominente, respetado y muy religioso que tenía un importante trabajo en la sinagoga de Capernaum. Por otro lado, una mujer despreciada por padecer una enfermedad incurable que la hacía impura socialmente. Alguien que había gastado todo lo que tenía en médicos, pero no le había servido de nada, sino para perder todo su dinero, de manera que estaba totalmente arruinada. Por su parte el hombre, tenía a su hija muy enferma y estaba agonizando cuando llegó hasta Jesús. Lo que él no sabía es que mientras buscaba a Jesús, su hija ya había fallecido. Eran dos causas perdidas para este mundo. Pero ambos acudieron a Jesús y sus vidas cambiaron radicalmente. Como tu vida también podría hoy cambiar de manera esencial y definitiva si acudes a Jesús en humildad y fe como ellos hicieron. Marcos 5:21-43.

¿ESTÁS DISPUESTO A SEGUIRLE?

¿Cómo debe vivir un discípulo de Jesucristo? ¿Cómo exige el propio Jesús que vivamos como discípulos suyos? A lo largo de la historia de la Iglesia hubo muchos que pensaron que ser discípulo de Cristo era algo liviano, ligero. Ya que somos salvos por gracia, entonces podemos vivir como queramos, como como bien nos parezca. Pero eso es libertinaje, o antinomianismo. Por otro lado hubo aquellos que se fueron al otro extremo, pensando que hemos de llevar una vida rigurosa, con un sinfín de normas que tenemos que cumplir, cayendo así en el legalismo. ¿Hemos de vivir como un libertino o como un legalista? Lucas 14:25-35.