JESÚS ES SUPERIOR

¿Qué has hecho con la Palabra de Dios que has escuchado y leído en este 2025? ¿Qué has hecho con los cientos de enseñanzas de la Palabra que has oído y leído en los últimos años? Escuchar con atención es importante, porque si no escuchamos la Palabra no tendremos la vida de Dios. Pero tras escuchar se hace imprescindible creer y actuar. Sin hechos la fe puede fácilmente limitarse a ser una acumulación de conocimientos, como se acumulan los libros en una biblioteca. Si nadie los lee, no sirven de nada. Igualmente, si no ponemos por obra lo que aprendemos, la enseñanza se queda en un mero conocimiento teórico que no aprovecha para nada. Israel no entró en el reposo por no ir la Palabra acompañada de fe en los que la oyeron. Lo mismo nos puede ocurrir a nosotros. Hebreos 4:12-16.

DEL LLANTO A LA RISA

La diminuta y agrícola población de Naín no podía ni imaginar el día que vivirían sus habitantes que en ese momento experimentaban un dolor amargo y desesperanzado. Un joven, hijo único de su madre viuda, había fallecido y el cortejo fúnebre se encaminaba con paso cansino hacia el lugar donde le iban a dar sepultura. La escena era triste y desoladora hasta las lágrimas, pero Dios había determinado que ese día terminase de manera muy distinta a lo que sus habitantes habían imaginado. Jesús entró en la escena, y todo cambió en cuestión de minutos. Cuando Jesús llega, cualquier cosa inesperada puede sorprendernos. Lucas 7:11-17.

HAY PERDÓN EN EL SEÑOR

La experiencia del perdón de Dios nos conduce a una transformación profunda que libera al creyente de la culpa y el temor, permitiéndole vivir en libertad y gozo. Esta experiencia se basa en la naturaleza misericordiosa de Dios, quien elige amar y perdonar a su pueblo a pesar de su pecado, no por méritos propios, sino por amor a su propio Nombre y gloria. Queda bien establecido que el perdón de Dios no se basa en ningún esfuerzo humano. El perdón que Dios concede es tan completo que Él mismo lo describe como un «no acordarse» de nuestras iniquidades. No guarda un registro de nuestros pecados ni los usa para castigarnos en el futuro. Al mirar a su pueblo, Dios ve la sangre de Cristo que los cubre y los declara limpios. La seguridad del creyente no radica en su propia bondad, sino en el amor inmutable de Dios por su propia gloria. Él ha ligado su gloria a nuestro bienestar, por lo que podemos estar seguros de que su amor y perdón nunca fallarán. El creyente debe responder a este regalo con arrepentimiento, gratitud y una vida transformada que refleje la gracia que ha recibido. Isaías 43:25

QUE NADIE TE PRIVE DE TU PREMIO

Pablo dirige su carta a los hermanos que son santos y fieles que están en Colosas. Muchas veces ponemos la base de nuestra identidad en lo que sentimos y somos engañados. Lo que somos es lo que Dios dice que somos. Y el milagro es vernos a la luz de la Palabra y creer que Dios nos ama así. A los ojos de Dios la Iglesia es santa, pura y sin macha. Hemos de ser conscientes de la herencia qua tenemos, de quienes somos en Cristo. Colosenses 1:21-23.

LOS PECES SON LO DE MENOS

Entramos hoy a considerar el conocido hecho portentoso de la pesca milagrosa. Pedro, Andrés, Juan y Jacobo, y seguramente muchas otras personas que se habían juntando aquel día para escuchar la Palabra de Dios de la boca de Jesús, fueron testigos de algo que los llenó de asombro. Seguramente algunos sólo vieron el milagro en el hecho extraordinario de la inmensa cantidad de peces que aquellos pescadores sacaron del lago aquel día. Pero algo infinitamente más importante y trascendental ocurrió en los corazones de Pedro, Andrés, Juan y Jacobo. Desde aquel día en adelante ya no fueron los mismos. Lucas 5:1-11

ESTO SÉ, QUE DIOS ESTÁ POR MÍ

El rey David escribió este salmo en un momento de gran angustia y peligro. Él comienza este canto suplicando la misericordia de Dios porque se sabe en peligro de muerte. Y reconoce la realidad de ese peligro que lo intimida. Él no hace declaraciones positivas minimizando la realidad de su temor, ni lo real del peligro que lo acecha. David acepta las circunstancias duras y difíciles que está viviendo, pero enseguida levanta los ojos de su triste condición y acude con fe, con esperanza a aquel que lo puede sacar del temor en el que está viviendo. Sus palabras no dejan lugar a dudas, “Sé que Dios está por mí”. Esta declaración de fe ilumina todo el salmo y nos recuerda el amor incondicional de Dios por sus hijos. Salmo 56.

HICE PACTO CON MIS OJOS

Tras las acusaciones que le hacen sus amigos de falta de integridad y de haber pecado en oculto, Job defiende su inocencia en este capítulo 31. Para quienes nos conocemos bastante bien por el paso de los años, es muy evidente que la lujuria y la inmoralidad sexual comienzan por la vista. Por eso el mundo de la publicidad se esfuerza constantemente en mostrarnos cuerpos jóvenes y atractivos para vendernos sus productos. La sensualidad de nuestra carne nos conduce a la desobediencia, y esta a alejarnos de nuestro Hacedor. Este pasaje de la Escritura contiene valiosísimos consejos para vivir con limpia conciencia delante de Dios. Job 31:1-4.

JESÚS ES IMPARABLE

Hoy veremos tres hechos que vivieron los discípulos con Jesús. En cada uno de ellos podremos descubrir el arrollador poder del Señor que transformó la vida de los discípulos y que puede transformar también las nuestras si tenemos oídos atentos. Abramos nuestros corazones a la Palabra y dejemos que ésta nos inunde con su luz y con su poder. Jesús es imparable y le damos muchas gracias a Dios porque ningún obstáculo impedirá que su perfecta obra llegue a término. Lucas 8:22-37.

COMPLETAD MI GOZO

El apóstol Pablo escribe esta carta a los hermanos de la iglesia en Filipos desde la cárcel en Roma. Esta carta es conocida como «la carta del gozo», precisamente un gozo que no depende de las circunstancias que Pablo estaba experimentando en ese momento, porque él está cimentado en una realidad espiritual que domina toda su vida. Pablo se sabía a salvo en Cristo, algo que no cambia a pesar de los vaivenes de nuestro corazón inconstante. Su argumento aquí es que si hay alguna consolación en Cristo, eso nos debe conducir inexorablemente a vivir como es digno del Evangelio. Filipenses 2:1-11.

LEVANTÉMONOS Y EDIFIQUEMOS

¿Estamos trabajando para el avance del Reino de Dios en nuestra vida y en nuestro medio? Nehemías dice que cuando supo la situación en la que estaba viviendo su pueblo se sentó, lloró, ayunó y oró confesando el pecado de su pueblo y haciéndolo suyo. Nehemías no le echa la culpa a otros, ni a las circunstancias difíciles que estaban viviendo como pueblo sometido por una gran potencia. Él sabe que Dios es bueno y es justo, y por lo tanto, lo que están viviendo es solo el fruto amargo de lo que ellos mismos han sembrado. Nosotros también podemos hacer como hacía el pueblo, cerrar los ojos a la realidad y acostumbrarnos a vivir entre escombros. Pero el ejemplo de Nehemías nos debería impulsar a tomar la iniciativa y comenzar a reedificar todo aquello que esté derribado en nuestras vidas, por su puesto, con la guía y dirección del Espíritu Santo. Nehemías 2:17-20.