EL EVANGELIO DE DIOS – INTRODUCCIÓN 1 – EL MENSAJERO

Comenzamos hoy una nueva serie basada en la epístola a los Romanos. Al sumergirte en este mensaje, descubrirás cómo el concepto de ser un siervo de Jesucristo redefine radicalmente tu identidad, ofreciéndote la libertad total que nace de pertenecer exclusivamente a un Dueño que te compró por un precio infinito. Comprenderás la importancia de cimentar tu fe sobre la autoridad de la doctrina apostólica, aprendiendo a distinguir las verdades eternas que tienen el poder de reorientar tu vida de las distracciones superficiales que abundan hoy en día. Y serás motivado a vivir con propósito y disciplina confiando en que Dios no sólo te ha apartado para una misión específica desde antes de nacer, sino que te capacita con su poder sobrenatural para llevarla a cabo con gozo. Romanos 1:1-7.

TEOLOGÍA DEL SUFRIMIENTO 1

Razones por las que sufrimos. Qué nos enseña la Palabra de Dios acerca del sufrimiento. ¿Hay propósito en el sufrimiento de los hijos de Dios? Si Dios es bueno, ¿por qué existe el sufrimiento en el mundo y por qué sufre el pueblo de Dios? Si Dios es todopoderoso, además de bueno, ¿por qué no acaba con el sufrimiento?

EN EL DÍA MALO

Todos pasamos por lo que la Biblia denomina «el día malo». Son periodos de gran dificultad en los que nos sentimos como abandonados por Dios. En esos momentos sentimos que le hemos fallado a Dios y a los demás y que no merecemos nada más que el juicio y el castigo divino. El rey David también experimentó momentos así, como aquel en el que escribió el Salmo que hoy estudiaremos. Su propio hijo Absalón se levantó contra él dando un golpe de estado. David huyó de Jerusalén acompañado por su familia y los hombres que le eran leales. Salió llorando y con el corazón destrozado. En el Salmo 3, que escribió durante este tiempo, dejó registrado cómo salió de tan penosa situación. Salmo 3.

EL SIERVO DE LA OREJA TALADRADA

Isaías es uno de los profetas que hablan más extensamente sobre el Siervo del Señor. Hoy estudiaremos las cuatro marcas que los profetas anunciaron que tendría ese perfecto Siervo que ellos anunciaban. Un Enviado por Dios que sería Dios mismo y que encarnaría todas las perfecciones y virtudes propias de la Divinidad. Un Siervo que nos marca el camino que todos los elegidos también deberán seguir y cumplir. Porque la imitación de Jesucristo es la base de toda la vida cristiana, que es la vida auténtica, la vida vida, la vida feliz, la vida abundante de la que Jesús mismo enseñó. Isaías 50:4-9.