GLORIA IN EXCELSIS DEO

En estos días de Navidad queremos comer, cantar, hacernos regalos y celebrar, pero queremos hacerlo desde el gozo de la salvación. Difícilmente vamos a entender lo que cantaron las huestes celestiales en la noche del nacimiento de Jesús si no comprendemos qué es la gloria de Dios. Y fuimos creados precisamente para la alabanza de su gloria. Así que si comprendemos de qué se trata esta, pero sobre todo, si conseguimos captar la grandeza y la belleza gloriosa de nuestros Dios, entonces podremos cumplir con nuestro cometido como criaturas diseñadas para alegrarnos eterna y supremamente en esa gloria divina. En estos días navideños abramos nuestra mente, pero más aún, abramos nuestro corazón al Dios que se dio y se encarnó en Jesús. ¡Feliz y bendecida Navidad! Emanuel es Dios con nosotros. Lucas 2:8-20.

LA HERMOSURA DEL SEÑOR

En el mundo acelerado y profundamente caótico en el que vivimos saltamos continuamente de una actividad a otra casi sin pensarlo y casi sin ser plenamente conscientes de que muchas veces actuamos por inercia. David en el Salmo 27 nos ayuda a enfocarnos en lo que realmente importa, en lo esencial, lo primordial, lo auténticamente necesario. Como hijos de Dios estamos llamados a tener bien claras nuestras prioridades y a hacer los ajustes necesarios para que lo que debe ocupar el primer lugar no sea desplazado por una multitud de intereses, necesidades, deseos, gustos o incluso caprichos. David decidió bien, María hermana de Lázaro decidió bien, Pablo decidió bien ¿y tú qué vas a hacer? Salmo 27:4.

PUESTOS LOS OJOS EN JESÚS

Serie de mensajes basados en el capítulo 12 de la carta a los Hebreos por el pastor Aitor Vergara durante el Retiro anual de la Iglesia Evangélica Bautista de Córdoba, España. 28 y 29 de mayo 2023.

VIDA EN SU NOMBRE

Comenzamos hoy una nueva serie de mensajes basados en el Evangelio de Juan. El “discípulo amado” escribió habiendo sido inspirado o impulsado por Dios. Juan tiene el propósito de que sus lectores tengan vida, pero detrás de él está Dios que quiere que creas y que disfrutes de la experiencia que llamamos vida. Juan no se está refiriendo a la vida física, sino a la espiritual, la vida del alma, a la vida auténtica y plena. Pero, ¿qué es la vida? ¿En qué consiste esa vida verdadera? Acompáñanos en este apasionante viaje a lo largo del cuarto evangelio. Las joyas que nos esperan en él harán que esa vida plena de la que Juan habla comience a surgir y a abundar en lo más profundo de nuestro ser. Juan 20:30-31.

LA CONTIENDA POR LA FE 6

Concluimos hoy esta serie de mensajes basados en la carta de Judas en la que se nos insta a luchar con valentía y tesón por la fe una vez dada a los creyentes. La doxología o palabras finales de esta carta constituyen un broche de oro a todos los consejos que se nos dan en la misma. Judas prorrumpe en una exaltada alabanza al único Dios verdadero en estas palabras finales y las precede con una promesa que llena su pecho y el nuestro de un profundo gozo y agradecimiento. Ese poderoso y único Dios puede y quiere guardarnos y preservarnos para que lleguemos hasta su presencia con gran alegría. ¡Bendito sea su glorioso Nombre! Judas 1:24-25.

¿DARÁS A DIOS LO QUE TE PIDE?

Este pasaje de la Escritura es uno de los más conocidos. En él sabemos de Abraham y del gran sacrificio que Dios le pidió que hiciera. Después de muchos años de agónica espera Abraham y Sara reciben el regalo que Dios mismo les ha prometido, un hijo, Isaac. Con toda seguridad el viaje que nos relata aquí el libro de Génesis fue el más triste y el más amargo de toda la vida de Abraham, un hombre que vivió viajando. Fueron días de angustia y profundo sufrimiento para el “padre de la fe” porque el Señor le pidió lo que él más amaba. ¿Te ha pedido Dios a ti lo que más amas? ¿Por qué actúa Dios así? ¿Por qué Dios nos pide lo que más amamos? Génesis 22:2-19.

VI AL SEÑOR

El ser humano a lo largo de toda su historia ha tenido muchos dioses, ídolos imaginarios hechos conforme a sus propios deseos carnales. Pero todos esos ídolos lo único que hacen es esclavizarnos mientras pretenden hacernos libres. Y nosotros, los creyentes, no estamos libres de caer en este mismo error fatal. Cuando apartamos nuestra mirada del Dios único y verdadero, tendemos a ensimismarnos mirándonos a nosotros mismos buscando la felicidad y el propósito que le den un sentido a nuestra existencia. Isaías tuvo una visión de Dios y nos la relata en el pasaje de hoy. Él vio un trono alto y sublime rodeado de toda la gloria de Dios. Y aunque es cierto que no podemos, por nuestra propia incapacidad y finitud, conocer completamente a Dios, sí que podemos conocerle verdaderamente. Isaías 6:1-8.

¿HASTA CUÁNDO?

¿Le has preguntado alguna vez al Señor «hasta cuándo»? Esta pregunta puede salir de un corazón resentido y amargado, pero también lo puede hacer de uno que está confiando en Dios pero que desfallece por momentos. Esta fue la experiencia del rey David en el salmo que hoy analizamos. Y también fue la experiencia de muchos otros hombres de Dios  que vivieron momentos de tristeza, dolor y zozobra. Curiosamente un tercio de los salmos son lamentos y sin embargo en ellos millones de creyentes a lo largo de miles de años han encontrado alivio y nuevas fuerzas. Hoy descubriremos con David como pasar del llanto al canto. Salmo 13:1-6.

BIENAVENTURADOS LOS QUE HABITAN EN TU CASA

El Salmo 84 es uno de los más leídos y queridos de la Biblia. Los creyentes que a lo largo de la historia han encontrado en él aliento, fortaleza y consuelo son innumerables. Hoy entramos a considerar una de las tres bienaventuranzas que aparecen en este canto. Hay verdades profundas en ella que necesitamos analizar y aprehender. ¿Eres tú, soy yo Iglesia? ¿Qué es, dónde está la Casa del Señor?

LAS PARÁBOLAS Y EL MISTERIO DEL REINO 6 | Fe en la tierra

En esta ocasión el énfasis de la parábola que analizamos es la necesidad de una fe militante, combativa, que se manifiesta en una oración constante y tenaz, que persevera hasta que la Estrella resplandeciente de la mañana sale. En esta parábola vamos a ver cuatro similitudes y cuatro contrastes entre la viuda y la Iglesia a la que representa. Lucas 18:1-3.