EN EL PRINCIPIO 16 – EL DÍA DE LA VENGANZA

No es fácil escuchar un mensaje como el de hoy y tampoco es fácil asimilarlo. Dios creó un mundo preñado de todo lo bueno y deseable, pero la humanidad transformó ese Edén en un manicomio lleno de podredumbre, maldad y violencia. Así trazamos nuestro propio camino abandonando la senda que Dios mismo nos había trazado. El triste y lamentable resultado fue que nos convertimos en un peligro, no solo para nuestra especie, sino para toda la Creación. Al perder el respeto por Dios, el hombre se convirtió en «un lobo para el hombre». Y la Escritura nos alerta constantemente de que habrá un día de venganza y retribución. Dios hará justicia porque no puede dar por inocente al culpable. Su propia santidad le lleva a ello. ¿Dónde, pues, podemos encontrar refugio para ese día? Génesis 6:11-13.

CONVERSIÓN

Todos conocemos la historia de Zaqueo, aquel publicano de pequeña estatura que se subió a un sicómoro para poder ver a Jesús. Posiblemente su intención no llegaba más allá de satisfacer la curiosidad por conocer personalmente a aquel joven rabí nazareno del que todo el mundo hablaba. Pero Dios tenía un plan que él desconocía por completo y aquel bendito día su vida dio un vuelco que ni él, ni ninguno de sus conocidos podían siquiera vislumbrar en un derroche de imaginación. ¿Cómo se produce el milagro de la conversión? ¿Quién tiene la iniciativa en este proceso prodigioso? ¿Qué condiciones debe cumplir una conversión para que sea auténticamente bíblica? ¿En qué consiste el arrepentimiento? Lucas 19:1-10.

EN EL PRINCIPIO 14 – NUESTRA MISERIA FRENTE A SU GRACIA

Tras acabar con la vida de su hermano de forma cobarde y calculada, Caín recibe la dura sentencia de Dios por su grave pecado. Pero en lugar de aceptar y acatar con humildad el justo y misericordioso juicio de Dios, Caín se queja de la dureza del mismo. No obstante, Dios vuelve a prolongar su paciencia y su misericordia sobre Caín y sobre su descendencia dotándolos de dones y talentos que les permiten desarrollar la civilización a pasos agigantados. Así Dios se nos revela una y otra vez como el Dios de las segundas oportunidades. Génesis 4:13-26.