LOS CELOS

Los celos son ese intenso movimiento del alma que busca disfrutar en exclusividad de aquello que amamos y nos pertenece en justicia. Podríamos decir que hay una dimensión positiva de ellos, pero también una dimensión muy negativa y pecaminosa de los mismos. El que ama, tiende hacia lo que ha cautivado sus afectos y, al mismo tiempo, rechaza y combate aquello que amenaza la plena posesión de lo que desea. Así, el amor tiene dos movimientos: Por una parte, se lanza para poseer y disfrutar; por otra, se indigna, combate, saca los dientes contra lo que se interpone. Éxodo 20:1-3.

¡OBEDECE!

La santidad es el «medio ambiente natural» de Dios, por eso todo auténtido hijo/a de Dios desea purificarse de todo lo pecaminoso. Un cristiano sano busca de manera natural crecer en la semejanza de Cristo y sabe que la obediencia es el único camino para alcanzarla. Hoy entramos a considerar un asunto que recorre todas las páginas de la Biblia y que es fundamental para una correcta comprensión de la fe cristiana. Se trata de la autoridad, porque finalmente, toda autoridad ha sido establecida por Dios mismo. Su Reino domina sobre todos los demás reinos y Él establece delegados con una autoridad parcial dentro de cada ámbito de la sociedad. Sea este el gobierno de una nación, el gobierno de una iglesia local o el gobierno de una familia. Romanos 13:1-2.

REEDIFICAD LA CASA

En un tiempo en el que el pueblo de Dios estaba muy atareado con sus labores, como lo estamos también nosotros hoy en día, Dios les envía un mensaje urgente por medio del profeta Hageo. A pesar de todo su trabajo y esfuerzo, el pueblo vive en la indigencia y Dios los llama a considerar sus caminos. Además les revela que es Él mismo quien les ha traído la ruina y la necesidad en la que están mal viviendo. ¿Se ha convertido Dios de pronto en el mayor enemigo de su propio pueblo? Ni mucho menos, pero a veces el Señor tiene que quitarnos hasta lo más necesario para que reaccionemos y nos demos cuenta de nuestro propio desvarío. ¿Qué implica olvidarse de la casa del Señor? Hageo 1.

LEVANTÉMONOS Y EDIFIQUEMOS

¿Estamos trabajando para el avance del Reino de Dios en nuestra vida y en nuestro medio? Nehemías dice que cuando supo la situación en la que estaba viviendo su pueblo se sentó, lloró, ayunó y oró confesando el pecado de su pueblo y haciéndolo suyo. Nehemías no le echa la culpa a otros, ni a las circunstancias difíciles que estaban viviendo como pueblo sometido por una gran potencia. Él sabe que Dios es bueno y es justo, y por lo tanto, lo que están viviendo es solo el fruto amargo de lo que ellos mismos han sembrado. Nosotros también podemos hacer como hacía el pueblo, cerrar los ojos a la realidad y acostumbrarnos a vivir entre escombros. Pero el ejemplo de Nehemías nos debería impulsar a tomar la iniciativa y comenzar a reedificar todo aquello que esté derribado en nuestras vidas, por su puesto, con la guía y dirección del Espíritu Santo. Nehemías 2:17-20.

MUERTOS AL PECADO, VIVOS PARA DIOS

Hay una versión aguada, descafeinada del Evangelio, de una gracia barata, diluida y completamente falta de poder. En el pasaje en el que hoy meditamos aparece una solemne verdad que es el corazón mismo del Evangelio: Jesús mismo llevó nuestros pecados en su cuerpo sobre la cruz. El Justo, el Impecable murió, pero además también vivió por nosotros, cumpliendo así con toda justicia las demandas de la Ley divina. Pero además también nos enseña que el pecado no nos dominará más. ¿Tienes un deseo sincero de ser santo, de obedecer perfectamente al Padre en todo? El Evangelio no solo nos declara justos, sino que también pretende hacernos justos.
1 Pedro 2:24-25

LA VIDA PIADOSA EN UNA INSTANTÁNEA

En las pocas palabras que contiene el versículo que hoy analizamos se recoge la esencia de la vida cristiana auténtica. Son las palabras finales de lo que se conoce como la oración del Señor o el Padrenuestro. Un genuino cristiano es alguien que con sinceridad puede dirigirse a Dios en estos términos. Nos proponemos hoy hacer dos cosas. 1) Una autopsia del pecado, una disección, investigar cuál es la naturaleza del pecado. 2) Una radiografía de la verdadera conversión.
Mateo 6:13

LAS PARÁBOLAS Y EL MISTERIO DEL REINO 9 | Projimidad

Hoy nos acercamos a una de las parábolas más conocidas de cuantas Jesús contó. Por eso mismo podemos pensar que esta ya la sabemos y dejar de prestar atención a la misma. Pero no te precipites, la Palabra de Dios tiene profundidades tanto de interpretación como de aplicación que nos sorprenden, los confrontan y nos humillan una y otra vez. Y eso no es malo, todo lo contrario, nos ayuda a tener una perspectiva bíblica de nosotros mismos y de aquellos que nos rodean. ¿Y qué es la «projimidad»? ¿De dónde ha salido esa palabra? Descúbrelo hoy con nosotros.
Lucas 10:25-37

DE LA MÁS DENSA OSCURIDAD HACIA LA LUZ MÁS GLORIOSA

Acompáñanos hoy en un camino que te proponemos desde la oscuridad más profunda hasta llegar a la luz más gloriosa del Evangelio. Nuestro hermano Ismael nos servirá de guía en este apasionante viaje centrado en las últimas horas de Jesús en su ministerio terrenal. En medio de la más densa oscuridad se pudo ir un grito desde la cruz. Jesús fue crucificado a las nueve de la mañana del viernes, a las doce del mediodía el cielo se oscureció como vistiéndose de luto y así permaneció hasta las tres de la tarde, hora en la que Jesús expiró. Pero la pregunta es, ¿a qué se debieron estas tinieblas? ¿Cuál fue el motivo de esa oscuridad?
Marcos 15:33-47.

LAS PARÁBOLAS Y EL MISTERIO DEL REINO 3 | Fiesta

“Se acercaban a Jesús todos los publicanos y pecadores para oírle, y los fariseos y los escribas murmuraban, diciendo: Este a los pecadores recibe, y con ellos come. Entonces él les refirió esta parábola, diciendo: …” Lucas 15

Hoy entramos a considerar un grupo de tres parábolas en las que Jesús nos muestra las entrañas de Dios el Padre. Con estas tres historias Jesús nos enseña el rasgo más hermoso del Reino de los cielos. Dios quiera que hoy seamos todos heridos por el fulgor de la belleza del Señor.

PERDONADOS PARA PERDONAR

La parábola del siervo que no perdonó encierra importantísimas lecciones que hoy analizamos con el estudio de este pasaje bíblico. El perdón es una de las mayores bendiciones que recibimos de Dios, pero Jesús nos enseñó con esta historia que no solo debemos estar abiertos a recibir el perdón de Dios, sino que una muestra evidente de haberlo recibido es el que nosotros también extendamos nuestro perdón a aquellos que nos han dañado. Aquí se establece una relación tanto vertical (de Dios hacia nosotros), como horizontal (de nosotros hacia nuestro prójimo).
Mateo 18:28-31.