¡QUIETOS! CONTEMPLAD LA GLORIA DE CRISTO EN LA HORA DE LAS TINIEBLAS

La humanidad quiere quitar a Dios de en medio porque le molesta, le recuerda su pecado y su perdición en el día del juicio. A cambio el mundo nos oferta una amplia gama, cada vez mayor, de placeres instantáneos que intentan cautivar nuestro corazón y cauterizar nuestra conciencia. Así, este sistema anticristo pretende que dejemos de mirar a lo celestial y eterno, para que pongamos nuestra mirada en lo terrenal y pasajero. Jesús mismo anunció la llegada de esta hora de tinieblas que estamos viviendo y que los discípulos también experimentaron en el momento de su detención. Las autoridades religiosas iban con antorchas y palos para arrestar a aquel que es la luz del mundo. Pedro resbaló al querer arreglar las cosas a su manera, una manera aun muy carnal; como nos ocurre a nosotros muy a menudo. Depongamos nuestra débiles armas y contemplemos la gloria de Jesús en la hora más oscura. Juan 18:1-12.

OBEDIENCIA Y DESOBEDIENCIA

El rey Saúl nos ofrece el paradigma de lo que nunca debiéramos hacer como hijos de Dios. Su vida y su reinado estuvieron marcados por la desobediencia a Dios, algo que Samuel lamentó porque terminó por arruinar el reinado de Saúl. El Señor tuvo que desecharlo porque la obediencia a medias, también es desobediencia y desagrada a Dios. El rey temió más al pueblo que a Dios, y eso tuvo funestas consecuencias tanto para él como para el pueblo. Hoy estudiaremos cuáles son los amargos frutos de la desobediencia y también cuáles son los deseables frutos de la obediencia a Dios. 1 Samuel 15:1-35

BRILLANDO EN LA NOCHE DEL MUNDO 8 | EL FIN DE LAS BESTIAS Y EL REINADO DE LOS SANTOS

Hoy entramos en la segunda parte del libro de Daniel. Hasta aquí el libro tiene un estilo narrativo en el que se nos relatan hechos históricos. Ahora el libro cambia completamente de registro para adentrarse en el complicado estilo apocalíptico. En él aparecen sueños, visiones y profecías que necesitan una correcta interpretación que no siempre es fácil de comprender. Este capítulo siete nos muestra a cuatro bestias que surgen de un mar tempestuoso. ¿Quiénes son y a quiénes representan? ¿Qué enseñanzas podemos extraer de esta visión de Daniel? ¿Quién las derrota y qué implicaciones tiene esto para nosotros hoy? Estas y muchas otras preguntas surgen de este capítulo y no todas se pueden abordar en un solo mensaje, pero sí podemos desentrañar la idea principal que Dios nos transmite a través de su profeta. Daniel 7:1-28.

BRILLANDO EN LA NOCHE DEL MUNDO 6 | MENE TEKEL UPARSIN

Llegó el día que Nabucodonosor había visto en su sueño profético muchos años atrás, demostrando así que Dios tiene dominio sobre los reinos de los hombres. Estamos en los días del reinado de Belsasar, descendiente de Nabucodonosor (posiblemente su nieto) y ya va a caer la cabeza de oro de la gran estatua. Este Belsasar ni conocía al profeta Daniel, ni al Dios de Daniel. Este detalle aparece claramente en el relato del texto para hoy. Con una soberbia indescriptible y con menosprecio de las cosas sagradas, este necio ensoberbecido pide que le traigan los vasos de oro, de plata y de bronce que su abuelo trajo del templo de Jerusalén. En su borrachera indecente bebe él y sus invitados menospreciando así al Dios del cielo. Pero Dios sigue teniendo la autoridad y el control de la situación y los días de Belsasar han llegado a su triste final. Daniel 5.

BRILLANDO EN LA NOCHE DEL MUNDO 3 | EL QUINTO REINO

En el alma humana persiste el deseo de la felicidad en un mundo ideal, de regreso al paraíso perdido en Edén. Ese precisamente es el origen de las utopías. Desde la expulsión del Edén, el ser humano intenta por todos los medios crear su propio paraíso. Así surgió Babilonia, el “cielo alternativo” creado por y para la humanidad separada de Dios y construido por despecho. Babilonia representa a todos los intentos de la humanidad por crear un paraíso sin Dios, o mejor dicho, un paraíso en el que el hombre sea su propio dios. Hoy analizamos el sueño que tuvo Nabucodonosor y su interpretación. Entender este sueño es importante porque revela la realidad de nuestro propio futuro. Daniel 2.

EN EL PRINCIPIO 16 | EL DÍA DE LA VENGANZA

No es fácil escuchar un mensaje como el de hoy y tampoco es fácil asimilarlo. Dios creó un mundo preñado de todo lo bueno y deseable, pero la humanidad transformó ese Edén en un manicomio lleno de podredumbre, maldad y violencia. Así trazamos nuestro propio camino abandonando la senda que Dios mismo nos había trazado. El triste y lamentable resultado fue que nos convertimos en un peligro, no solo para nuestra especie, sino para toda la Creación. Al perder el respeto por Dios, el hombre se convirtió en «un lobo para el hombre». Y la Escritura nos alerta constantemente de que habrá un día de venganza y retribución. Dios hará justicia porque no puede dar por inocente al culpable. Su propia santidad le lleva a ello. ¿Dónde, pues, podemos encontrar refugio para ese día? Génesis 6:11-13.

EN EL PRINCIPIO 11 | LA ENVIDIA Y EL EVANGELIO

Después de la caída de Adán y Eva, la Palabra nos cuenta el primer fruto amargo producido por esa caída. La ofrenda que Caín trajo a Dios no fue aceptada con agrado y esto reveló lo que había en el corazón de Caín. ¿Dónde está el origen del pecado de Caín que causó que su ofrenda no fuese bien recibida? Es importante, fundamental ir a la raíz de los problemas, porque si solo tratamos los síntomas, nunca acabaremos con con la fuente que los provoca. En cambio, Abel trajo su ofrenda a Dios en obediencia y en fe. Y es que Dios no recibe cualquier clase de culto. Génesis 4:1-7.

EN EL PRINCIPIO 10 | LA CAÍDA 3

Nuestros primeros padres decidieron coser hojas de higuera para intentar tapar su desnudez. En lugar de confesar su pecado, prefirieron cubrir la miseria de su alma con inútiles harapos que solo les cubrían de vanagloria. De esta triste manera la culpa y la vergüenza dieron paso a la discordia culpándose unos a otros. Pero la justa indignación de Dios demandaba una compensación. En nuestro pasaje de hoy vemos la gloria de dos atributos de Dios que se complementan y no se contradicen en absoluto; su misericordia compasiva y su implacable severidad. Génesis 3:8-24.

EN EL PRINCIPIO 8 | LA CAÍDA 1

Entramos hoy a analizar el pasaje más triste de toda la Biblia. El momento en el que nuestros primeros padres desobedecieron a Dios, trayendo con ello la ruina, no solo de sus vidas, sino también de la vida de todos sus descendientes. Vemos cómo Adán y Eva deciden ser autónomos, es decir, que ellos mismos sean ley para sí mismos. Contrariamente a lo que postula la teología liberal, no estamos ante un pasaje mitológico, sino que el relato de Génesis 3 debe tomarse como lo que realmente es, un relato histórico. Génesis 3: 1-10.