QUE NADIE TE PRIVE DE TU PREMIO

Pablo dirige su carta a los hermanos que son santos y fieles que están en Colosas. Muchas veces ponemos la base de nuestra identidad en lo que sentimos y somos engañados. Lo que somos es lo que Dios dice que somos. Y el milagro es vernos a la luz de la Palabra y creer que Dios nos ama así. A los ojos de Dios la Iglesia es santa, pura y sin macha. Hemos de ser conscientes de la herencia qua tenemos, de quienes somos en Cristo. Colosenses 1:21-23.

LIBRES DE VERDAD

– Vida en su Nombre 21 –

Los políticos profesionales saben muy bien lo que tienen que decir para que las multitudes les aplaudan. Son los que se sirven de las masas para satisfacer sus propios deseos de poder, de fama o de riqueza. Pero Jesús no busca meros simpatizantes, Él busca discípulos. Gente que se comprometa al cien por cien con Él y con su causa. Podríamos pensar que en este pasaje Jesús es muy duro con los religiosos y que se ha pasado un poco, o mucho en sus críticas. Pero no debemos olvidar que Él habla movido por el amor a ellos. Busca hacerlos reaccionar, que abran los ojos y vean la realidad del estado ruinoso de sus almas. Jesús, al igual que el buen médico, nos dice la verdad de la enfermedad que padecemos con la finalidad de que encontremos en Él el remedio que los sane. Sólo la Verdad nos hace libres. ¿Has encontrado tú la auténtica libertad? Juan 8:31-59.

SOLDADOS 2ª parte

El apóstol Pablo nos llama a todos los cristianos a vivir, no sólo como buenos soldados de Jesucristo, sino también a luchar de manera legítima, como hacen los auténticos atletas. Estos sólo son coronados si han luchado legítimamente, es decir, conforme a la ley, en nuestro caso, la Ley de Dios. Debemos ser meticulosos en nuestro servicio al Señor. No vale solamente con «tener buenas intenciones», con hacerlo de corazón. Porque se pueden tener muy buenas intenciones, y aun así hacer las cosas mal, porque Dios ya nos ha revelado cómo quiere que hagamos las cosas. No según nuestro sincero «saber y entender», sino según Él ya nos ha revelado en su Palabra. 2 Timoteo 2:1-13.

PARA MÍ EL VIVIR ES CRISTO 1

El apóstol Pablo está preso por causa de Cristo y el Evangelio cuando escribe su carta a los Filipenses. A pesar de tan triste estado, Pablo está lleno de gozo al comprobar que el Evangelio está siendo compartido y llegando a muchos, incluso a la guardia pretoriana. Él ha experimentado que Jesús es su gran tesoro y eso, ni la cárcel, ni los azotes, ni la enfermedad, ni ninguna otra desgracia se lo pueden arrebatar. ¿Y tú, qué es lo que te ilusiona? ¿Qué es lo que le da sentido a tu vida? ¿Te has parado alguna vez a considerar seriamente qué es lo que te motiva a vivir? ¿Dónde está tu vida, dónde tu mayor tesoro? Filipenses 1:12-26.

EL TEMPLO DEFINITIVO

– Vida en su Nombre 7 –

Al principio de su ministerio Jesús visitó Jerusalén para la fiesta de la Pascua. Entonces es cuando ocurre el hecho que hoy se relata en nuestro texto. Jesús, llevado por el celo de la casa de su Padre expulsa a los mercaderes y a los cambistas del patio de los gentiles que daba paso al templo. Este hecho de santa y justa indignación ha sido muy mal interpretado por algunos que no conocen bien a Dios ni su Palabra. Pero este incidente ya fue anunciado tanto en los Salmos como en los profetas. Y nos revela algo muy necesario de recordar en nuestro tiempo. Dios no es sólo amor, también es Santo, Santo, Santo. No podemos divorciar al Dios de la Biblia de su perfecta justicia y santidad, porque entonces estaremos haciendo una burda caricatura del Dios que vive en perfecta luz y pureza. Juan 2:13-22.

UNA ORACIÓN POR AVIVAMIENTO

El profeta Isaías hace, en el pasaje que hoy abordamos, una honesta, sincera y transparente confesión de pecado. Isaías reconoce que Israel está en ruinas y no es culpa de Dios. Él es bueno, salió en ayuda de los que le tenían en cuenta. Si hoy el pueblo sufre, no es por culpa de Dios, porque Él bendice a los que le buscan, Él bendice a los que andan delante de Él. Dios quiere bendecir, hacer proezas. Si Jerusalén está en ruinas es porque el pueblo no se ha acordado de Dios, porque no se han alegrado en sus misericordias. Si hoy estamos con un corazón reseco no es culpa de Dios sino nuestra. Por eso la actitud correcta delante de Dios es reconocer clara, abierta y sinceramente nuestra falta de celo, nuestra frialdad y apatía. Si así lo hacemos pronto comprobaremos que Dios atiende al humilde. Isaías 64:4-7.

LA CONTIENDA POR LA FE 5

En este nuevo mensaje basado en esta epístola descubrimos cuáles son los rasgos principales de los falsos maestros de los cuales nos previene Judas. Él los llama «soñadores» porque se imaginan que son unos súper apóstoles que han recibido una mayor y mejor revelación de Dios. Debemos aprender a reconocerlos porque, desgraciadamente, no solo existían en el tiempo en que Judas escribió esta carta, sino que también abundan hoy en día de muchas iglesias. Son alucinados que extravían a los más débiles en la fe. Aquí Judas los acusa de tres pecados: mancillan la carne, rechazan la autoridad y blasfeman de los poderes superiores. Haríamos bien en estar preparados para enfrentar a estos falsos hermanos que se introducen en las iglesias. Judas 1:4-11.

LA CONTIENDA POR LA FE 4

Cuando una iglesia no combate con ardor por la pureza de la doctrina y por la pureza de su testimonio, en muy poco tiempo esa iglesia habrá perdido por completo su capacidad de ser sal y luz, y por lo tanto, habrá dejado de ser una auténtica iglesia en el sentido bíblico de la misma. Siempre tenemos y tendremos la necesidad de estar combatiendo por la pureza de la fe. Judas hace referencia al final del texto que estudiamos a tres grupos de personas en la iglesia. Hoy veremos cómo debemos relacionarnos con estos tres grupos de individuos. ¿Es la duda pecado? ¿Cómo debemos tratar con aquellos que ya han sido contaminados con falsas doctrinas? ¿Y con los contumaces que se han apartado de la pureza del Evangelio y están contaminando también a otros? ¿Está el amor reñido con la disciplina?
Judas 1:17-23

LA CONTIENDA POR LA FE 3

En este tercer mensaje de esta serie hoy analizaremos la tercera exhortación que nos hace Judas en nuestra batalla por la fe. La esperanza, de la que se nos habla aquí, es esa virtud sobrenatural que el Espíritu Santo implanta en el corazón por la cual el cristiano aguarda todo lo bueno de la promesa que todavía no ha recibido en plenitud. La esperanza cristiana no es el simple deseo de que algo bueno suceda, no es pensar en algo positivo. La esperanza está preñada de certeza, es la fe mirando por la ventana con anhelo, con confianza, con una paciencia firme. La vida cristiana está configurada para ser vivida en la espera del día en que nuestro Señor nos conceda, en su misericordia, la plena posesión de las bendiciones que Dios ha preparado para los que aman.
Judas 1:3-4; 17-23

LA CONTIENDA POR LA FE 2

Judas nos llama en esta carta a ser amorosamente intolerantes con todo aquello que atente contra la verdad del Evangelio. Hoy entraremos a considerar dos exhortaciones que se nos hace en esta carta en nuestra lucha por la fe. Por un lado a recordar las advertencias que ya hemos recibido de que habría falsos maestros que saldrían de nosotros mismos. Y por otro lado a custodiar la verdadera fe en nuestra propia alma edificándola y orando en el Espíritu Santo. Judas 1:3-4, 17-23.