LA CONTIENDA POR LA FE 2

Judas nos llama en esta carta a ser amorosamente intolerantes con todo aquello que atente contra la verdad del Evangelio. Hoy entraremos a considerar dos exhortaciones que se nos hace en esta carta en nuestra lucha por la fe. Por un lado a recordar las advertencias que ya hemos recibido de que habría falsos maestros que saldrían de nosotros mismos. Y por otro lado a custodiar la verdadera fe en nuestra propia alma edificándola y orando en el Espíritu Santo. Judas 1:3-4, 17-23.

LA CONTIENDA POR LA FE 1

Los absolutos están mal vistos en nuestro mundo actual. El dogmatismo tiene mala prensa y si alguien te tilda de fanático ya estás estigmatizado para siempre a ojos de esa persona. Sin embargo, la fe cristiana histórica es dogmática porque lo que creemos y vivimos es la Verdad (con mayúscula) que nos ha sido entregada por Dios mismo y, por lo tanto, es intolerante ante el error y la falsedad. Dios llama hoy a su Iglesia a ser santamente intolerantes y a combatir ardientemente por la fe que nos fue dada. Judas 1:1-4.

FORTALEZA

Una de las virtudes que se requiere para vivir la hora presente es vigor, fortaleza del alma. Somos parte de una generación débil, blanda, acomodaticia, suave, un tanto mimada. Pero más concretamente somos parte de una cristiandad aburguesada, acomodada en la que no es común ver a alguien clamando, llorando y suspirando por las cumbres espirituales. En nuestro texto David dice que Dios lo fortaleció con vigor en su ser interior. Si tuvo que ser fortalecido es porque estaba débil. Su llamado era alto, pero su espíritu estaba vulnerable. No le faltaba conocimiento, sino ímpetu, fuerzas para ser santo. Hay así muchos en medio del pueblo de Dios. Personas que saben que hay una vida eterna, que es verdad, que hay un Dios que es amor y que nos invita, que Jesucristo basta, pero no terminan de lanzarse allí, se imaginan ascendiendo a nuevas cumbres en su relación con Dios pero les da pereza, desisten, les asusta la cuesta.
Salmo 138:3

LAS PARÁBOLAS Y EL MISTERIO DEL REINO 11 | Amor audaz

Analizamos en esta ocasión la parábola de los talentos. Con ella aprendemos que la vida mientras el Señor viene no solo es espera, sino que requiere también un trabajo diligente. No es una espera estática sino activa. ¿Qué debemos hacer mientras esperamos? Descubriremos siete verdades acerca de los tres siervos que protagonizan esta parábola y que tienen el potencial de darle un giro a nuestra vida, de reorientarnos, de cambiarnos por completo.
Mateo 25:14-30

BIENAVENTURADOS LOS QUE HABITAN EN TU CASA

El Salmo 84 es uno de los más leídos y queridos de la Biblia. Los creyentes que a lo largo de la historia han encontrado en él aliento, fortaleza y consuelo son innumerables. Hoy entramos a considerar una de las tres bienaventuranzas que aparecen en este canto. Hay verdades profundas en ella que necesitamos analizar y aprehender. ¿Eres tú, soy yo Iglesia? ¿Qué es, dónde está la Casa del Señor?

LAS PARÁBOLAS Y EL MISTERIO DEL REINO 5 | Imprudencia fatal

Jesús destaca en esta parábola uno de los rasgos distintivos del Reino de los cielos: la vigilancia espiritual. Desde que nuestros padres, Adán y Eva, pecaron vivimos en la noche oscura, y el creyente es un centinela que espera al alba. “Velad, pues, porque no sabéis el día ni la hora en que el Hijo del Hombre ha de venir.” En este versículo hay dos verdades fundamentales y un mandamiento que debemos cumplir. Descubre hoy con nosotros cuáles son y cómo debemos aplicarlas en nuestro diario caminar. Mateo 25:1-13

LAS COSAS DE ARRIBA

En este pasaje Pablo está animando a los Colosenses, y a nosotros de paso, a que pongamos nuestra mirada en lo celestial, en lo que perdura, en lo que merece la pena, en lo eterno. Y el apóstol de los gentiles nos habla de varias verdades profundas y fundamentales de la fe cristiana. Son hechos muy relevantes que todo hijo de Dios debería conocer y encarnar, pues son la clave para una vida espiritual fructífera y que da gloria a Dios y gozo a nuestras almas. Así que escucha con atención, toma nota y haz tuyas estas verdades hasta que las experimentes cada día en tu caminar con Jesús.
Colosenses 3:1-4

¡QUIETOS! CONTEMPLAD LA GLORIA DE CRISTO EN LA HORA DE LAS TINIEBLAS

La humanidad quiere quitar a Dios de en medio porque le molesta, le recuerda su pecado y su perdición en el día del juicio. A cambio el mundo nos oferta una amplia gama, cada vez mayor, de placeres instantáneos que intentan cautivar nuestro corazón y cauterizar nuestra conciencia. Así, este sistema anticristo pretende que dejemos de mirar a lo celestial y eterno, para que pongamos nuestra mirada en lo terrenal y pasajero. Jesús mismo anunció la llegada de esta hora de tinieblas que estamos viviendo y que los discípulos también experimentaron en el momento de su detención. Las autoridades religiosas iban con antorchas y palos para arrestar a aquel que es la luz del mundo. Pedro resbaló al querer arreglar las cosas a su manera, una manera aun muy carnal; como nos ocurre a nosotros muy a menudo. Depongamos nuestra débiles armas y contemplemos la gloria de Jesús en la hora más oscura. Juan 18:1-12.

CELO Y FERVOR EN EL SERVICIO

Estamos en una sociedad decadente que vive rodeada de ocio y diversión por todas partes, y que sin embargo consume grandes cantidades de ansiolíticos, alcohol y otras drogas para evadirse del hastío que siente hasta llegar al próximo “chute” de esta diversión vana que no llena los vacíos del alma humana. Precisamente el ocio fue la marca distintiva de las sociedades que decayeron en la antigüedad para nunca más levantarse, pero parece que no hemos aprendido la lección y volvemos a caer en el mismo error del pasado. Las vidas sin límites que pretenden aliviar el estrés y la ansiedad actuales portan la marca de la superficialidad y de la excesiva indulgencia que no permiten que una sociedad avance de manera sana. Sin embargo, la Palabra de Dios nos señala un camino mejor a la realización basada en una verdadera y auténtica felicidad y descanso. Romanos 12:11-13.