CUANDO VENGA EL ESPÍRITU SANTO 2

– Vida en su Nombre 41 –

En la primera parte de este mensaje que vimos en la ocasión anterior nos centramos en el ministerio que tiene el Espíritu Santo al convencer al mundo de pecado, de justicia y de juicio. En esta ocasión nos centramos en la obra que realiza en los creyentes, aquellos que han sido hechos por Dios sus hijos. Así hoy se destaca la centralidad del Espíritu Santo en la vida del cristiano, no sólo como un Agente que refuta al mundo, sino como el Consolador, Guía y Revelador de la verdad que muestra la gloria de Cristo y las riquezas de su Reino. Este es un llamado a una relación personal e íntima con el Espíritu, a prestar atención a su voz y a buscar las verdades que Él tiene reservadas para cada creyente. Juan 16:12-15.

VIDA EN EL ESPÍRITU

¿Qué significa vivir «conforme al Espíritu» y cómo se diferencia de una vida «conforme a la carne»? ¿Es posible ser un «cristiano carnal» o esta idea es una contradicción? ¿Cómo podemos tener la seguridad de nuestra salvación y qué papel juega el Espíritu Santo en este asunto? Podemos cometer dos errores antagónicos con respecto a nuestra seguridad de salvación. Podemos vivir con miedo e inseguridad temiendo todo el tiempo que vamos a perder nuestra salvación. Pero también podemos caer en el otro extremo y vivir despreocupadamente con una falsa idea de la gracia de Dios. Romanos 8:1-11.

AMOR QUE CONOCE Y DISCIERNE

El concepto actual de amor está totalmente desvirtuado por la corriente imperante en la que se ponderan los sentimientos sobre la razón. Vivimos en la época de «yo hago lo que me hace sentir bien», lo que conduce en muchas ocasiones a errores y decisiones precipitadas que causan más dolor que beneficio. La Palabra de Dios nos guía al correcto concepto de amor, el ágape de Dios. Necesitamos con urgencia encontrar el equilibrio entre lo que sentimos y lo que conocemos que es la voluntad de Dios. Amor y Verdad son dos realidades que deben ir siempre de la mano. El amor sabio es el que procura primero el bien del otro, no la propia satisfacción egoísta de uno mismo. Así es el amor de Dios, desprendido, sacrificial, que procura nuestro bienestar, aunque a veces para conseguirlo nos tenga que disciplinar. El que de verdad ama corregirá a aquellos que ama por su propio bien. Filipenses 1:9-11.

TEOLOGÍA DEL SUFRIMIENTO 2

¿Cuál es el propósito del sufrimiento? Hoy consideraremos juntos diez propósitos que Dios se ha propuesto alcanzar con nuestro sufrimiento. Él tiene un fin muy alto y precioso para su pueblo, tiene una meta que se ha propuesto conseguir para su gloria y para nuestra felicidad eterna.

LA CONSIGNA: CREER Y AMAR

– Vida en su Nombre 32 –

Jesús conmueve a sus discípulos con dos noticias sorprendentes y tremendamente duras durante la cena de Pascua. Uno de ellos lo va a traicionar y Pedro negará que le conoce. Jesús no hace estos anuncios con el fin de desahogarse, ni como una recriminación a su debilidad, ni para causar lástima en ellos. Él lo hace con el fin de mostrarles su amor incondicional por ellos. Lo hace para hacerles comprender que Él es quien tiene el control de todas las cosas, incluso en la hora triste, amarga y oscura que se acerca. Lo hace para afirmar la fe de ellos y para demostrarles que los ama y los seguirá amando hasta el fin, a pesar de sus debilidades, de sus tropiezos e incluso a pesar de sus traiciones. Lo hace para mostrarles el camino más excelente del amor que deben tener hacia Padre y entre ellos. Juan 13:21-38.

QUE NADIE TE PRIVE DE TU PREMIO

Pablo dirige su carta a los hermanos que son santos y fieles que están en Colosas. Muchas veces ponemos la base de nuestra identidad en lo que sentimos y somos engañados. Lo que somos es lo que Dios dice que somos. Y el milagro es vernos a la luz de la Palabra y creer que Dios nos ama así. A los ojos de Dios la Iglesia es santa, pura y sin macha. Hemos de ser conscientes de la herencia qua tenemos, de quienes somos en Cristo. Colosenses 1:21-23.

LA LUZ DE LA VIDA

– Vida en su Nombre 20 –

Todo ser humano va hacia aquello que le resulta más atractivo y es completamente lógico y normal que así sea. La dirección de nuestros pasos está determinada por aquello que amamos, por eso lo buscamos y nos encaminamos hacia allí. Todos buscamos la felicidad, el problema es que nuestras mentes, en su estado natural, se encuentran sumidas en un estado de tinieblas, tenemos el entendimiento entenebrecido. Jesús en este pasaje está haciendo un esfuerzo denodado por abrirse paso entre las tinieblas mentales de aquellos que le escuchan. ¿Dónde podemos encontrar la luz que necesitamos para desear y buscar lo que realmente necesitamos y no simplemente lo que creemos necesitar? ¿Quién nos mostrará el camino correcto? ¿Hay alguna esperanza para un corazón torcido y enfermo que no es capaz de ver la luz que le conducirá a la auténtica y duradera felicidad? Juan 8:12-30.

RÍOS DE AGUA VIVA

– Vida en su Nombre 18 –

Hay un mundo de diferencia entre sólo saber o entender y además de saber, gustar, saborear. Cuando gustamos la grandeza, la belleza, la misericordia, el amor, el perdón de Dios de manera personal y experiencial, entonces es cuando se produce el cambio, la transformación. Se puede tener la cabeza llena de datos sobre quién y cómo es Dios, y sin embargo no conocerle en absoluto, como le pasaba a los fariseos y a los líderes religiosos que se enfrentaban con Jesús. Él les habla bien claro, “no sabéis de dónde vengo, ni quién es el que me envía.” Jesús hace una afirmación apabullantemente sorprendente en el último día de la Fiesta de los Tabernáculos. El día en que el sumo sacerdote derramaba el agua en libación a Dios mientras el pueblo recitaba Isaías 12:3. Él afirmó: “El que tenga sed, venga a mí y beba.” Juan 7:25-52.

JESÚS EN NAZARET, LA INCREDULIDAD DE LOS NAZARENOS

Era muy obvio que la sabiduría y los milagros de Jesús solo podían venir de Dios. Su profunda sabiduría y autoridad con la que enseñaba eran muy evidentes. Ningún otro maestro de la ley había hablado como Él hablaba. Pero Jesús no había estudiado en ninguna de las famosas escuelas rabínicas, ni tenía más entrenamiento formal en las Escrituras que el judío promedio. De manera que los dirigentes de los judíos se maravillaban y decían: “¿Cómo sabe éste letras, sin haber estudiado?” (Jn. 7:15). Por si esto fuera poco, Jesús había exhibido un poder sobrenatural por medio de los milagros que realizaba. Estos milagros evidenciaban que Él venía de Dios, que Él era el Mesías. Ellos no cuestionaron la veracidad de sus milagros, los reconocieron como obras portentosas. Lo que querían era que Jesús repitiera los milagros que había hecho en Capernaum (v. 23). Pero Jesús sabía que eso no los iba a llevar a la fe. Ayer, al igual que hoy, el ver milagros no conduce a la auténtica fe. Esta procede sólo de Dios quien actúa en el corazón del oyente y obra el milagro de creer por medio de su Palabra. Los que tengan oídos para oír, oigan. Lucas 4:22-30.

LA CONTIENDA POR LA FE 5

En este nuevo mensaje basado en esta epístola descubrimos cuáles son los rasgos principales de los falsos maestros de los cuales nos previene Judas. Él los llama «soñadores» porque se imaginan que son unos súper apóstoles que han recibido una mayor y mejor revelación de Dios. Debemos aprender a reconocerlos porque, desgraciadamente, no solo existían en el tiempo en que Judas escribió esta carta, sino que también abundan hoy en día de muchas iglesias. Son alucinados que extravían a los más débiles en la fe. Aquí Judas los acusa de tres pecados: mancillan la carne, rechazan la autoridad y blasfeman de los poderes superiores. Haríamos bien en estar preparados para enfrentar a estos falsos hermanos que se introducen en las iglesias. Judas 1:4-11.