FIESTA

Hoy te invitamos a un viaje impactante al episodio en el que Pablo y Silas son encarcelados en Filipos, donde descubrirás una paradoja que desafía toda lógica humana. Muchos creyentes han percibido la vida cristiana como un valle de pruebas, donde la alegría sólo llega después de la eternidad. Pero este mensaje, desmantela esa visión. Contrario a las doctrinas de la prosperidad que asocian el bienestar con lo económico o las comodidades, hoy descubrimos lo que bíblicamente significa recibir el mayor bien de parte de Dios. Seremos testigos de cómo Dios transforma el corazón de sus hijos, de manera que las circunstancias adversas no pueden apagar el gozo auténtico e íntimo que proporciona el Espíritu Santo y que vemos reflejado en este pasaje de la vida del apóstol Pablo. Abre los ojos y el corazón a la transformación que sólo el Evangelio de Jesucristo puede obrar en el interior de un hijo de Dios. Hechos 16:23-34.

PAZ A VOSOTROS

– Vida en su Nombre 50 – Paz a vosotros

Este mensaje, basado en un evento bíblico ocurrido la misma noche del domingo de resurrección, nos transporta a una habitación donde los discípulos de Jesús se encuentran ocultos, atemorizados por el mundo exterior y torturados por una profunda decepción y mala conciencia tras haber fallado a su Maestro. En ese búnker de preocupación y angustia, con las puertas cerradas y el alma agobiada, los discípulos se enfrentan a dos temores monumentales: el temor a Dios por sus errores y el temor al odio de un mundo hostil. ¿Te resulta familiar esta lucha interna? Si estás buscando una salida a tus propios «monstruos y fantasmas» que te visitan al despertar, o si el mundo te intimida y te sientes débil, este mensaje es para ti. Descubre cómo estas verdades pueden dinamitar temores y hacerte percibir la sonrisa de Dios sobre tu alma, permitiéndote encarar la vida con una nueva convicción. ¿Estás listo para dejar atrás el miedo y abrazar tu verdadero propósito? Juan 20:19-23.

DEL LLANTO A LA RISA

La diminuta y agrícola población de Naín no podía ni imaginar el día que vivirían sus habitantes que en ese momento experimentaban un dolor amargo y desesperanzado. Un joven, hijo único de su madre viuda, había fallecido y el cortejo fúnebre se encaminaba con paso cansino hacia el lugar donde le iban a dar sepultura. La escena era triste y desoladora hasta las lágrimas, pero Dios había determinado que ese día terminase de manera muy distinta a lo que sus habitantes habían imaginado. Jesús entró en la escena, y todo cambió en cuestión de minutos. Cuando Jesús llega, cualquier cosa inesperada puede sorprendernos. Lucas 7:11-17.

LÁGRIMAS

– Vida en su Nombre 46 –

Pedro amaba sinceramente a Jesús, y cuando este le anunció que en pocas horas le iba a negar, Pedro aseguró vehementemente que él nunca lo haría. Pero todos conocemos la historia y cómo Pedro tuvo que derramar amargas lágrimas por su traición. Y es que la soberbia nos lleva a creer que somos mucho más fuertes, mucho más nobles y mucho más leales de lo que realmente somos. Pero el Señor nos conoce, con nuestras debilidades, con nuestras inconsistencias, con nuestras soberbias y con nuestra falta de integridad. Y aun así, nos sigue amando, nos sigue llamando, nos sigue restaurando y nos sigue levantando cuando hemos caído en el más triste y lamentable de los pecados. Admiremos hoy a Jesús amando y restaurando a nuestro hermano Pedro, cuando fue tan débil como cualquiera de nosotros. Juan 18:15-27.

CÓMO ENFRENTAR LOS PROBLEMAS BÍBLICAMENTE

Todos queremos ser felices y pensamos que la felicidad consiste en que todas las cosas nos vayan bien, tal y como hemos deseado y planeado. Nos imaginamos un guión de nuestra vida feliz, pero más pronto que tarde descubrimos que la vida no se desarrolla como habíamos fantaseado. Sin embargo, la Escritura nos enseña que podemos vivir una vida plena y llena de gozo en medio de circunstancias muy diferentes, y a veces, muy adversas a lo que habíamos proyectado. Hoy veremos cómo el apóstol Pablo supo ver la providencia de Dios en su vida en todas las circunstancias y eventos que vivió, incluido el estar injustamente encarcelado por causa de Jesucristo y de su Evangelio. Tanto él, como otros que son mencionados en este mensaje nos muestran un camino mejor, una senda segura para alcanzar la tan ansiada felicidad. Filipenses 1:12-18.

PIENSA, OBEDECE, ORA

¿Es posible encontrar paz en medio de las dificultades, del dolor, de la prueba? ¿Cómo podemos mantenernos firmes y experimentar calma en medio de la tormenta o situaciones difíciles de la vida? ¿Qué significa «obedecer» en el contexto de Filipenses 4:9 y cómo se relaciona con la paz de Dios? Partiendo de una experiencia personal y familiar de intenso dolor y prueba se nos reta hoy a mirar por encima de las circunstancias duras de la vida. El mensaje de hoy nos ayuda a identificar tres claves para experimentar la paz de Dios: pensar en lo verdadero, obedecer los mandamientos de Dios, y orar con gratitud. El objetivo principal es ofrecer consuelo y guía práctica a aquellos que están sufriendo, animándolos a mantenerse firmes en fe y a encontrar fortaleza en Dios. Filipenses 4:6-9.

MIRAD POR VOSOTROS MISMOS

Jesús pronunció estas palabras en el templo. Estando allí escuchó a algunos que hablaban del esplendor del edificio. Pero Jesús los detiene en seco y les dice que todo eso va a ser destruido, no quedará piedra sobre piedra. ¿Está mal alegrase de la belleza de un edificio? ¿Por qué Jesús hace eso? Para salvarlos, para que no se desenfoquen.
La opción “retrato” de la cámara de los móviles lo que hace es enfocar algo y desenfocar el resto, difuminarlo. Pues bien, nuestros corazones funcionan en modo “retrato”. Si tu corazón se enfoca en algo, lo demás se difumina. Lucas 21:34-36

TEOLOGÍA DEL SUFRIMIENTO 2

¿Cuál es el propósito del sufrimiento? Hoy consideraremos juntos diez propósitos que Dios se ha propuesto alcanzar con nuestro sufrimiento. Él tiene un fin muy alto y precioso para su pueblo, tiene una meta que se ha propuesto conseguir para su gloria y para nuestra felicidad eterna.

LA CONSIGNA: CREER Y AMAR

– Vida en su Nombre 32 –

Jesús conmueve a sus discípulos con dos noticias sorprendentes y tremendamente duras durante la cena de Pascua. Uno de ellos lo va a traicionar y Pedro negará que le conoce. Jesús no hace estos anuncios con el fin de desahogarse, ni como una recriminación a su debilidad, ni para causar lástima en ellos. Él lo hace con el fin de mostrarles su amor incondicional por ellos. Lo hace para hacerles comprender que Él es quien tiene el control de todas las cosas, incluso en la hora triste, amarga y oscura que se acerca. Lo hace para afirmar la fe de ellos y para demostrarles que los ama y los seguirá amando hasta el fin, a pesar de sus debilidades, de sus tropiezos e incluso a pesar de sus traiciones. Lo hace para mostrarles el camino más excelente del amor que deben tener hacia Padre y entre ellos. Juan 13:21-38.

JESÚS Y LAS CAUSAS PERDIDAS

En el mensaje de hoy veremos a dos personas muy distintas, pero ambas necesitaban desesperadamente algo de Jesús. Por un lado un hombre rico, prominente, respetado y muy religioso que tenía un importante trabajo en la sinagoga de Capernaum. Por otro lado, una mujer despreciada por padecer una enfermedad incurable que la hacía impura socialmente. Alguien que había gastado todo lo que tenía en médicos, pero no le había servido de nada, sino para perder todo su dinero, de manera que estaba totalmente arruinada. Por su parte el hombre, tenía a su hija muy enferma y estaba agonizando cuando llegó hasta Jesús. Lo que él no sabía es que mientras buscaba a Jesús, su hija ya había fallecido. Eran dos causas perdidas para este mundo. Pero ambos acudieron a Jesús y sus vidas cambiaron radicalmente. Como tu vida también podría hoy cambiar de manera esencial y definitiva si acudes a Jesús en humildad y fe como ellos hicieron. Marcos 5:21-43.