EN EL DÍA MALO

Todos pasamos por lo que la Biblia denomina «el día malo». Son periodos de gran dificultad en los que nos sentimos como abandonados por Dios. En esos momentos sentimos que le hemos fallado a Dios y a los demás y que no merecemos nada más que el juicio y el castigo divino. El rey David también experimentó momentos así, como aquel en el que escribió el Salmo que hoy estudiaremos. Su propio hijo Absalón se levantó contra él dando un golpe de estado. David huyó de Jerusalén acompañado por su familia y los hombres que le eran leales. Salió llorando y con el corazón destrozado. En el Salmo 3, que escribió durante este tiempo, dejó registrado cómo salió de tan penosa situación. Salmo 3.

¿QUÉ HACES AQUÍ?

Es bien evidente que vivimos en un mundo cambiante. Las circunstancias que nos rodean y los hechos que vivimos se suceden con una velocidad inusitada. Creemos que tenemos más control sobre nuestra vida del que realmente tenemos y cuando los problemas, las dificultades y los reveses de la vida nos golpean, terminamos comprendiendo que somos frágiles, mucho más frágiles de lo que siquiera habíamos imaginado. Los creyentes no estamos libres de todas estas eventualidades de tal manera que hoy podemos vivir una experiencia transformadora con nuestro Dios, y pocos días después sentirnos deprimidos y derrotados. El profeta Elías no era distinto a nosotros. Él también era un hombre sujeto a pasiones como las nuestras. Hoy veremos cómo Dios trató con él en un momento de profunda crisis personal que incluso le llevó a desear la muerte. 1 Reyes 19:1-18.

DE LA CUEVA AL CIELO

Todos, más tarde o más temprano pasamos por días de prueba. Cuando las sombras de la enfermedad, o el quebranto financiero, o la crisis familiar, o la muerte de algún ser querido atenazan nuestra alma y nos sentimos atrapados en una cueva oscura y fría. La angustia, la tristeza, la soledad, el dolor, la incomprensión o la traición llegan a quebrantar nuestra alma. ¿Dónde acudimos en búsqueda de alivio y descanso? ¿Cuál es nuestra oración, cuál es nuestra canción? David, el rey escogido por Dios para liderar a su pueblo, vivió varias experiencias de este tipo. Y en el Salmo 57 que hoy analizaremos, podemos ver cómo él abre su corazón y nos muestra el camino para superar estos momentos de angustia. Salmo 57.

GUSTAD Y VED QUE ES BUENO EL SEÑOR

El Salmo 34 fue escrito por el rey David en un momento de gran peligro para su vida y de una profunda humillación. Sin embargo, vemos que David decide alabar al Señor “en todo tiempo”. Así también nosotros haríamos bien en seguir su ejemplo. No sólo debemos alabar a Dios cuando las cosas nos van bien y todo es fácil, sino que la alabanza debe ser una forma de vida en nosotros de manera que las circunstancias, por negativas que sean, no puedan apagar nuestra gratitud y nuestro reconocimiento al Señor, quien nos ha dado todo lo bueno que podemos disfrutar en esta vida, y en la venidera, sólo y exclusivamente por su gracia. Si nunca has experimentado el amor y la bendición de Dios, ven y ve. Ven y prueba, ven y gusta, comprobarás que el Señor bueno, muy muy bueno. Salmo 34:1-22.

LOS BANDIDOS, EL PASTOR Y LAS OVEJAS

– Vida en su Nombre 23 –

En el pasaje de hoy Jesús vuelve a hablar acerca de su naturaleza y de su misión. Hace afirmaciones que anclan su origen en las profecías de Ezequiel 34. En la que Dios afirma que Él mismo vendrá y pastorearé a su rebaño, Israel. Jesús afirma ser el buen Pastor, el que va a buscar a la perdida, el que venda a la perniquebrada, el que fortalece a la débil, el que da su vida por su rebaño. A Él le duelen las ovejas porque son sus ovejas. Él las llama y las conoce por nombre, pero es que además las que son de su rebaño conocen también su voz y le siguen. Todo hijo de Dios encuentra un fortísimo consuelo en estas palabras del Maestro. Juan 10:1-21.

VETE Y NO PEQUES MÁS

– Vida en su Nombre 19 –

Esta es una historia real que sucedió durante el ministerio de Jesús. Jesús está enseñando en el templo y los líderes religiosos traen a una mujer sorprendida en el acto mismo de adulterio. Le preguntan a Jesús qué piensa él, en la Ley dice que ha de ser apedreada. Pero a esos religiosos no les importa en realidad ni la Ley, ni la santidad. No amaban a Dios, no buscaban glorificarle. Lo que van buscando es pillar a Jesús, hundirlo, y echar abajo su ministerio, su fama, su testimonio ante el pueblo para que dejen de admirarlo y seguirlo. Lo que los mueve es la envidia. En este incidente Jesús nos muestra tanto la seriedad de la justicia y la santidad de Dios, como su gracia y su misericordia en el perdón otorgado a esta pecadora, que es igual de culpable que todos nosotros con todos nuestros pecados públicos o secretos. Juan 7:53-8:11.

EL HIJO-DESCANSO

Lamec, el padre de Noé profetizó que su hijo traería descanso al mundo de su tiempo que estaba lleno de violencia, injusticia y toda impiedad. Y Dios ciertamente trajo descanso a la tierra erradicando todo mal de ella en los tiempos de Noé. Pero él no sería quien traería el auténtico, definitivo y real descanso a este mundo que vuelve a estar lleno de violencia, injusticia y toda impiedad. Hay Otro, que trae y traerá el descanso total y definitivo que erradicará todo lo malo, todo lo injusto, todo lo que desagrada a Dios. Hay un único Hijo que será Consuelo y Descanso para millones de almas cansadas y trabajadas. Génesis 5:28-32.

COMPLETAD MI GOZO

El apóstol Pablo escribe esta carta a los hermanos de la iglesia en Filipos desde la cárcel en Roma. Esta carta es conocida como «la carta del gozo», precisamente un gozo que no depende de las circunstancias que Pablo estaba experimentando en ese momento, porque él está cimentado en una realidad espiritual que domina toda su vida. Pablo se sabía a salvo en Cristo, algo que no cambia a pesar de los vaivenes de nuestro corazón inconstante. Su argumento aquí es que si hay alguna consolación en Cristo, eso nos debe conducir inexorablemente a vivir como es digno del Evangelio. Filipenses 2:1-11.

¿HASTA CUÁNDO?

¿Le has preguntado alguna vez al Señor «hasta cuándo»? Esta pregunta puede salir de un corazón resentido y amargado, pero también lo puede hacer de uno que está confiando en Dios pero que desfallece por momentos. Esta fue la experiencia del rey David en el salmo que hoy analizamos. Y también fue la experiencia de muchos otros hombres de Dios  que vivieron momentos de tristeza, dolor y zozobra. Curiosamente un tercio de los salmos son lamentos y sin embargo en ellos millones de creyentes a lo largo de miles de años han encontrado alivio y nuevas fuerzas. Hoy descubriremos con David como pasar del llanto al canto. Salmo 13:1-6.

EL SEÑOR PRESIDE EN LA TORMENTA

Este conocido pasaje en el cual los discípulos viven una experiencia traumática encierra varias verdades aplicables a nuestras circunstancias actuales. Todos, más tarde o más temprano, vamos a pasar por tormentas, tal vez no físicas, pero sí del alma. Todos experimentaremos momentos de dolor, pérdida, enfermedad, sufrimiento y problemas que viviremos como auténticas tempestades. El mismo Jesús nos lo advierte en varias ocasiones. Por eso debemos estar muy atentos a estas verdades que nos ayudarán a superar esos terribles momentos mientras el Señor nos conduce a través del valle de la prueba.
Mateo 14:22-33