RÍOS DE AGUA VIVA

– Vida en su Nombre 18 –

Hay un mundo de diferencia entre sólo saber o entender y además de saber, gustar, saborear. Cuando gustamos la grandeza, la belleza, la misericordia, el amor, el perdón de Dios de manera personal y experiencial, entonces es cuando se produce el cambio, la transformación. Se puede tener la cabeza llena de datos sobre quién y cómo es Dios, y sin embargo no conocerle en absoluto, como le pasaba a los fariseos y a los líderes religiosos que se enfrentaban con Jesús. Él les habla bien claro, “no sabéis de dónde vengo, ni quién es el que me envía.” Jesús hace una afirmación apabullantemente sorprendente en el último día de la Fiesta de los Tabernáculos. El día en que el sumo sacerdote derramaba el agua en libación a Dios mientras el pueblo recitaba Isaías 12:3. Él afirmó: “El que tenga sed, venga a mí y beba.” Juan 7:25-52.

DISCORDIA

– Vida en su Nombre 17 –

Jesús hace frente a los que se acercan a Él con una mente carnal, mundana, entre los cuales estaban sus propios hermanos. Todos nosotros nacemos con una semilla de rebeldía contra Dios en nuestros corazones. Es un orgullo que nos lleva a querer ser autónomos, independientes, los capitanes de nuestra vida y de nuestras decisiones. De lo que no nos damos cuenta es que al dejarnos llevar por esos instintos estamos poniéndonos, consciente o inconscientemente del lado del sistema anticristo. Nuestra naturaleza caída nos arrastra a la desobediencia a Dios y levantamos el puño en contra de su autoridad legítima sobre nosotros. Fuimos creados para escuchar sintonías celestiales, pero el corazón no arrepentido nos impide escucharlas. Sí, algunos venían y vienen a Jesús, pero no lo hacen con la actitud correcta. A quienes se le acercan con sinceridad y queriendo conocerle genuinamente Jesús les declara: “El que a mí viene, yo no le echo fuera.” Juan 7:1-24.

EL EVANGELIO, PODER DE DIOS PARA SALVACIÓN

En estos dos versículos de la carta de Pablo a los romanos el apóstol nos expresa su firme convicción en el poder transformador del Evangelio.Y nos declara que es a través del Evangelio que se revela la justicia de Dios, la cual se recibe sólo por fe. La frase final, «el justo por la fe vivirá», subraya la importancia de la fe como el medio por el cual se experimenta la vida justa delante de Dios. Es decir, estos versículos resaltan la centralidad de la fe en el mensaje del Evangelio y la obra redentora realizada por Dios Padre a través del sacrificio perfecto del Dios Hijo, que se aplica y se hace efectiva en los creyentes por el poder del Espíritu Santo. Romanos 1:16-17.

TRABAJAD POR LA COMIDA QUE SATISFACE

En este capítulo seis de Juan encontramos a una multitud buscando a Jesús. Desgraciadamente son muchos los que se acercan a Él sólo de manera utilitaria. Es decir, buscan a Dios sólo por lo que Él les puede dar. Un trabajo que te hace falta, una sanidad que anhelas, un futuro prometedor, una pareja, un sentido de significado, una meta noble que alcanzar y muchas otras cosas que en sí mismas no son malas, pero que son el verdadero objetivo de tu alma. Así estamos degradando a Dios convirtiéndolo en una especie de genio de la lámpara al que acudimos para alcanzar lo que necesitamos o deseamos. Y en este caso particular se trata de algo tan perentorio y pasajero como llenar el vientre. La multitud buscaba a Jesús para saciar su hambre física, y eso precisamente fue lo único que alcanzaron. Pero hay un hambre mucho mayor, más profunda y necesaria que saciar, el hambre del alma que sólo podemos saciar si acudimos a Jesús con una fe auténtica y sincera. Juan 6:1-71.

ASÍ ES IMPOSIBLE CREER (LA RAZÓN DE LA VERDADERA PARÁLISIS)

De todos es conocida esta señal que Jesús realizó en el famoso estanque de Betesda. Un hombre que llevaba toda una vida paralítico, nada menos que 38 años, fue sanado instantáneamente por el Señor en un día sábado. Aunque este hecho en sí ya es algo absolutamente portentoso, no es lo más importante que aprendemos en este pasaje. En aquel entonces, al igual que hoy en día, hay muchos “paralíticos” espirituales que Jesús quería y quiere sanar. Aquel hombre fue doblemente sanado, primero en el cuerpo y después en el alma. Jesús explica a sus adversarios y a todos cuantos estaban presentes quién es Él y cómo tiene autoridad para sanar y para hacer cualquier otro bien en el día de reposo, al igual que su Padre tenía y tiene esa misma autoridad y poder. ¿Creerás tú sus palabras y recibirás así el don de la vida eterna? Juan 5:1-47.

LOS PECES SON LO DE MENOS

Entramos hoy a considerar el conocido hecho portentoso de la pesca milagrosa. Pedro, Andrés, Juan y Jacobo, y seguramente muchas otras personas que se habían juntando aquel día para escuchar la Palabra de Dios de la boca de Jesús, fueron testigos de algo que los llenó de asombro. Seguramente algunos sólo vieron el milagro en el hecho extraordinario de la inmensa cantidad de peces que aquellos pescadores sacaron del lago aquel día. Pero algo infinitamente más importante y trascendental ocurrió en los corazones de Pedro, Andrés, Juan y Jacobo. Desde aquel día en adelante ya no fueron los mismos. Lucas 5:1-11

SI TÚ SUPIERAS…

Hoy la Palabra nos lleva al capítulo cuatro de Juan. Allí asistimos al encuentro de dos personas sedientas. Ambas tienen sed física, pero mucho más importante, tienen una profunda sed espiritual. Por un lado la samaritana busca algo que sacie su sed interna de felicidad, de realización, de paz, de significado. Por otro está Jesús, cuya sed por cumplir con la voluntad del Padre le ha llevado hasta Sicar, un remoto lugar de Samaria aparentemente olvidado de Dios. Escucha con atención la profunda conversación que se entabla entre estas dos personas sedientas de muy distintas cosas. Si miras sincera y genuinamente en lo más profundo de tu corazón, encontrarás esa misma sed que vemos en la samaritana. Y si abres bien tus oídos y tu corazón, también podrás encontrar el manantial de agua viva que ella encontró aquella gloriosa tarde. Juan 4:1-29.

NO ES ORO TODO LO QUE RELUCE

– Vida en su Nombre 8 –

El relato de Juan nos informa de que muchos creyeron en Jesús cuando vieron las muchas señales que hacía entre el pueblo. Pero también nos informa de que Jesús conocía lo que había en el corazón de aquellos que decían creer. Ante las evidencias, es fácil creer, pero la fe salvadora no es cualquier tipo de fe. Muchos, posiblemente la mayoría, se acercaban a Jesús por motivos egoístas. Su fe era interesada, superficial, débil, corta, espúrea, fe de un día. Jesús mismo nos advierte de esta supuesta fe con palabras muy duras, pero muy claras y reveladoras “apartaos de mí, nunca os conocí”. ¿Cómo es la auténtica fe? Juan 2:23-3:3.

SÍGUEME

Este es el quinto mensaje de la serie «Vida en su Nombre» basado en el Evangelio de Juan. Hoy el Señor le pregunta a algunos de sus discípulos, «¿qué buscáis?» y también nos lo pregunta a cada uno de nosotros. En el texto de hoy veremos que Jesús nos recibe, nos transforma, nos exige y a la vez se nos da durante todo este proceso. Juan 1:35-51.

JESÚS, NUESTRO DESCANSO

Estamos rodeados de personas cansadas y cargadas por muchas situaciones: enfermedades, remordimientos, pérdidas, depresiones, ansiedad, angustia por lo que nos traerá el mañana y cosas semejantes. Pero en el pasaje que hoy estudiaremos Jesús nos hace una revelación. Lo que en realidad nos carga no son las circunstancias difíciles que vivimos, sino la lejanía de Dios. Por eso Él hace una invitación universal «Venid a mí, todos los que estáis trabajados y cargados y yo os haré descansar». ¿Es posible un auténtico descanso, una verdadera paz a pesar de los problemas que nos rodean y nos acosan? Mateo 11:28-30.