CONVERSIÓN

Todos conocemos la historia de Zaqueo, aquel publicano de pequeña estatura que se subió a un sicómoro para poder ver a Jesús. Posiblemente su intención no llegaba más allá de satisfacer la curiosidad por conocer personalmente a aquel joven rabí nazareno del que todo el mundo hablaba. Pero Dios tenía un plan que él desconocía por completo y aquel bendito día su vida dio un vuelco que ni él, ni ninguno de sus conocidos podían siquiera vislumbrar en un derroche de imaginación. ¿Cómo se produce el milagro de la conversión? ¿Quién tiene la iniciativa en este proceso prodigioso? ¿Qué condiciones debe cumplir una conversión para que sea auténticamente bíblica? ¿En qué consiste el arrepentimiento? Lucas 19:1-10.