EN EL PRINCIPIO 19 | BABEL

Tras la devastación que vino con el Diluvio Dios bendijo a la raza humana dotándola de grandes avances técnicos y artísticos. Pero nuevamente la humanidad cayó muy pronto en una decadente y blasfema autoglorificación. Nos adentramos hoy en un personaje nada baladí. Se trata de Nimrod, a quien la propia Biblia denomina como el «primer poderoso de la Tierra». Alguien que llegó a convertirse en el prototipo del hombre de pecado que aparece repetidamente a lo largo de la Escritura. Alguien que fundó dos grandes imperios, el babilonio (con la fundación de Babel) y el Asirio con el fundación de Nínive. Dos potencias que siempre fueron enemigas del pueblo de Dios. Al estudiarlo descubriremos cual es la esencia misma del pecado. Génesis 10:1-11:8.

CONVERSIÓN

Todos conocemos la historia de Zaqueo, aquel publicano de pequeña estatura que se subió a un sicómoro para poder ver a Jesús. Posiblemente su intención no llegaba más allá de satisfacer la curiosidad por conocer personalmente a aquel joven rabí nazareno del que todo el mundo hablaba. Pero Dios tenía un plan que él desconocía por completo y aquel bendito día su vida dio un vuelco que ni él, ni ninguno de sus conocidos podían siquiera vislumbrar en un derroche de imaginación. ¿Cómo se produce el milagro de la conversión? ¿Quién tiene la iniciativa en este proceso prodigioso? ¿Qué condiciones debe cumplir una conversión para que sea auténticamente bíblica? ¿En qué consiste el arrepentimiento? Lucas 19:1-10.