DIOS SE COMPADECE

Hoy tenemos el privilegio de adentrarnos en un mensaje que promete tocar las fibras más profundas de nuestro ser y revelar la magnitud del amor divino. Nos sumergiremos en un pasaje bíblico conocido como uno de los más conmovedores del Antiguo Testamento: el capítulo 11 del libro de Oseas.
Este mensaje nos invita a reflexionar sobre la inmensidad de la gracia y la misericordia de Dios. A través de él, exploraremos temas cruciales que apelan profundamente a nuestra experiencia cristiana como:
La persistencia y profundidad del amor de Dios a pesar de la distancia o la desobediencia.
Las consecuencias de la rebeldía y la obstinación frente al llamado divino.
La conmovedora compasión de Dios y su deseo inquebrantable de restauración.
La elección fundamental que determina nuestro destino y propósito.
La urgencia de responder a esta invitación transformadora que se nos presenta.
Prepárate para escuchar una palabra que no sólo ilumina la Escritura, sino que también busca hablar directamente a tu corazón, invitándote a considerar lo más importante de tu vida en la presencia del Señor. Oseas 11.

¡ALELUYA!

El Salmo 113 es uno de los cantos que tradicionalmente se cantaban durante la Pascua en Israel. En él encontramos un mandato y las razones para obedecer ese mandamiento. Exploramos el significado profundo de la palabra «aleluya» como una aclamación a Dios, contrastando su uso común y a veces vanalizado con su verdadero sentido de alabar al Señor con auténtico fervor. Aprendemos que la alabanza debe ser una forma de vida constante, no limitada a momentos específicos. Entraremos en la singularidad de Dios, quien en su grandeza se humilla para acercarse a su creación, especialmente a los humildes y más necesitados. Utilizando las ilustraciones del muladar y la mujer estéril del salmo, el pastor conecta estas ideas con la obra de Cristo en el Evangelio, quien se humilló para elevar a los que estaban en la miseria del pecado y hacerlos parte de la familia de Dios, instando a los creyentes a ser conscientes de esta realidad y a vivir una vida de alabanza sincera. Salmo 113:1-9.

DIVERSIDAD Y CRECIMIENTO EN LA UNIDAD

La unidad orgánica de la Iglesia es una realidad que Dios mismo se encarga de crear y mantener. No obstante, unidad no es igual a uniformidad. Al igual que Dios es uno, pero en Él hay una pluralidad de personas; la Iglesia también es una con una diversidad que la enriquece y completa. Cada hijo de Dios ha recibido algún don espiritual, un regalo recibido por gracia, que debe ser utilizado para la edificación mutua. Cristo reparte esos dones como Él quiere y a quien Él quiere en el ejercicio libre y sabio de su soberanía. Cada miembro del Cuerpo debe conocer y usar los dones que ha recibido con un espíritu de entrega y amor a sus hermanos en Cristo. Si quieres saber cuál es tu don, comienza a actuar en fe y en humildad en medio del Cuerpo, y pronto será evidente para todos cuál es ese don que has recibido del Señor. Efesios 4:1-16.

VE, PORQUE YO ESTARÉ CONTIGO

El pueblo de Dios clamaba en Egipto, ¿hasta cuándo duraría el dolor y el sufrimiento? Pero Dios no estaba ajeno a todo lo que estaba pasando. Él tenía un plan y este incluía la intervención de Moisés, un hebreo que había huido de Egipto para esconderse en Madián viviendo como un sencillo pastor de ovejas. Moisés se sintió asombrado y sobrecogido por la presencia divina, temeroso y abrumado ante la magnitud de la tarea, inseguro de sus propias capacidades para cumplir la misión, confundido sobre por qué Dios lo eligió a él. Por supuesto, Moisés pensó que el plan de Dios era una locura y que él no sería capaz de llevar a cabo lo que Dios le mandaba. Puso una excusa después de otra intentando librarse del mandato divino. Pero el Señor no se equivoca. El Señor no cambia de planes. El Señor es eso, Señor y Dios que actúa en nosotros y por nosotros, a pesar de nuestras muchas limitaciones y errores. Éxodo 3:1-15.

LAS PARÁBOLAS Y EL MISTERIO DEL REINO 12 | Trigo y cizaña

El Reino de los cielos no es un accidente, es la expresión de un Dios lleno de amor que sale de sí mismo para compartir su alegría. El Reino de los cielos es la obra sobrenatural del Hijo de Dios que llegado el tiempo se hizo un hombre, para levantar una cosecha, un linaje, una nación al Padre, una novia para sí, un templo para el Espíritu, una Iglesia gloriosa sin mancha ni arruga. El Reino de los cielos es el sueño palpitante de Dios, es un campo que Él mismo ha sembrado y que Él mismo alimenta con el sol de sus cuidados, de su providencia y que Él mismo impulsa con el fuego inextinguible de sus deseos. En la parábola los siervos de este sembrador vienen a él y le preguntan: ¿No sembraste trigo? ¿Por qué hay cizaña? ¿De dónde sale la cizaña? Mateo 13:24-26.

IDENTIDAD | ¿QUIÉN ERES?

¿Quién eres tú? Si no eres capaz de responder a esta pregunta es seguramente porque estás muerto. En este mundo de hoy en día, cada vez la gente está más confundida respecto a su propia identidad. Como hijos de Dios debemos tener muy claro quienes somos en el Señor. Por nuestro acento se nos identifica rápidamente de dónde somos. La identidad son esos rasgos, esas características que te identifican y te hacen diferente a los demás. ¿Cómo sabemos lo que somos? Hoy desvelaremos algunas mentiras que hemos creído respecto a nuestra identidad.
Mateo 3:13-15

CRISTO, EL DIOS HOMBRE

Dentro de la fe cristiana hay un conjunto de creencias (doctrinas) que se consideran básicas y fundamentales para que esa fe sea realmente tenida por auténticamente cristiana. Hoy, de la mano de nuestro hermano Will Graham nos adentramos en una de esas doctrinas capitales de nuestra fe, la doctrina de Jesucristo, el Dios-Hombre. Ya en el siglo I fue atacada por varias corrientes de pensamiento y filosofías, especialmente desde el mundo helénico. El apóstol Juan escribió su primera epístola con la intención clara de refutar esas corrientes heréticas y dejar bien establecido quién es y cuál es la función de Jesús, la segunda Persona de la Trinidad que tomó cuerpo humano y vivió entre nosotros durante 33 años.
1 Juan 1:1-4

EN EL PRINCIPIO 5 | LA ESENCIA DE LA MASCULINIDAD Y LA FEMINIDAD

En una generación relativista, subjetivista y postmoderna, necesitamos como cristianos estar firmes en tres convicciones. Uno- Que la Verdad existe y puede ser conocida. Dos- Que solo el Creador tiene derecho a definir la realidad y establecer la naturaleza y el propósito de todas las cosas. Tres- Que la Biblia es la Palabra escrita de Dios y tiene autoridad suficiente sobre nuestras mentes y sobre nuestros afectos. Con esto bien presente, podemos abordar el tema de hoy. Génesis 1:26-27; 2:7-8, 15-25.

CULTO COMPLETO 10 MAYO 2020

En una generación relativista, subjetivista y postmoderna, necesitamos como cristianos estar firmes en tres convicciones. Uno- Que la Verdad existe y puede ser conocida. Dos- Que solo el Creador tiene derecho a definir la realidad y establecer la naturaleza y el propósito de todas las cosas. Tres- Que la Biblia es la Palabra escrita de Dios y tiene autoridad suficiente sobre nuestras mentes y sobre nuestros afectos. Con esto bien presente, podemos abordar el tema de hoy. Génesis 1:26-27; 2:7-8, 15-25.

EN EL PRINCIPIO 4 | VARÓN Y MUJER

Después de ir creando cada cosa en su correspondiente día, hay una expresión que se repite de manera reiterada: «Y vio Dios que era bueno en gran manera». Sin embargo cuando Dios crea al hombre no aparece esa expresión, sino que dice «No es bueno que el hombre esté solo, le haré ayuda idónea para él.» Hay un diseño y un propósito en la creación de los seres humanos en dos formas complementarias: varón y mujer. Y este hecho refleja también algo de la gloria y la imagen de Dios mismo en los seres humanos. Génesis 2:7-25.