LA ORACIÓN, OXÍGENO ESPIRITUAL

Al igual que nuestro cuerpo necesita el oxígeno para vivir, de igual manera nuestro espíritu necesita la oración para subsistir, crecer y desarrollarse. Vemos en el pasaje de hoy, que Jesús tenía una intensa y habitual vida de oración, para lo cual solía apartar las primeras horas del día. No sólo buscaba la ocasión, sino que también buscaba el lugar adecuado. Por eso solía apartarse a lugares desiertos, tranquilos, fuera de los ruidos y las distracciones propias de la vida. Él es nuestro mayor y mejor ejemplo en cuanto a la oración. Jesús, siendo Dios, también era hombre y por eso su tiempo de oración era algo prioritario para Él. Marcos 1:35-39.

LA ÚLTIMA LÁGRIMA

¿Dónde está la fuente del auténtico gozo cristiano? Hoy el pastor Fran Cegarra nos recuerda la historia de José en Egipto. Vemos que él experimenta la poda del Señor, que ocurre al principio del invierno, cuando parece que no está pasando nada en la vid, pero algo sí está ocurriendo en su interior y bajo tierra. Dios estaba trabajando y transformando al joven José para hacerlo un instrumento de su gracia. Durante los largos y duros años de esclavitud en Egipto, José tuvo que agarrarse a la Vid verdadera y así superó esos años de dolor mientras su interior era transformado por el poder de Dios. Ese es el camino que todo hijo de Dios tiene que transitar para encontrar el verdadero gozo del que Jesús habló. Juan 15:1-11

PARA ESTAR FIRMES

Hoy abordamos seis aspectos de la práctica cristiana que Pablo, guiado por el Espíritu Santo escribe a los hermanos en Filipos, y por extensión, también a nosotros hoy. Si queremos estar firmes en nuestra fe cristiana, haremos bien en estar atentos para aplicarnos estos mandamientos. Son asuntos muy prácticos de la vivencia del Evangelio. Aquellos que esperamos la venida del Señor, debemos vivir de manera que honre nuestra profesión de fe. Este es un llamado a no ser meramente consumidores pasivos de mensajes cristianos, sino practicantes de los principios más básicos y fundamentales de nuestra fe. Filipenses 4:1-9.

LECCIONES DE GETSEMANÍ

De la mano del pastor Fausto González hoy consideramos ocho lecciones que podemos aprender de la experiencia relatada en el capítulo 14 de Marcos. Jesús va al huerto de Getsemaní en el Monte de los Olivos horas antes de que fuese traicionado e injustamente arrestado. De lo que allí ocurrió podemos extraer ocho lecciones que nos ayudarán a vivir de manera consecuente y comprometida nuestra fe en Jesús. Jesús es el modelo por excelencia de una vida auténticamente virtuosa y santa. Mirando su ejemplo podremos reorientar nuestra vivencia diaria para dar en el blando de los propósitos divinos. Marcos 14:32-34

DESCANSO Y GLORIA EN LA TORMENTA

La vida está en constante movimiento, y esa es su esencia natural. Todo lo que vive está en constante cambio. Precisamente por eso, nuestra experiencia con el Señor pasa por momentos de crisis y de cambios profundos. Esto no sólo es inevitable, sino necesario para nuestro propio crecimiento. Por esa razón, todos, más pronto o más tarde pasamos por momentos de tormenta, momentos en los que sentimos que los recursos se nos acaban. Es en esos tiempos de dificultad cuando podemos experimentar más claramente el poder de Dios actuando en nosotros. Hoy profundizaremos en tres pilares de la fe genuina. Mateo 14:22-33

NO ENTRISTEZCÁIS AL ESPÍRITU SANTO

¿Por qué muchos cristianos viven una vida en la que no se experimenta la obra sobrenatural del Espíritu Santo? ¿Afecta nuestra manera de vivir y actuar al resto de la iglesia? ¿En qué consiste contristar o entristecer al Espíritu Santo? Hoy escuchamos los sabios consejos de Dios a través de la pluma del apóstol Pablo a los cristianos de Éfeso. Algo tan cotidiano y habitual como nuestra forma de hablar, lo que decimos, cuándo lo decimos, a quién lo decimos y con qué intención lo decimos, tiene un impacto tremendo en nuestro testimonio y en el fluir o no del Espíritu en nuestra vida diaria. Efesios 4:30

DE TAL PALO, TAL ASTILLA

Es parte integral de la naturaleza humana que los hijos se parezcan a sus padres. De ahí proviene el proverbio español “De tal palo, tal astilla”. Por tanto, lo propio y natural es que los hijos de Dios se parezcan en carácter al Padre del que proceden. El apóstol Pablo en su carta a los Efesios nos hace un llamado a vivir de acuerdo con nuestra nueva naturaleza en Cristo. Esto es una gran responsabilidad, pero también es un tremendo privilegio. En un mundo donde las tinieblas parecen dominar, ¿cómo podemos asegurarnos de que nuestro andar sea radicalmente distinto al de quienes nos rodean? ¿Es realmente posible vivir una vida que refleje a nuestro Padre celestial de forma inconfundible? ¿Cuál es la clave para aprovechar cada momento que la vida nos ofrece, transformándolo en una oportunidad divina? ¿Dónde podemos encontrar el poder que nos capacita para vivir una vida de santidad, sabiduría y amor incondicional? Efesios 5:1-20.

ARMADOS PARA LA BATALLA

Es una tragedia que la humanidad ha vivido cientos de guerras a los largo de su historia. ¿Pero, eres consciente de que libramos una guerra espiritual más cruenta que cualquier conflicto conocido? No es opcional; cada cristiano tiene una batalla que librar, y si no estás luchando, ¡estás perdiendo! Este mensaje crucial desvelará el equipamiento divino de la armadura de Dios, tu única defensa para resistir en el día malo y permanecer firme. Descubre cómo cada pieza te fortalece. Aprende a apagar los dardos de fuego del maligno y a manejar la espada de la Palabra de Dios contra las fuerzas de la oscuridad y tus propias pasiones. La victoria ya es nuestra en Cristo, ¡pero necesitas saber cómo luchar! ¡No te pierdas esta enseñanza esencial para tu vida espiritual! Efesios 6:10-17.

DIVERSIDAD Y CRECIMIENTO EN LA UNIDAD

La unidad orgánica de la Iglesia es una realidad que Dios mismo se encarga de crear y mantener. No obstante, unidad no es igual a uniformidad. Al igual que Dios es uno, pero en Él hay una pluralidad de personas; la Iglesia también es una con una diversidad que la enriquece y completa. Cada hijo de Dios ha recibido algún don espiritual, un regalo recibido por gracia, que debe ser utilizado para la edificación mutua. Cristo reparte esos dones como Él quiere y a quien Él quiere en el ejercicio libre y sabio de su soberanía. Cada miembro del Cuerpo debe conocer y usar los dones que ha recibido con un espíritu de entrega y amor a sus hermanos en Cristo. Si quieres saber cuál es tu don, comienza a actuar en fe y en humildad en medio del Cuerpo, y pronto será evidente para todos cuál es ese don que has recibido del Señor. Efesios 4:1-16.

LA PODA

– Vida en su Nombre 38 –

Hoy nos centramos en los dos primeros versículos del capítulo 15 del Evangelio de Juan. Entraremos a analizar la metáfora que Jesús utilizó al hablar de la vid y los pámpanos para explicar la relación entre Dios y los hijos del Reino. El viticultor sabe que para que una viña dé buenos frutos es imprescindible realizar una poda bastante profunda de manera regular. El mensaje se centra en la promesa expresada en la verdad de que los discípulos de Jesús llevarán fruto. El énfasis principal se coloca en esa promesa, que se interpreta como la poda divina: un proceso doloroso pero necesario mediante el cual Dios, actuando como el experto viticultor, elimina aquello que impide un mayor crecimiento espiritual para que el hijo de Dios pueda dar más fruto para su gloria. Juan 15:1-2.