PROVOQUÉMONOS AL AMOR

En la que es conocida como la Oración Sacerdotal, Jesús ora al Padre, no que quite del mundo a los suyos, sino que los guarde del mal. Él era muy consciente de que cuando Él faltase el relente frío y pernicioso de la maldad caería sobre sus discípulos intentando apagar el amor por su Dios y Señor. ¿Cómo podemos luchar contra esta innegable realidad? No somos del mundo, pero estamos en el mundo y es inevitable que éste ejerza su influjo nocivo sobre nosotros. El sistema anticristo nos llama, nos invita, nos insiste a que amemos lo que debiéramos usar y a que usemos lo que debiéramos amar. ¿Cómo resistir tan sugerente tentación? He 10:24-25.

NO IGNORAMOS SUS MAQUINACIONES

Cada hijo de Dios sabe que cuando decide vivir en obediencia a la Palabra comienza una batalla. Así fue la experiencia que vivió el pueblo de Dios cuando regresaron del cautiverio en Babilonia. Jerusalén estaba destruida, el templo derribado y las murallas demolidas. Tenían una obra ingente por delante y en el preciso instante en que comenzaron a reconstruir la muralla, el enemigo comenzó su estrategia para hacerlos desistir de su obra. Hoy veremos cuatro métodos que el enemigo de nuestras almas usa para destruir nuestra fe, pero nosotros no ignoramos sus maquinaciones. Nehemías 2, 4 y 6.

GOZAOS EN LA ESPERANZA

Los tiempos difíciles que estamos viviendo pueden conducirnos fácilmente a la desesperanza, a la angustia y hasta a la depresión. Por eso es importante tener nuestros pensamientos en el lugar correcto recordando, aprendiendo, incluso memorizando la Palabra de Dios que nos afirma en lo que es permanente, en lo duradero, en lo real, en lo eterno. La esperanza cristiana no tiene nada que ver con la esperanza que nos ofrece el mundo cambiante. Se podría incluso afirmar que son antagónicas. Una está basada en circunstancias pasajeras y cambiantes, mientras que la otra está afirmada en lo que es permanente, duradero, genuino, eterno. Romanos 12:11-13; 5:1-2.

ESCUCHAR, CONTEMPLAR Y PROCLAMAR

El mayor problema de la humanidad hoy en día no es la COVID-19, ni la crisis económica que se nos avecina como consecuencia. Tampoco es la falta de trabajo ni la falta de justicia imperante. El auténtico problema de la humanidad es otro distinto, mucho más profundo y mucho más real que todos estos. Nuestro mundo necesita escuchar el auténtico Evangelio de Jesucristo. Muchos se acercan a Dios con motivaciones incorrectas porque el mensaje se ha proclamado mal. La mayoría vienen a Dios solo buscando lo bueno que puedan sacar de Él. Pero en la vida en el Espíritu hay una progresión lógica y natural. Primero escuchamos, después contemplamos y como consecuencia proclamamos. Cada uno de nosotros somos responsables de lo que transmitimos. Juan 1:35-42.

HAY MÁS DE DIOS, PIDE MÁS

En el pasaje que analizamos hoy vemos a Jesús enseñando a sus discípulos a orar. De todos es bien conocido lo que se ha llamado el Padrenuestro, pero hoy nos enfocaremos más en el cómo que en el qué. Tras la oración modelo Jesús pone dos parábolas que explican cómo es la forma correcta de orar. La parábola del amigo inoportuno y la del niño que pide comida a su padre. En ellas encontramos valiosísimos consejos en cuanto a la manera correcta en la que debemos orar. Lucas 11:5-13.

VIVE COMO UN RESUCITADO

Es peligroso intentar vivir creyéndonos alguien que no somos. Por otro lado, también es una desgracia vivir como un miserable, cuando en realidad eres un hijo/a de Dios. Hoy recibimos un llamado a centrar nuestra vida en lo realmente importante, en lo que da sentido y significado a nuestra vida como hijos/as de Dios. Colosenses 3:1-6.

EL GEMIDO DEL ESPÍRITU

¿Te sientes débil a la hora de orar? ¿Es eso normal, bueno o malo? Jesús habló de la oración como algo habitual en nuestras vidas, es decir, lo dio por sentado como la cosa más natural en cualquier hijo/a de Dios. De hecho, los Evangelios dan testimonio de cómo Jesús oraba frecuentemente y cómo apartaba tiempos especiales para una oración más profunda y especial. Los discípulos sintieron que no sabían orar y le pidieron a Jesús que les enseñase a hacerlo. Todos sentimos que no damos la talla a la hora de la oración. Romanos 8:26-28.

EN EL PRINCIPIO 7 | PILARES DEL MATRIMONIO 2

El matrimonio, contrariamente a lo que se nos quiere hacer creer hoy en día, no es una convención social, ni mucho menos un simple contrato entre dos particulares. Tampoco es un constructo social del heteropatriarcado, ni un invento del cristianismo. Todas esas ideas son falsas para cualquiera que conozca mínimamente la historia de la humanidad. El matrimonio fue instituido por Dios mismo mucho antes de que apareciera el cristianismo, o el judaísmo. Aparece con la aparición del ser humano sobre la tierra y su esencia es mucho más real y mucho más profunda de lo que la «cultura» actual nos quiere hacer creer. Génesis 2:22-25.

OJOS PARA VER

El pueblo de Dios vio grandes prodigios cuando salieron de Egipto, pero la mayoría de ellos solo alcanzaron a admirar los hechos milagrosos, pero no vieron la mano poderosa que estaba detrás de ellos. Pero también los discípulos vieron el poder de Dios actuando en Jesús, sin embargo también ellos durante mucho tiempo no tuvieron ojos para ver lo realmente importante detrás de las maravillas que contemplaron. Deuteronomio 29:1-6.

UNA FE PROBADA

Estamos viviendo un tiempo muy especial, un momento crítico que no puede dejarnos a ninguno indiferentes. Dios está sacudiendo al mundo que le ha dado la espalda, que le ha provocado con su actitud rebelde y/o indiferente hacia Él. El Señor está quebrantando nuestra arrogancia al mostrarnos nuestra fragilidad. Esta pandemia es un grito de Dios a las personas de toda raza, de toda lengua, de toda cultura y nación para que se vuelvan a Él, quien es amplio en perdonar. Pero esta sacudida, no va dirigida solo al mundo que está separado de Dios, también va dirigida a la Iglesia, al pueblo de Dios. Haríamos bien en estar atentos a la voz divina en este tiempo de confinamiento. El Señor quiere tratar con cada uno de nosotros. Santiago 1:2-3.