UNA IDENTIDAD, UNA MISIÓN

Hoy examinamos la identidad espiritual de los creyentes a través de la primera carta de Pedro. Veremos que comprender quiénes somos es indispensable para descubrir nuestro propósito vital. El pueblo de Dios es un linaje escogido, un real sacerdocio, una nación santa y un pueblo adquirido, conceptos arraigados en el Antiguo Testamento y cumplidos mediante la obra de Jesucristo. Asimismo, enfatizamos que esta nueva condición no se basa en méritos propios, sino en la gracia divina y en el costoso rescate de la sangre de Cristo. Este reconocimiento debe impulsarnos a vivir de acuerdo con nuestra posición celestial, anunciando públicamente las virtudes, el amor y la grandeza de Dios en medio de un mundo hostil. 1 Pedro 2:9

EL EVANGELIO DE DIOS – INTRODUCCIÓN 1 – EL MENSAJERO

Comenzamos hoy una nueva serie basada en la epístola a los Romanos. Al sumergirte en este mensaje, descubrirás cómo el concepto de ser un siervo de Jesucristo redefine radicalmente tu identidad, ofreciéndote la libertad total que nace de pertenecer exclusivamente a un Dueño que te compró por un precio infinito. Comprenderás la importancia de cimentar tu fe sobre la autoridad de la doctrina apostólica, aprendiendo a distinguir las verdades eternas que tienen el poder de reorientar tu vida de las distracciones superficiales que abundan hoy en día. Y serás motivado a vivir con propósito y disciplina confiando en que Dios no sólo te ha apartado para una misión específica desde antes de nacer, sino que te capacita con su poder sobrenatural para llevarla a cabo con gozo. Romanos 1:1-7.

LA ORACIÓN, OXÍGENO ESPIRITUAL

Al igual que nuestro cuerpo necesita el oxígeno para vivir, de igual manera nuestro espíritu necesita la oración para subsistir, crecer y desarrollarse. Vemos en el pasaje de hoy, que Jesús tenía una intensa y habitual vida de oración, para lo cual solía apartar las primeras horas del día. No sólo buscaba la ocasión, sino que también buscaba el lugar adecuado. Por eso solía apartarse a lugares desiertos, tranquilos, fuera de los ruidos y las distracciones propias de la vida. Él es nuestro mayor y mejor ejemplo en cuanto a la oración. Jesús, siendo Dios, también era hombre y por eso su tiempo de oración era algo prioritario para Él. Marcos 1:35-39.

RIQUEZAS Y CONTENTAMIENTO

Hay un asunto que parece puramente mundano, pero del que Jesús habló en bastantes ocasiones, y es el uso y el abuso de los bienes materiales. Para vivir una vida sabia que de verdad dé en el blanco de la voluntad de Dios, nos es imprescindibles aprender a honrar a Dios con las posesiones que hemos recibido de su mano generosa. Muchos piensan que el dinero y las riquezas son malas por sí mismas, pero no es así. De hecho la Biblia afirma que de Dios es el oro y la plata y que Él los concede a quien quiere, como quiere y cuando quiere. El problema no está en los bienes materiales, sino en cómo los usamos y qué lugar ocupan en nuestro corazón. El libro de Proverbios trata este asunto con bastante amplitud y haríamos bien en estar atentos a los sabios consejos que de él se desprenden. Proverbios 3:9.

CUIDADO CON EL ORGULLO, LA IMPACIENCIA Y LA RELAJACIÓN

Somos muy conscientes de la necesidad que tenemos de la ayuda de Dios, de la paz que viene de Él y de la seguridad necesaria para enfrentar los desafíos de la vida. La palabra de hoy está encaminada a proveernos de estos recursos si la aplicamos a nuestra vida, a nuestras decisiones diarias y a nuestra cosmovisión. Dios, a través del apóstol Pedro, nos llama a combatir tres debilidades del carácter que nos roban la paz y nos apartan de la comunión con Dios: el orgullo, la impaciencia y la indolencia. 1 Pedro 5:1-11

EL DIOS QUE PRESERVA SU HERENCIA

El Dios que preserva su herencia – Números 36:1-13 – Joselo Mercado

El corazón humano se resiste a los límites. A nadie nos gusta que nos digan cómo debemos vivir. Sin embargo, cuando somos padres ponemos límites a nuestros hijos, les damos normas y restricciones. No lo hacemos por egoísmo, ni porque deseemos amargar la vida de nuestros hijos, más bien todo lo contrario. Lo que procuramos es su bienestar, su pleno desarrollo, su felicidad y su prosperidad. Dios también ama a su pueblo, y precisamente por eso, nos da normas, leyes y preceptos que deben regir nuestras vidas. Él no lo hace porque quiera amargarnos la existencia, sino al contrario, para que vivamos de manera plena y feliz junto a Él. Números 36:1-13.

PARA ESTAR FIRMES

Hoy abordamos seis aspectos de la práctica cristiana que Pablo, guiado por el Espíritu Santo escribe a los hermanos en Filipos, y por extensión, también a nosotros hoy. Si queremos estar firmes en nuestra fe cristiana, haremos bien en estar atentos para aplicarnos estos mandamientos. Son asuntos muy prácticos de la vivencia del Evangelio. Aquellos que esperamos la venida del Señor, debemos vivir de manera que honre nuestra profesión de fe. Este es un llamado a no ser meramente consumidores pasivos de mensajes cristianos, sino practicantes de los principios más básicos y fundamentales de nuestra fe. Filipenses 4:1-9.

UN CORAZÓN ILUMINADO

Un corazón iluminado – Efesios 1:15-23 – Lucas Martínez

Antes de ser conocidos como “cristianos”, a los seguidores de Jesús se les conocía como “los del Camino” o “aquellos que están en el Camino”. Pero, ¿qué es caminar con Jesús? ¿En qué consiste conocer experiencialmente a Dios? Hoy el pastor Lucas nos guía en la meditación de un texto muy conocido y apreciado por los cristianos de todos los tiempos, la carta del apóstol Pablo a los efesios. En este pasaje que hoy analizamos encontramos tres realidades espirituales que debemos conocer y vivir conforme a ellas. De la comprensión y vivencia de las mismas depende la calidad de nuestra fe y de nuestra experiencia cristiana.

PREPARANDO EL RELEVO

Tras ver a Elías en su día malo en el mensaje anterior, cuando se sentía derrotado, Dios le salió al encuentro en Horeb y allí lo restauró y le encomendó una nueva misión. Debía ungir a varios reyes y también establecer a su sucesor. Y Elías se puso de nuevo en camino para cumplir con su misión. Elías salió de Horeb por la fe, porque la auténtica fe siempre obra, tiene fruto que permanece. En el pasaje de hoy vamos a analizar cuatro rasgos de Elías: su fe activa que se demuestra en la obediencia, su alto concepto del llamado divino, su independencia emocional respecto al cargo y su humildad profunda que evita el control sobre los demás. El propósito final es motivarnos a desarrollar una devoción saludable, donde la fidelidad a la misión se combine con el desprendimiento personal y la centralidad absoluta de Dios. 1 Reyes 19:19-21.

DESCANSO Y GLORIA EN LA TORMENTA

La vida está en constante movimiento, y esa es su esencia natural. Todo lo que vive está en constante cambio. Precisamente por eso, nuestra experiencia con el Señor pasa por momentos de crisis y de cambios profundos. Esto no sólo es inevitable, sino necesario para nuestro propio crecimiento. Por esa razón, todos, más pronto o más tarde pasamos por momentos de tormenta, momentos en los que sentimos que los recursos se nos acaban. Es en esos tiempos de dificultad cuando podemos experimentar más claramente el poder de Dios actuando en nosotros. Hoy profundizaremos en tres pilares de la fe genuina. Mateo 14:22-33