AMADOS, AMÉMONOS

Los seres humanos fuimos diseñados para vivir en una atmósfera de amor. Y esto es así porque Dios nos creó como fruto de su propio amor intra-trinitario. Como seres creados a su imagen, todos buscamos ser amados y amar, porque nuestra identidad está enraizada en el amor de Dios. Por esa misma razón, no se concibe a un cristiano que no ame a sus hermanos. Es una contradicción absoluta que refleja que no ha habido una auténtica conversión. Al igual que el manzano produce manzanas y el naranjo naranjas, de la misma manera un hijo de Dios ama, como un fruto natural de su propia naturaleza. 1 Juan 4:7-12, 17-21.

PROPIEDAD DE DIOS

Los discípulos de los fariseos y los herodianos se confabularon para tender una trampa a Jesús y tener así de qué acusarlo. La pregunta acerca del tributo a César estaba muy bien planeada y parecía imposible que Jesús pudiera salir indemne de ella. Tanto si la respuesta era afirmativa como contraria al pago de este impuesto, los enemigos de Jesús tendrían una razón para acusarlo ante las autoridades civiles o religiosas. Pero el Maestro de Galilea supo responder de una manera totalmente inesperada para sus enemigos. Jesús desarmó sus argumentos y los confrontó con su propio pecado, al igual que nos ocurre a nosotros cuando escuchamos de sus labios «dad a Dios lo que es de Dios». Lucas 20:19-26.

UN CORAZÓN ILUMINADO

Un corazón iluminado – Efesios 1:15-23 – Lucas Martínez

Antes de ser conocidos como “cristianos”, a los seguidores de Jesús se les conocía como “los del Camino” o “aquellos que están en el Camino”. Pero, ¿qué es caminar con Jesús? ¿En qué consiste conocer experiencialmente a Dios? Hoy el pastor Lucas nos guía en la meditación de un texto muy conocido y apreciado por los cristianos de todos los tiempos, la carta del apóstol Pablo a los efesios. En este pasaje que hoy analizamos encontramos tres realidades espirituales que debemos conocer y vivir conforme a ellas. De la comprensión y vivencia de las mismas depende la calidad de nuestra fe y de nuestra experiencia cristiana.

LA GRAN COMISIÓN

Hoy la Palabra de Dios nos convoca a un momento de profunda reflexión y renovación. Nos adentraremos en un pasaje que resuena con una autoridad inigualable y una promesa de victoria que lo cambia todo. Descubriremos la base firme sobre la cual se asienta nuestra fe y la gloriosa misión que se nos ha confiado, una tarea que no sólo es un mandato, sino un privilegio y una honra inmensa. Este mensaje encenderá en nosotros un celo creciente y nos mostrará el verdadero gozo de un discipulado radical, recordándonos que en medio de cualquier desafío, nuestro Rey ha vencido y su propósito avanza imparable. Prepara tu corazón para que arda con nueva pasión, discerniendo el llamado que nos impulsa a caminar con confianza y propósito. Mateo 28:18-20.

EL BUEN OCIO

Estamos en pleno periodo vacacional. Muchos esperan durante meses o incluso años la llegada del tan deseado y merecido descanso. El relato de Génesis nos informa de que Dios «descansó» cuando terminó su obra de creación. ¿En qué sentido lo hizo? ¿Necesita Dios descansar? Lo que sí es evidente es que todos necesitamos el descanso, pero el mundo nos ofrece una miríada de opciones de ocio que en la mayoría de las ocasiones nos dejan más cansados y vacíos de lo que nos sentíamos anteriormente. ¿Cuál es el auténtico ocio que nos restaura y nos fortalece? ¿Dónde lo podemos encontrar? ¿Tiene la Palabra de Dios algo que enseñarnos al respecto? Génesis 9:20-21.

DE TAL PALO, TAL ASTILLA

Es parte integral de la naturaleza humana que los hijos se parezcan a sus padres. De ahí proviene el proverbio español “De tal palo, tal astilla”. Por tanto, lo propio y natural es que los hijos de Dios se parezcan en carácter al Padre del que proceden. El apóstol Pablo en su carta a los Efesios nos hace un llamado a vivir de acuerdo con nuestra nueva naturaleza en Cristo. Esto es una gran responsabilidad, pero también es un tremendo privilegio. En un mundo donde las tinieblas parecen dominar, ¿cómo podemos asegurarnos de que nuestro andar sea radicalmente distinto al de quienes nos rodean? ¿Es realmente posible vivir una vida que refleje a nuestro Padre celestial de forma inconfundible? ¿Cuál es la clave para aprovechar cada momento que la vida nos ofrece, transformándolo en una oportunidad divina? ¿Dónde podemos encontrar el poder que nos capacita para vivir una vida de santidad, sabiduría y amor incondicional? Efesios 5:1-20.

ARMADOS PARA LA BATALLA

Es una tragedia que la humanidad ha vivido cientos de guerras a los largo de su historia. ¿Pero, eres consciente de que libramos una guerra espiritual más cruenta que cualquier conflicto conocido? No es opcional; cada cristiano tiene una batalla que librar, y si no estás luchando, ¡estás perdiendo! Este mensaje crucial desvelará el equipamiento divino de la armadura de Dios, tu única defensa para resistir en el día malo y permanecer firme. Descubre cómo cada pieza te fortalece. Aprende a apagar los dardos de fuego del maligno y a manejar la espada de la Palabra de Dios contra las fuerzas de la oscuridad y tus propias pasiones. La victoria ya es nuestra en Cristo, ¡pero necesitas saber cómo luchar! ¡No te pierdas esta enseñanza esencial para tu vida espiritual! Efesios 6:10-17.

¡ALELUYA!

El Salmo 113 es uno de los cantos que tradicionalmente se cantaban durante la Pascua en Israel. En él encontramos un mandato y las razones para obedecer ese mandamiento. Exploramos el significado profundo de la palabra «aleluya» como una aclamación a Dios, contrastando su uso común y a veces vanalizado con su verdadero sentido de alabar al Señor con auténtico fervor. Aprendemos que la alabanza debe ser una forma de vida constante, no limitada a momentos específicos. Entraremos en la singularidad de Dios, quien en su grandeza se humilla para acercarse a su creación, especialmente a los humildes y más necesitados. Utilizando las ilustraciones del muladar y la mujer estéril del salmo, el pastor conecta estas ideas con la obra de Cristo en el Evangelio, quien se humilló para elevar a los que estaban en la miseria del pecado y hacerlos parte de la familia de Dios, instando a los creyentes a ser conscientes de esta realidad y a vivir una vida de alabanza sincera. Salmo 113:1-9.

DIVERSIDAD Y CRECIMIENTO EN LA UNIDAD

La unidad orgánica de la Iglesia es una realidad que Dios mismo se encarga de crear y mantener. No obstante, unidad no es igual a uniformidad. Al igual que Dios es uno, pero en Él hay una pluralidad de personas; la Iglesia también es una con una diversidad que la enriquece y completa. Cada hijo de Dios ha recibido algún don espiritual, un regalo recibido por gracia, que debe ser utilizado para la edificación mutua. Cristo reparte esos dones como Él quiere y a quien Él quiere en el ejercicio libre y sabio de su soberanía. Cada miembro del Cuerpo debe conocer y usar los dones que ha recibido con un espíritu de entrega y amor a sus hermanos en Cristo. Si quieres saber cuál es tu don, comienza a actuar en fe y en humildad en medio del Cuerpo, y pronto será evidente para todos cuál es ese don que has recibido del Señor. Efesios 4:1-16.

LA PODA

– Vida en su Nombre 38 –

Hoy nos centramos en los dos primeros versículos del capítulo 15 del Evangelio de Juan. Entraremos a analizar la metáfora que Jesús utilizó al hablar de la vid y los pámpanos para explicar la relación entre Dios y los hijos del Reino. El viticultor sabe que para que una viña dé buenos frutos es imprescindible realizar una poda bastante profunda de manera regular. El mensaje se centra en la promesa expresada en la verdad de que los discípulos de Jesús llevarán fruto. El énfasis principal se coloca en esa promesa, que se interpreta como la poda divina: un proceso doloroso pero necesario mediante el cual Dios, actuando como el experto viticultor, elimina aquello que impide un mayor crecimiento espiritual para que el hijo de Dios pueda dar más fruto para su gloria. Juan 15:1-2.