LA VERDADERA AMISTAD

De todos es conocida la trágica historia de Job con esa sucesión ininterrumpida de catástrofes que lo dejan postrado en un profundo dolor, no sólo físico, sino especialmente anímico. Sus amigos se ponen de acuerdo para ir a visitarlo con el fin de consolarlo y compartir su dolor indecible. Comenzaron bien esta labor, muy bien de hecho. Se sentaron con él en el polvo de la tierra y allí le acompañaron en un ensordecedor silencio durante siete día. Es una lástima que cuando decidieron abrir sus bocas echasen a perder la buena labor que como consoladores habían comenzado los días previos. Todos necesitamos amigos, especialmente en los momentos de pérdida y sufrimiento. Pero desgraciadamente, ninguno somos amigos perfectos de nuestros amigos. ¿No hay ninguno que sea un amigo perfecto? ¿Uno que nunca falle? Job 2:1-13.

TENED PACIENCIA

Las dificultades, pruebas, dolor, enfermedad y otras situaciones duras que todos experimentamos son naturales en la vida porque vivimos en un mundo caído. En su carta Santiago escribe a un grupo de hermanos que están siendo oprimidos y sufriendo injusticias. Santiago les recuerda las promesas del Señor y los alienta para que no desmayen y sean capaces de perseverar en la fe y así triunfar finalmente. También les da sabios consejos que todos deberíamos escuchar y meditar con atención porque, más tarde o más temprano todos vamos a pasar por momentos de dificultades, dolores, pérdidas, problemas o injusticias. Además Santiago nos pone varios ejemplos de la vida cotidiana y de la Palabra de Dios para animarnos siguiendo el ejemplo de los que nos precedieron en la fe. Santiago 5:7-11

ESTO SÉ, QUE DIOS ESTÁ POR MÍ

El rey David escribió este salmo en un momento de gran angustia y peligro. Él comienza este canto suplicando la misericordia de Dios porque se sabe en peligro de muerte. Y reconoce la realidad de ese peligro que lo intimida. Él no hace declaraciones positivas minimizando la realidad de su temor, ni lo real del peligro que lo acecha. David acepta las circunstancias duras y difíciles que está viviendo, pero enseguida levanta los ojos de su triste condición y acude con fe, con esperanza a aquel que lo puede sacar del temor en el que está viviendo. Sus palabras no dejan lugar a dudas, “Sé que Dios está por mí”. Esta declaración de fe ilumina todo el salmo y nos recuerda el amor incondicional de Dios por sus hijos. Salmo 56.

UN CORAZÓN CONTRITO

El dolor tiene una función fundamental en nuestro organismo. Nos avisa de que algo está mal, hay algún daño o algo nos está atacando. Lo que se aplica al cuerpo, también se aplica al alma. Un dolor emocional o anímico también nos está avisando de una agresión. Pero a veces estamos recibiendo o infligiendo algún tipo de daño y no sentimos dolor. Pudiera ser que estemos anestesiados física, psíquica, emocional o espiritualmente. Pudiera ser que estemos endurecidos, insensibilizados, adormecidos, y aquí hay un terrible peligro. Salomón nos previene contra este tipo de endurecimiento que pudiera provocar nuestra mayor ruina. 1 Reyes 8:33-34

SIETE FRASES DE JESÚS EN LA CRUZ

Dicen que las últimas palabras de un moribundo son siempre trascendentales, y las del Hijo de Dios, por supuesto que lo fueron y por eso quedaron registradas en las Sagradas Escrituras. La manera como murió Jesús nos enseña cómo hemos de vivir la vida cristiana. Cada una de estas frases contiene una importante enseñanza para cada hijo de Dios, que nos muestran cómo pasar del reino del «yo» al Reino de Dios. Lucas 23 y Juan 19.

¿HASTA CUÁNDO?

¿Le has preguntado alguna vez al Señor «hasta cuándo»? Esta pregunta puede salir de un corazón resentido y amargado, pero también lo puede hacer de uno que está confiando en Dios pero que desfallece por momentos. Esta fue la experiencia del rey David en el salmo que hoy analizamos. Y también fue la experiencia de muchos otros hombres de Dios  que vivieron momentos de tristeza, dolor y zozobra. Curiosamente un tercio de los salmos son lamentos y sin embargo en ellos millones de creyentes a lo largo de miles de años han encontrado alivio y nuevas fuerzas. Hoy descubriremos con David como pasar del llanto al canto. Salmo 13:1-6.