TENED PACIENCIA

Las dificultades, pruebas, dolor, enfermedad y otras situaciones duras que todos experimentamos son naturales en la vida porque vivimos en un mundo caído. En su carta Santiago escribe a un grupo de hermanos que están siendo oprimidos y sufriendo injusticias. Santiago les recuerda las promesas del Señor y los alienta para que no desmayen y sean capaces de perseverar en la fe y así triunfar finalmente. También les da sabios consejos que todos deberíamos escuchar y meditar con atención porque, más tarde o más temprano todos vamos a pasar por momentos de dificultades, dolores, pérdidas, problemas o injusticias. Además Santiago nos pone varios ejemplos de la vida cotidiana y de la Palabra de Dios para animarnos siguiendo el ejemplo de los que nos precedieron en la fe. Santiago 5:7-11

DE LA FE A LA FE

– Vida en su Nombre 14 –

Tras su paso por Samaria Jesús y sus discípulos continúan su camino hacia Galilea. Al llegar a Caná le salió al encuentro un oficial del rey que tenía su hijo gravemente enfermo. Desesperado este hombre de la corte le rogó a Jesús que fuese con él a su casa y sanase a su hijo que estaba a punto de morir. En esta ocasión Jesús nos vuelve a sorprender con un comportamiento completamente inesperado. Decide no ir a la casa del enfermo, y simplemente le dice a aquel padre atribulado unas palabras. “Ve, tu hijo vive”. Y aquel hombre nos da aquí una lección de lo que es la auténtica fe. No pidió más, no rogó más, no suplicó más, sencillamente creyó la Palabra de Jesús y se marchó hacia su casa. Tal y como Jesús dijo, así ocurrió. El muchacho comenzó a recuperarse en el mismo momento en que Jesús pronunció las palabras. Juan 4:43-54.

ME GLORÍO EN MI DEBILIDAD 2

Todos intentamos esconder nuestras debilidades y exaltar nuestras fortalezas reales o supuestas. El orgullo que alberga nuestra alma nos lleva a esta conducta que es totalmente contraria al espíritu cristiano. Pablo en cambio, es muy consciente de su debilidad y nos invita caminar en fe en nuestras debilidades. Él ha llegado a comprender que su debilidad es la plataforma desde la que se puede ver y experimentar más claramente la gracia y el poder de Dios. ¿Podemos también nosotros decir con él «cuando soy débil, entonces soy fuerte»? 2Corintios 12:7-10.

CONSOLADOS PARA CONSOLAR

El sufrimiento es una realidad que todos vamos a experimentar antes o después, en mayor o menos medida. Pero no todos sufrimos de manera correcta. Creemos que Dios es soberano y tiene control de todo lo que nos ocurre, incluidas las pruebas, las dificultades, los sufrimientos y cualquier tipo de calamidad. También creemos que a los que son llamados, todas las cosas nos ayudan para bien. Hoy analizaremos en más profundidad cuál es el sentido del sufrimiento y cómo el consuelo que recibimos de parte de Dios tiene propósitos que van más allá de lo que entendemos o comprendemos a primera vista. 2 Corintios 1:3-11.

UNA FE PROBADA

Estamos viviendo un tiempo muy especial, un momento crítico que no puede dejarnos a ninguno indiferentes. Dios está sacudiendo al mundo que le ha dado la espalda, que le ha provocado con su actitud rebelde y/o indiferente hacia Él. El Señor está quebrantando nuestra arrogancia al mostrarnos nuestra fragilidad. Esta pandemia es un grito de Dios a las personas de toda raza, de toda lengua, de toda cultura y nación para que se vuelvan a Él, quien es amplio en perdonar. Pero esta sacudida, no va dirigida solo al mundo que está separado de Dios, también va dirigida a la Iglesia, al pueblo de Dios. Haríamos bien en estar atentos a la voz divina en este tiempo de confinamiento. El Señor quiere tratar con cada uno de nosotros. Santiago 1:2-3.

CONOZCAN LAS NACIONES QUE NO SON SINO HOMBRES

La pandemia mundial que estamos viviendo por el Covid-19 nos trae de vuelta a la realidad de nuestra fragilidad como seres humanos finitos. La soberbia de la humanidad en el siglo XXI ha sido fuertemente golpeada por un pequeño agente invisible que está haciendo que muchos caigan de su vanagloria. No somos tan grandes, tan fuertes, ni tan sabios como muchas veces nos creemos. Nos hacía falta un baño de humildad. Salmo 9:19-20.

UN SALMO EN LA EPIDEMIA

Enfrentamos un tiempo de zozobra y temor a nivel mundial por la pandemia del COVID-19, pero cada hijo de Dios tiene confianza también en estos momentos de dificultad. Nuestro Dios sigue estando en su trono y controla cada detalle de nuestras vidas. Este es un pensamiento que llena nuestros corazones de seguridad y esperanza en momentos oscuros como los que vivimos hoy. Digamos con el salmista «Confiaré, porque Él ha conocido mi nombre.» Salmo 91:1-2.