EL ESPÍRITU Y LA ESPOSA DICEN: ¡VEN!

La Escritura da un testimonio amplísimo y contundente sobre la veracidad de la segunda venida de Cristo a la tierra. Se nos anunció que Dios mismo vendría en la forma de un niño, y así fue. Se nos anunció que moriría entre malhechores, y así fue. Se nos anunció que al tercer día se levantaría de la muerte, y así fue. Sin ninguna duda, esta otra profecía también se cumplirá fielmente en su momento oportuno. Este hecho será a la vez un día de gran júbilo y de una felicidad inquebrantable y desbordante para unos. Pero para otros será un día terrible lleno de horror y sufrimientos sin fin. Mientras ese día llega, tanto la Iglesia como el Espíritu dicen incansablemente: ¡Ven! Apocalipsis 22:17-20.

EL PRÍNCIPE DE LOS CUATRO NOMBRES

El capítulo ocho de Isaías es un claro anuncio de juicio por causa del pecado. Un juicio con sentido centrífugo, de adentro hacia afuera. Empieza por el pueblo de Dios y se va expandiendo hacia las naciones vecinas ampliando el área hasta abarcar toda la tierra. Pero en el capítulo nueve aparece una potente luz de esperanza en medio de esta profunda oscuridad, que nos anuncia la llegada de un niño especial al que se denomina con cuatro nombres muy significativos. Isaías 9:6.

NO A NOSOTROS

Los planes y los propósitos concretos de Dios en cada momento se escapan por completo a nuestro conocimiento y a nuestra comprensión. Siempre, en todos los casos son mejores y mayores de lo que nosotros podemos siquiera imaginar. El cojo de nuestro relato de hoy saltó como una gacela y alabó con júbilo exultante a Dios, cumpliendo así una vez más las profecías que dieron los profetas. Pero la sanidad de este pobre hombre no fue el portento más grande que Dios iba a hacer ese día. Hechos 3:12-16.

LA CAPACITACIÓN DEL ESPÍRITU SANTO

La naturaleza de la tarea que Jesús nos ha encomendado es ingente y nadie tiene la capacidad en sí mismo para realizarla. El Señor no nos ha llamado a que seamos activistas sociales, ni influencers. No, esa no es la misión de su Iglesia. Él nos ha llamado a ser testigos, a ser embajadores y entregar un testimonio de quién es Jesucristo y qué ha hecho. Y el Espíritu Santo es el único que tiene la capacidad para realizar esa encomienda de manera efectiva. Por lo tanto la Iglesia necesita la presencia, el poder, la actividad y la capacitación diaria y constante del Espíritu de Cristo para llevar a cabo la tarea encomendada. Hechos 1:8.

FIELES EN UN MUNDO HOSTIL

Comienza un nuevo curso y muchos jóvenes y no tan jóvenes se incorporan estos días a las aulas. Hoy estudiaremos tres marcas vitales en los auténticos discípulos y también oiremos tres consejos apostólicos a la hora de encarar un nuevo curso escolar. Pero atención que el mensaje no es exclusivamente para los estudiantes, porque todos nosotros enfrentamos a diario situaciones en las que nuestra fe es puesta a prueba igualmente. 1 Pedro 3:13-16.

ÉL TE DIRÁ LO QUE ES NECESARIO QUE HAGAS

La Biblia no nos oculta las debilidades de las personas que aparecen en ella. Así el pasaje bíblico que analizamos hoy nos muestra una debilidad en el carácter del apóstol Pedro. Él, al igual que cada uno de nosotros, tenía un ángulo ciego. Un fallo del que él mismo no era consciente. Pero el Espíritu de Dios actuó en él para enderezar lo torcido. El resultado fue la salvación de muchas personas y la apertura del Evangelio hacia los gentiles. Hechos 10:1-11:18.

HOY ES DÍA DE BUENA NUEVA

El pueblo de Samaria está viviendo momentos de tribulación y de extrema necesidad. El hambre brutal que estaban experimentando era tan devastadora, que incluso se habían dado casos de canibalismo dentro de la ciudad sitiada por el ejército sirio. Pero cuando la necesidad es más extrema y cuando seguramente muchos habían ya perdido la esperanza de sobrevivir, es cuando Dios envía a su profeta Eliseo con un mensaje sorprendente de abundancia y salvación. 2 Reyes 7:1-20.

HABLANDO CON DENUEDO LA PALABRA DE DIOS

Entramos hoy a analizar la oración de los discípulos cuando Pedro y Juan fueron puestos en libertad tras la sanidad del cojo de la puerta Hermosa. En esta oración podemos ver la comprensión clara y profunda que tenían nuestros hermanos del auténtico y único Dios Creador de todo cuanto existe. Ellos oran en base a la Palabra. No se dejan llevar por sus sentimientos, ni se dejan influenciar por las circunstancias adversas por las que atraviesan, sino que oran en base a las verdades bíblicas ya reveladas en la Palabra. El resultado es que Dios actúa respondiendo de forma clara a esa oración. Hechos 4:23-31.