LA GRAN COMISIÓN 2

La gran comisión – Mateo 28:18-20 – Abraham Sanz

Nos adentramos hoy en las palabras del Cristo resucitado, quien estableció el fundamento de nuestra misión al proclamar: “Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra”, una garantía que vence todo temor. Basado en esta autoridad, el Señor nos encomienda la honra de hacer discípulos a todas las naciones, lo cual se logra mediante tres acciones vitales: predicando el Evangelio —que es el verdadero poder de Dios para salvación—; bautizando a quienes reciben esta verdad, introduciéndolos en la comunión del pueblo de Dios; y enseñando a guardar todas las cosas que Él ha mandado, asegurando la madurez en su cuerpo. Y la fuerza para esta labor se encuentra en la promesa inquebrantable que sella el mensaje: “Yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo”.

LA GRAN COMISIÓN

Hoy la Palabra de Dios nos convoca a un momento de profunda reflexión y renovación. Nos adentraremos en un pasaje que resuena con una autoridad inigualable y una promesa de victoria que lo cambia todo. Descubriremos la base firme sobre la cual se asienta nuestra fe y la gloriosa misión que se nos ha confiado, una tarea que no sólo es un mandato, sino un privilegio y una honra inmensa. Este mensaje encenderá en nosotros un celo creciente y nos mostrará el verdadero gozo de un discipulado radical, recordándonos que en medio de cualquier desafío, nuestro Rey ha vencido y su propósito avanza imparable. Prepara tu corazón para que arda con nueva pasión, discerniendo el llamado que nos impulsa a caminar con confianza y propósito. Mateo 28:18-20.

ARMADOS PARA LA BATALLA

Es una tragedia que la humanidad ha vivido cientos de guerras a los largo de su historia. ¿Pero, eres consciente de que libramos una guerra espiritual más cruenta que cualquier conflicto conocido? No es opcional; cada cristiano tiene una batalla que librar, y si no estás luchando, ¡estás perdiendo! Este mensaje crucial desvelará el equipamiento divino de la armadura de Dios, tu única defensa para resistir en el día malo y permanecer firme. Descubre cómo cada pieza te fortalece. Aprende a apagar los dardos de fuego del maligno y a manejar la espada de la Palabra de Dios contra las fuerzas de la oscuridad y tus propias pasiones. La victoria ya es nuestra en Cristo, ¡pero necesitas saber cómo luchar! ¡No te pierdas esta enseñanza esencial para tu vida espiritual! Efesios 6:10-17.

CÓMO ENFRENTAR LOS PROBLEMAS BÍBLICAMENTE

Todos queremos ser felices y pensamos que la felicidad consiste en que todas las cosas nos vayan bien, tal y como hemos deseado y planeado. Nos imaginamos un guión de nuestra vida feliz, pero más pronto que tarde descubrimos que la vida no se desarrolla como habíamos fantaseado. Sin embargo, la Escritura nos enseña que podemos vivir una vida plena y llena de gozo en medio de circunstancias muy diferentes, y a veces, muy adversas a lo que habíamos proyectado. Hoy veremos cómo el apóstol Pablo supo ver la providencia de Dios en su vida en todas las circunstancias y eventos que vivió, incluido el estar injustamente encarcelado por causa de Jesucristo y de su Evangelio. Tanto él, como otros que son mencionados en este mensaje nos muestran un camino mejor, una senda segura para alcanzar la tan ansiada felicidad. Filipenses 1:12-18.

VERDADES DEL EVANGELIO

Hoy estudiaremos tres verdades del Evangelio que se desprenden de un solo versículo, en torno al cual pivotará todo el mensaje de hoy. Todo el capítulo seis del Evangelio de Juan está lleno de declaraciones sorprendentes, profundas y en algunos casos incluso misteriosas de Jesús. Pero nos centraremos hoy en tres verdades fundamentales que forman la médula del versículo 37 que analizaremos en profundidad. En él aprenderemos sobre la gracia soberana de Dios al redimir a un pueblo para sí; sobre la responsabilidad que surge de haber sido escogidos por Dios; y finalmente sobre el consuelo que recibimos con las palabras finales de Jesús en esta aseveración que contiene tan grandiosas verdades teológicas. Juan 6:37.

ASÚMELO, ENTIÉNDELO, SIGUE ADELANTE

– Vida en su Nombre 39 –

¿Cómo podemos mantener la esperanza y la fe en un mundo que parece cada vez más hostil hacia la fe cristiana? ¿Cómo podemos ser testigos valientes de Cristo sin comprometer nuestras convicciones en un mundo que busca silenciarnos? El mundo puede amenazar con la muerte, pero el cristiano, fortalecido por Dios, no teme morir por su fe. Su compromiso con Cristo trasciende la vida terrenal. Juan 15:18-16:4.

NO ME AVERGÜENZO DEL EVANGELIO

Parece ser que entre los cristianos romanos se había extendido la idea de que Pablo no se atrevía a ir a Roma porque allí estaban los más afamados oradores y filósofos y que él les temía. Algún tiempo antes Pablo había estado hablando en el Areópago de Atenas con los filósofos griegos y estos desdeñaron su mensaje y pronto dejaron de escucharlo. Sin embargo, Pablo hace una valiente defensa del Evangelio y de la fe cristiana en esta carta que contiene algunas de las verdades más potentes y liberadoras del mensaje cristiano. La fuerza del Evangelio no reside en su lógica, o en el hecho de que sea una fe razonada y razonable. La fuerza del Evangelio está en el hecho de que contiene el poder de Dios para transformar las vidas. Y este no es una invención de la sabiduría humana, sino que es una creación de Dios. Tan es así, que sólo aquellos que han sido ordenados por Dios para comprenderlo, son los únicos que realmente pueden entenderlo y aceptarlo al haber sido transformadas sus mentes por Dios mismo. Romanos 1:13-17.

DE LA CUEVA AL CIELO

Todos, más tarde o más temprano pasamos por días de prueba. Cuando las sombras de la enfermedad, o el quebranto financiero, o la crisis familiar, o la muerte de algún ser querido atenazan nuestra alma y nos sentimos atrapados en una cueva oscura y fría. La angustia, la tristeza, la soledad, el dolor, la incomprensión o la traición llegan a quebrantar nuestra alma. ¿Dónde acudimos en búsqueda de alivio y descanso? ¿Cuál es nuestra oración, cuál es nuestra canción? David, el rey escogido por Dios para liderar a su pueblo, vivió varias experiencias de este tipo. Y en el Salmo 57 que hoy analizaremos, podemos ver cómo él abre su corazón y nos muestra el camino para superar estos momentos de angustia. Salmo 57.

DOS TIPOS DE FE

Hoy se pondera el individualismo y se afirma que hay muchas verdades, tantas como individuos. Pero la Palabra de Dios nos muestra claramente y de forma insistente que sólo hay una Verdad y que la fe que nos salva y nos conduce a la vida eterna es también sólo una. Hechos 8 nos presenta dos tipos de fe. Por un lado, la de Felipe y los que habían salido de Jerusalén en la persecución, y por otro la de Simón el mago. ¿Qué las diferencia? ¿Cómo podemos estar seguros de que nuestra fe es para salvación y no una fe vana y falsa? Hechos 8:4-25.

SOLDADOS 2ª parte

El apóstol Pablo nos llama a todos los cristianos a vivir, no sólo como buenos soldados de Jesucristo, sino también a luchar de manera legítima, como hacen los auténticos atletas. Estos sólo son coronados si han luchado legítimamente, es decir, conforme a la ley, en nuestro caso, la Ley de Dios. Debemos ser meticulosos en nuestro servicio al Señor. No vale solamente con «tener buenas intenciones», con hacerlo de corazón. Porque se pueden tener muy buenas intenciones, y aun así hacer las cosas mal, porque Dios ya nos ha revelado cómo quiere que hagamos las cosas. No según nuestro sincero «saber y entender», sino según Él ya nos ha revelado en su Palabra. 2 Timoteo 2:1-13.