EL REGRESO: ORFA VS RUT

Redención 2 – El regreso: Orfa vs Rut – Rut 1:6-18 – Julián Esquinas

La desgracia llegó a la vida de Noemí y de sus nueras. Las tres se quedan viudas en una época en la que esto constituía una auténtica fatalidad. La ley del levirato demandaba que cuando una mujer enviudaba, un hermano o pariente cercano del difunto debía casarse con la viuda y así hacerse cargo de ella. Pero Noemí no tenía más hijos, por lo que decide volver a su tierra en Judá, ya que estaba viviendo en Moab, y despide a sus nueras recomendándoles que regresen a casa de sus padres y vuelvan a casarse porque aun eran jóvenes. Orfa y Rut están en una encrucijada. Deben decidir si quedarse con su suegra y así procurar el sustento para ella, o regresar a su antigua forma de vida. Ambas toman caminos diferentes que cambiarán y marcarán sus vidas para siempre. Igual nos ocurre a nosotros cuando nos presentan el camino de la salvación a través de Jesucristo: debemos elegir si seguirlo a Él con todas las consecuencias, o volver a nuestros caminos lejos de Él. ¿Y tú qué camino tomarás?

PREPARANDO EL RELEVO

Tras ver a Elías en su día malo en el mensaje anterior, cuando se sentía derrotado, Dios le salió al encuentro en Horeb y allí lo restauró y le encomendó una nueva misión. Debía ungir a varios reyes y también establecer a su sucesor. Y Elías se puso de nuevo en camino para cumplir con su misión. Elías salió de Horeb por la fe, porque la auténtica fe siempre obra, tiene fruto que permanece. En el pasaje de hoy vamos a analizar cuatro rasgos de Elías: su fe activa que se demuestra en la obediencia, su alto concepto del llamado divino, su independencia emocional respecto al cargo y su humildad profunda que evita el control sobre los demás. El propósito final es motivarnos a desarrollar una devoción saludable, donde la fidelidad a la misión se combine con el desprendimiento personal y la centralidad absoluta de Dios. 1 Reyes 19:19-21.

JESÚS ES SUPERIOR

¿Qué has hecho con la Palabra de Dios que has escuchado y leído en este 2025? ¿Qué has hecho con los cientos de enseñanzas de la Palabra que has oído y leído en los últimos años? Escuchar con atención es importante, porque si no escuchamos la Palabra no tendremos la vida de Dios. Pero tras escuchar se hace imprescindible creer y actuar. Sin hechos la fe puede fácilmente limitarse a ser una acumulación de conocimientos, como se acumulan los libros en una biblioteca. Si nadie los lee, no sirven de nada. Igualmente, si no ponemos por obra lo que aprendemos, la enseñanza se queda en un mero conocimiento teórico que no aprovecha para nada. Israel no entró en el reposo por no ir la Palabra acompañada de fe en los que la oyeron. Lo mismo nos puede ocurrir a nosotros. Hebreos 4:12-16.

ANTES DE QUE LLUEVA

Elías, un hombre a contracorriente 4 – Antes de que llueva – 1 Reyes 18:17-46 – Israel Sanz

Hoy contemplamos al hombre de Dios enfrentado a los profetas de Baal. Lo que mueve a Elías a esta confrontación épica es su celo por vindicar al Dios de Israel. La tierra se había llenado de altares idolátricos a Baal y Asera, por eso Dios había cerrado los cielos para que no lloviese. Así el verdadero Dios estaba ejecutando su juicio sobre estas falsas divinidades que representaban precisamente la lluvia, la fertilidad y la abundancia. También ejecutaba su justo juicio sobre todos aquellos que habían confiado en estos dioses ilusorios. Elías reta a los profetas de Baal sobre el monte Carmelo, de esta manera antes de que llegase la lluvia era necesario que ocurrieran tres hechos fundamentales: verdadera adoración, limpieza y oración.

DESCANSO Y GLORIA EN LA TORMENTA

La vida está en constante movimiento, y esa es su esencia natural. Todo lo que vive está en constante cambio. Precisamente por eso, nuestra experiencia con el Señor pasa por momentos de crisis y de cambios profundos. Esto no sólo es inevitable, sino necesario para nuestro propio crecimiento. Por esa razón, todos, más pronto o más tarde pasamos por momentos de tormenta, momentos en los que sentimos que los recursos se nos acaban. Es en esos tiempos de dificultad cuando podemos experimentar más claramente el poder de Dios actuando en nosotros. Hoy profundizaremos en tres pilares de la fe genuina. Mateo 14:22-33

CONCORDIA Y CONFRONTACIÓN

Elías, un hombre a contracorriente 3 – Concordia y confrontación – 1 Reyes 18:1-19 – Israel Sanz

Continuamos hoy reflexionando en la vida del profeta Elías y su inminente confrontación con el rey Acab, revisando cómo Dios preparó al profeta durante su retiro de tres años. Es de destacar el contraste entre la superficialidad de Acab, quien priorizaba buscar pasto para sus bestias antes que arrepentirse de su grave idolatría y apostasía, con la lealtad y celo de Elías. Providencialmente se produce un encuentro entre Elías y Abdías, un auténtico creyente que sirve en la corte del rey Acab. Descubriremos cómo este encuentro significó un acto de tierna misericordia y consuelo de parte de Dios para el profeta antes de su gran desafío. Escucharemos la valiente declaración que Elías hace ante el rey de que él, por su ejemplo idolátrico ante el pueblo, es la auténtica razón de la sequía que sufre la nación. El pecado impenitente siempre tiene trágicas consecuencias para quienes lo practican, y desgraciadamente también, para quienes están bajo la autoridad de ellos.

ELÍAS, UN HOMBRE A CONTRACORRIENTE 1

Elías, un hombre a contracorriente 1 – 1 Re 16:29-17:1 – Israel Sanz

Hoy exploramos tres rasgos esenciales del profeta Elías que haríamos bien en imitar. Nuestra sociedad está completamente desnortada y camina de manera errante haciendo cada cual, lo que bien le parece. De tal manera que incluso muchos usan la “neolengua” en la que a lo bueno se le llama malo y viceversa. Elías también vivió una época de decadencia moral y ética muy similar a la que nosotros experimentamos hoy. Pero Dios lo levantó para decir de manera clara y contundente al rey Acab que el justo juicio de Dios llegaría por la conducta idolátrica del pueblo con él como rey a la cabeza. Cada vez es más necesario que se levante un nuevo Elías, un nuevo Juan el Bautista, que alce su voz y defienda los derechos de Dios. ¿Nos está llamando el Señor a ser esos profetas? ¿Alzaremos la voz con un vivo celo por el Señor o permaneceremos callados?

CRISTO, EL SEÑOR

Existe una forma adulterada de fe cristiana basada en las ofertas que es muy popular hoy en día. En ella se presenta a Jesús como el Salvador únicamente. Se habla de los beneficios que reporta el Evangelio. Se mutila la Palabra de Dios minimizando o haciendo casi desaparecer las demandas del Señor en cuanto a obediencia y sumisión voluntaria a su autoridad. Este cristianismo “descafeinado” es completamente inútil porque deja de lado una realidad que se repite en la Biblia desde el mismo inicio. ¿Crees que Jesús puede ser tu Salvador, pero no tu Señor? ¿En qué parte de las Escrituras aparece semejante desatino? Necesitamos escudriñar más a fondo las enseñanzas de Jesús para comprender que un dios que no tiene autoridad total sobre su pueblo, no es el Dios de la Biblia, sino un ídolo creado por la mente carnal.

HOREB, FE EN EL CRISTO CRUCIFICADO

Hoy admiramos la grandeza inigualable de nuestro Dios recordando sus hechos portentosos recogidos en el Salmo 114. El salmista utiliza un recurso poético al personificar al mar, al río Jordán y a las montañas y al preguntarles, ¿qué visteis, qué presenciasteis que os hizo retroceder? ¿Qué, o mejor dicho, quién puede hacer que el mar se espante y que el río retroceda o que los montes tiemblen? Viajemos en el tiempo y visitemos al pueblo de Dios en su salida de Egipto para contemplar los hechos maravillosos que ocurrieron y cómo el Espíritu de Dios sigue obrando hoy en la vida de sus hijos.

EL HACEDOR DE MILAGROS

La experiencia cristiana es una experiencia milagrosa. Debemos abrazar la verdad del Evangelio transmitido en la Palabra de Dios, pero nuestra experiencia no puede ser exclusivamente un conocimiento teórico, sino que es imprescindible experimentar además el poder de Dios que nos transforma desde el interior. Si el Espíritu Santo no actualiza y aplica los beneficios que Jesús conquistó para nosotros, no sirve de nada tener la cabeza llena de conocimiento. Si no hemos experimentado una metamorfosis, si el poder de Dios no nos ha alcanzado, si no hemos sentido lo que es el nuevo nacimiento, ese conocimiento será sólo un conjunto de datos almacenados en nuestra cabeza, como podrían estar almacenados en un libro. Pero el Dios vivo actúa en aquellos que han sido vivificados por el Espíritu Santo. Él actúa en nuestras vidas y hace maravillas diariamente en nosotros. Puede que algunas no parezcan espectaculares, pero de tanto en tanto tenemos un vislumbre de los poderes del siglo venidero que ya están invadiendo nuestro mundo actual.