RIQUEZAS Y CONTENTAMIENTO

Hay un asunto que parece puramente mundano, pero del que Jesús habló en bastantes ocasiones, y es el uso y el abuso de los bienes materiales. Para vivir una vida sabia que de verdad dé en el blanco de la voluntad de Dios, nos es imprescindibles aprender a honrar a Dios con las posesiones que hemos recibido de su mano generosa. Muchos piensan que el dinero y las riquezas son malas por sí mismas, pero no es así. De hecho la Biblia afirma que de Dios es el oro y la plata y que Él los concede a quien quiere, como quiere y cuando quiere. El problema no está en los bienes materiales, sino en cómo los usamos y qué lugar ocupan en nuestro corazón. El libro de Proverbios trata este asunto con bastante amplitud y haríamos bien en estar atentos a los sabios consejos que de él se desprenden. Proverbios 3:9.

CULMINACIÓN

Elías, un hombre a contracorriente 9 – Culminación – 2 Reyes 2:1-14 – Israel Sanz

Llegamos hoy al último mensaje de esta serie sobre el profeta Elías. La Palabra de Dios enseña que Dios honra a los que le honran. Elías vivió honrando el Nombre y la fama del Señor durante toda su vida. Su ministerio fue un alegato continuo de la fidelidad y del amor incondicional de Dios, mientras denunciaba la injusticia y la infidelidad descarada del pueblo. Al igual que Enoc, Elías recibió un imponente “bien hecho buen siervo fiel” de parte de Dios al llevárselo sin que pasara previamente por la muerte. El ejemplo de este profeta del Altísimo sigue siendo un llamado para todos los creyentes. Un llamado a la fidelidad, a la fe, al amor, a la entrega, al servicio a nuestro Señor. Elías vivió de cara a Dios y de espaldas al mundo y así nos inspira a seguir su ejemplo. Hoy meditamos en los últimos días de este profeta del único Dios verdadero a quien Eliseo llamó “carro de Israel y su gente de a caballo”.

MÁS CERCA, MÁS LEJOS (SOLIDARIDAD)

Elías, un hombre a contracorriente 8 – Más cerca, más lejos (solidaridad) – 2 Reyes 1:1-17 – Israel Sanz

Tras la muerte del rey-pelele Acab, le sucedió su hijo Ococías, y lamentablemente, como era de esperar, siguió viviendo y gobernando igual de mal que lo hizo su padre. Adoró a los dioses falsos y consultó a Baal-zebub. Así menospreció al Dios de Israel y desvió el corazón del pueblo hacia los ídolos. Hoy veremos cómo Dios honra a los que le honran y menosprecia a quienes le menosprecian. En Ococías vemos las consecuencias de la infidelidad espiritual y la importancia de reconocer la soberanía divina. El profeta Elías encarna el modelo de fidelidad absoluta, quien se aparta a la cumbre del monte para simbolizar tanto su comunión con Dios como el rechazo a la apostasía. Es triste ver cómo la iglesia contemporánea busca soluciones en ideologías modernas o la psicología en lugar de confiar en las Sagradas Escrituras. Finalmente, se hace un llamado urgente al arrepentimiento y a mantener una postura firme y solidaria con Dios frente a las presiones culturales de nuestros días.

EL REGRESO: ORFA VS RUT

Redención 2 – El regreso: Orfa vs Rut – Rut 1:6-18 – Julián Esquinas

La desgracia llegó a la vida de Noemí y de sus nueras. Las tres se quedan viudas en una época en la que esto constituía una auténtica fatalidad. La ley del levirato demandaba que cuando una mujer enviudaba, un hermano o pariente cercano del difunto debía casarse con la viuda y así hacerse cargo de ella. Pero Noemí no tenía más hijos, por lo que decide volver a su tierra en Judá, ya que estaba viviendo en Moab, y despide a sus nueras recomendándoles que regresen a casa de sus padres y vuelvan a casarse porque aun eran jóvenes. Orfa y Rut están en una encrucijada. Deben decidir si quedarse con su suegra y así procurar el sustento para ella, o regresar a su antigua forma de vida. Ambas toman caminos diferentes que cambiarán y marcarán sus vidas para siempre. Igual nos ocurre a nosotros cuando nos presentan el camino de la salvación a través de Jesucristo: debemos elegir si seguirlo a Él con todas las consecuencias, o volver a nuestros caminos lejos de Él. ¿Y tú qué camino tomarás?

ANTES DE QUE LLUEVA

Elías, un hombre a contracorriente 4 – Antes de que llueva – 1 Reyes 18:17-46 – Israel Sanz

Hoy contemplamos al hombre de Dios enfrentado a los profetas de Baal. Lo que mueve a Elías a esta confrontación épica es su celo por vindicar al Dios de Israel. La tierra se había llenado de altares idolátricos a Baal y Asera, por eso Dios había cerrado los cielos para que no lloviese. Así el verdadero Dios estaba ejecutando su juicio sobre estas falsas divinidades que representaban precisamente la lluvia, la fertilidad y la abundancia. También ejecutaba su justo juicio sobre todos aquellos que habían confiado en estos dioses ilusorios. Elías reta a los profetas de Baal sobre el monte Carmelo, de esta manera antes de que llegase la lluvia era necesario que ocurrieran tres hechos fundamentales: verdadera adoración, limpieza y oración.

CONCORDIA Y CONFRONTACIÓN

Elías, un hombre a contracorriente 3 – Concordia y confrontación – 1 Reyes 18:1-19 – Israel Sanz

Continuamos hoy reflexionando en la vida del profeta Elías y su inminente confrontación con el rey Acab, revisando cómo Dios preparó al profeta durante su retiro de tres años. Es de destacar el contraste entre la superficialidad de Acab, quien priorizaba buscar pasto para sus bestias antes que arrepentirse de su grave idolatría y apostasía, con la lealtad y celo de Elías. Providencialmente se produce un encuentro entre Elías y Abdías, un auténtico creyente que sirve en la corte del rey Acab. Descubriremos cómo este encuentro significó un acto de tierna misericordia y consuelo de parte de Dios para el profeta antes de su gran desafío. Escucharemos la valiente declaración que Elías hace ante el rey de que él, por su ejemplo idolátrico ante el pueblo, es la auténtica razón de la sequía que sufre la nación. El pecado impenitente siempre tiene trágicas consecuencias para quienes lo practican, y desgraciadamente también, para quienes están bajo la autoridad de ellos.

CRISTO, EL SEÑOR

Existe una forma adulterada de fe cristiana basada en las ofertas que es muy popular hoy en día. En ella se presenta a Jesús como el Salvador únicamente. Se habla de los beneficios que reporta el Evangelio. Se mutila la Palabra de Dios minimizando o haciendo casi desaparecer las demandas del Señor en cuanto a obediencia y sumisión voluntaria a su autoridad. Este cristianismo “descafeinado” es completamente inútil porque deja de lado una realidad que se repite en la Biblia desde el mismo inicio. ¿Crees que Jesús puede ser tu Salvador, pero no tu Señor? ¿En qué parte de las Escrituras aparece semejante desatino? Necesitamos escudriñar más a fondo las enseñanzas de Jesús para comprender que un dios que no tiene autoridad total sobre su pueblo, no es el Dios de la Biblia, sino un ídolo creado por la mente carnal.

DIOS SE COMPADECE

Hoy tenemos el privilegio de adentrarnos en un mensaje que promete tocar las fibras más profundas de nuestro ser y revelar la magnitud del amor divino. Nos sumergiremos en un pasaje bíblico conocido como uno de los más conmovedores del Antiguo Testamento: el capítulo 11 del libro de Oseas.
Este mensaje nos invita a reflexionar sobre la inmensidad de la gracia y la misericordia de Dios. A través de él, exploraremos temas cruciales que apelan profundamente a nuestra experiencia cristiana como:
La persistencia y profundidad del amor de Dios a pesar de la distancia o la desobediencia.
Las consecuencias de la rebeldía y la obstinación frente al llamado divino.
La conmovedora compasión de Dios y su deseo inquebrantable de restauración.
La elección fundamental que determina nuestro destino y propósito.
La urgencia de responder a esta invitación transformadora que se nos presenta.
Prepárate para escuchar una palabra que no sólo ilumina la Escritura, sino que también busca hablar directamente a tu corazón, invitándote a considerar lo más importante de tu vida en la presencia del Señor. Oseas 11.

EL TEMOR DE DIOS Y EL COMPROMISO CON LA PALABRA

La nación de Israel estaba pasando una crisis espiritual muy profunda, eran días de apostasía. Bajo el reinado de Acab y Jezabel no sólo se toleró el culto a Baal sino que llegó a ser el culto oficial de la corte real. La adoración al Dios de Israel fue así orillada y despreciada, hasta tal punto, que los profetas de Dios fueron perseguidos y asesinados impunemente. Elías había profetizado una sequía que trajo un tiempo de hambre y escasez extremas. Esa sequía demostraba que Baal sólo era una superstición, un culto falso. Pero hubo un hombre en la corte del rey al que Dios levantó con un espíritu de celo y valentía por la fe de Abraham, Isaac y Jacob. Abdías, un alto funcionario de la corte escondió a cien profetas de Jehová en cuevas y los sustentó con pan y agua desafiando así la autoridad del rey. Hoy vamos a estudiar dos rasgos sobresalientes de este hombre que escogió servir y obedecer a Dios antes que a los hombres. 1 Reyes 18:1-16.

NO SEAS INCRÉDULO, SINO CREYENTE

– Vida en su Nombre 49 – No seas incrédulo, sino creyente

Los discípulos estaban destrozados tras la muerte de Jesús. Sentían que sus esperanzas se habían truncado de repente. A pesar de conocer las Escrituras, a pesar de haber estado con Jesús, a pesar de todos los prodigios que vieron y a pesar de que el Señor había anunciado su resurrección en varias ocasiones, cuando vieron la tumba vacía, todos pensaron que alguien se había llevado el cuerpo. Incluso cuando algunas mujeres y varios discípulos afirmaban haber visto vivo a Jesús, ellos no lo creyeron. Pero si alguno de nosotros hubiéramos estado allí, seguro que también habríamos caído en el mismo estado de incredulidad. Por eso, las palabras de Jesús tras su resurrección siguen resonando hoy: «Bienaventurados los que no vieron y creyeron». Juan 20:1-20, 24-31.