¿CÓMO OYES?

Jesús, como buen maestro, utilizaba ilustraciones, ejemplos, metáforas e historias para que sus discípulos recordaran fácilmente sus enseñanzas y también las aprendieran de manera más sencilla. Sin embargo, las parábolas, a pesar de utilizar ejemplos de la vida diaria muy comunes para sus oyentes, encerraban una sabiduría oculta que sólo los que verdaderamente estaban dispuestos a vivir conforme a sus enseñanzas podían comprender. En la que hoy estudiamos Jesús mismo tuvo que explicar a sus discípulos el significado profundo de esta historia aparentemente simple, pero que encierra grandes verdades del Reino y de la voluntad de Dios. ¿Y tú, como vas a escuchar? ¿Quieres profundizar en el conocimiento de Dios o prefieres quedarte en a superficie de esta historia? Lucas 8:4-18.

PARA ESTAR FIRMES

Hoy abordamos seis aspectos de la práctica cristiana que Pablo, guiado por el Espíritu Santo escribe a los hermanos en Filipos, y por extensión, también a nosotros hoy. Si queremos estar firmes en nuestra fe cristiana, haremos bien en estar atentos para aplicarnos estos mandamientos. Son asuntos muy prácticos de la vivencia del Evangelio. Aquellos que esperamos la venida del Señor, debemos vivir de manera que honre nuestra profesión de fe. Este es un llamado a no ser meramente consumidores pasivos de mensajes cristianos, sino practicantes de los principios más básicos y fundamentales de nuestra fe. Filipenses 4:1-9.

CULMINACIÓN

Elías, un hombre a contracorriente 9 – Culminación – 2 Reyes 2:1-14 – Israel Sanz

Llegamos hoy al último mensaje de esta serie sobre el profeta Elías. La Palabra de Dios enseña que Dios honra a los que le honran. Elías vivió honrando el Nombre y la fama del Señor durante toda su vida. Su ministerio fue un alegato continuo de la fidelidad y del amor incondicional de Dios, mientras denunciaba la injusticia y la infidelidad descarada del pueblo. Al igual que Enoc, Elías recibió un imponente “bien hecho buen siervo fiel” de parte de Dios al llevárselo sin que pasara previamente por la muerte. El ejemplo de este profeta del Altísimo sigue siendo un llamado para todos los creyentes. Un llamado a la fidelidad, a la fe, al amor, a la entrega, al servicio a nuestro Señor. Elías vivió de cara a Dios y de espaldas al mundo y así nos inspira a seguir su ejemplo. Hoy meditamos en los últimos días de este profeta del único Dios verdadero a quien Eliseo llamó “carro de Israel y su gente de a caballo”.

PREPARANDO EL RELEVO

Tras ver a Elías en su día malo en el mensaje anterior, cuando se sentía derrotado, Dios le salió al encuentro en Horeb y allí lo restauró y le encomendó una nueva misión. Debía ungir a varios reyes y también establecer a su sucesor. Y Elías se puso de nuevo en camino para cumplir con su misión. Elías salió de Horeb por la fe, porque la auténtica fe siempre obra, tiene fruto que permanece. En el pasaje de hoy vamos a analizar cuatro rasgos de Elías: su fe activa que se demuestra en la obediencia, su alto concepto del llamado divino, su independencia emocional respecto al cargo y su humildad profunda que evita el control sobre los demás. El propósito final es motivarnos a desarrollar una devoción saludable, donde la fidelidad a la misión se combine con el desprendimiento personal y la centralidad absoluta de Dios. 1 Reyes 19:19-21.

CRISTO, EL SEÑOR

Existe una forma adulterada de fe cristiana basada en las ofertas que es muy popular hoy en día. En ella se presenta a Jesús como el Salvador únicamente. Se habla de los beneficios que reporta el Evangelio. Se mutila la Palabra de Dios minimizando o haciendo casi desaparecer las demandas del Señor en cuanto a obediencia y sumisión voluntaria a su autoridad. Este cristianismo “descafeinado” es completamente inútil porque deja de lado una realidad que se repite en la Biblia desde el mismo inicio. ¿Crees que Jesús puede ser tu Salvador, pero no tu Señor? ¿En qué parte de las Escrituras aparece semejante desatino? Necesitamos escudriñar más a fondo las enseñanzas de Jesús para comprender que un dios que no tiene autoridad total sobre su pueblo, no es el Dios de la Biblia, sino un ídolo creado por la mente carnal.

NO ENTRISTEZCÁIS AL ESPÍRITU SANTO

¿Por qué muchos cristianos viven una vida en la que no se experimenta la obra sobrenatural del Espíritu Santo? ¿Afecta nuestra manera de vivir y actuar al resto de la iglesia? ¿En qué consiste contristar o entristecer al Espíritu Santo? Hoy escuchamos los sabios consejos de Dios a través de la pluma del apóstol Pablo a los cristianos de Éfeso. Algo tan cotidiano y habitual como nuestra forma de hablar, lo que decimos, cuándo lo decimos, a quién lo decimos y con qué intención lo decimos, tiene un impacto tremendo en nuestro testimonio y en el fluir o no del Espíritu en nuestra vida diaria. Efesios 4:30

DIVERSIDAD Y CRECIMIENTO EN LA UNIDAD

La unidad orgánica de la Iglesia es una realidad que Dios mismo se encarga de crear y mantener. No obstante, unidad no es igual a uniformidad. Al igual que Dios es uno, pero en Él hay una pluralidad de personas; la Iglesia también es una con una diversidad que la enriquece y completa. Cada hijo de Dios ha recibido algún don espiritual, un regalo recibido por gracia, que debe ser utilizado para la edificación mutua. Cristo reparte esos dones como Él quiere y a quien Él quiere en el ejercicio libre y sabio de su soberanía. Cada miembro del Cuerpo debe conocer y usar los dones que ha recibido con un espíritu de entrega y amor a sus hermanos en Cristo. Si quieres saber cuál es tu don, comienza a actuar en fe y en humildad en medio del Cuerpo, y pronto será evidente para todos cuál es ese don que has recibido del Señor. Efesios 4:1-16.

GUARDA LA UNIDAD DEL ESPÍRITU

La unidad, aunque es una realidad orgánica ya consumada en Cristo, requiere un esfuerzo activo («solícitos en guardar la unidad») por parte de los creyentes. Entramos a considerar las virtudes necesarias para mantener esta unidad: humildad, mansedumbre, paciencia y amor, contraponiéndolas al individualismo y al orgullo. Además, se describe la unidad mediante siete realidades inmutables compartidas por todos los auténticos creyentes: un cuerpo, un espíritu, una esperanza, un Señor, una fe, un bautismo, y un Dios y Padre de todos. El propósito es exhortar a la congregación a vivir una vida congruente con su identidad en Cristo, superando las divisiones y cultivando un amor genuino para reflejar la unidad que hay en Dios mismo. Efesios 4:1-6.

LA PODA

– Vida en su Nombre 38 –

Hoy nos centramos en los dos primeros versículos del capítulo 15 del Evangelio de Juan. Entraremos a analizar la metáfora que Jesús utilizó al hablar de la vid y los pámpanos para explicar la relación entre Dios y los hijos del Reino. El viticultor sabe que para que una viña dé buenos frutos es imprescindible realizar una poda bastante profunda de manera regular. El mensaje se centra en la promesa expresada en la verdad de que los discípulos de Jesús llevarán fruto. El énfasis principal se coloca en esa promesa, que se interpreta como la poda divina: un proceso doloroso pero necesario mediante el cual Dios, actuando como el experto viticultor, elimina aquello que impide un mayor crecimiento espiritual para que el hijo de Dios pueda dar más fruto para su gloria. Juan 15:1-2.

PERMANECED EN MÍ (Y YO EN VOSOTROS)

– Vida en su Nombre 37 –

¿Cuál es la clave para vivir una vida fructífera y llena de propósito? ¿Cómo podemos experimentar la presencia viva de Cristo en nuestra vida diaria a través de Su Palabra? En el texto de hoy vamos a analizar una advertencia, un mandamiento y una promesa. Jesús usa la metáfora de la vid y los pámpanos para explicar la relación orgánica y trascendental que existe entre Él y sus discípulos. Jesús nos muestra que esa unión es vital para que sus amigos sean fructíferos. Nos llama a no angustiarnos por conseguir los frutos de la nueva vida, ya que estos llegarán como algo natural mientras permanezcamos unidos a la vid. Juan 15:1-17.