LA MALA VIDA, LA BUENA VIDA

– Vida en su Nombre 26 –

Jesús es invitado a comer a casa de Simón, el leproso. También asisten los discípulos y los tres hermanos amigos de Jesús, Lázaro, María y Marta. Durante el transcurso de la cena María hace algo insólito y hasta extravagante, derrama sobre Jesús un frasco entero de un perfume carísimo. En seguida Judas exclama que lo que María ha hecho ha sido un despilfarro imprudente e innecesario. Hoy analizaremos las actitudes de estas dos personas. Por un lado Judas, con un corazón muy alejado del corazón de Jesús, y por el otro María, cuyo deseo de reconocimiento y alabanza al Maestro se materializó en la entrega generosa de aquel costoso perfume. Ambos encarnan la esencia de lo que es la mala y la buena vida según aprendemos en la Palabra de Dios. Juan 12:1-8.

GLORIA IN EXCELSIS DEO

En estos días de Navidad queremos comer, cantar, hacernos regalos y celebrar, pero queremos hacerlo desde el gozo de la salvación. Difícilmente vamos a entender lo que cantaron las huestes celestiales en la noche del nacimiento de Jesús si no comprendemos qué es la gloria de Dios. Y fuimos creados precisamente para la alabanza de su gloria. Así que si comprendemos de qué se trata esta, pero sobre todo, si conseguimos captar la grandeza y la belleza gloriosa de nuestros Dios, entonces podremos cumplir con nuestro cometido como criaturas diseñadas para alegrarnos eterna y supremamente en esa gloria divina. En estos días navideños abramos nuestra mente, pero más aún, abramos nuestro corazón al Dios que se dio y se encarnó en Jesús. ¡Feliz y bendecida Navidad! Emanuel es Dios con nosotros. Lucas 2:8-20.

SI TÚ SUPIERAS…

Hoy la Palabra nos lleva al capítulo cuatro de Juan. Allí asistimos al encuentro de dos personas sedientas. Ambas tienen sed física, pero mucho más importante, tienen una profunda sed espiritual. Por un lado la samaritana busca algo que sacie su sed interna de felicidad, de realización, de paz, de significado. Por otro está Jesús, cuya sed por cumplir con la voluntad del Padre le ha llevado hasta Sicar, un remoto lugar de Samaria aparentemente olvidado de Dios. Escucha con atención la profunda conversación que se entabla entre estas dos personas sedientas de muy distintas cosas. Si miras sincera y genuinamente en lo más profundo de tu corazón, encontrarás esa misma sed que vemos en la samaritana. Y si abres bien tus oídos y tu corazón, también podrás encontrar el manantial de agua viva que ella encontró aquella gloriosa tarde. Juan 4:1-29.

PARA MÍ EL VIVIR ES CRISTO 1

El apóstol Pablo está preso por causa de Cristo y el Evangelio cuando escribe su carta a los Filipenses. A pesar de tan triste estado, Pablo está lleno de gozo al comprobar que el Evangelio está siendo compartido y llegando a muchos, incluso a la guardia pretoriana. Él ha experimentado que Jesús es su gran tesoro y eso, ni la cárcel, ni los azotes, ni la enfermedad, ni ninguna otra desgracia se lo pueden arrebatar. ¿Y tú, qué es lo que te ilusiona? ¿Qué es lo que le da sentido a tu vida? ¿Te has parado alguna vez a considerar seriamente qué es lo que te motiva a vivir? ¿Dónde está tu vida, dónde tu mayor tesoro? Filipenses 1:12-26.

EL NOVIO DEL BUEN VINO

– Vida en su Nombre 6 –

Conocido como el primer milagro que Jesús realizó en su ministerio público, el agua convertida en vino nos muestra la abundancia de la gracia divina y la capacidad de Jesús para transformar lo ordinario en algo extraordinario. Pero además Juan establece un paralelismo entre la primera pareja que arruinó la relación con Dios, y esta boda en una aldea de Galilea cercana a la ciudad de Nazaret, donde Jesús se crió y vivió hasta los treinta años, en la que Jesús aparece para realizar una señal de un profundo calado y sentido espiritual. Juan 2:1-12.

COMPLETAD MI GOZO

El apóstol Pablo escribe esta carta a los hermanos de la iglesia en Filipos desde la cárcel en Roma. Esta carta es conocida como «la carta del gozo», precisamente un gozo que no depende de las circunstancias que Pablo estaba experimentando en ese momento, porque él está cimentado en una realidad espiritual que domina toda su vida. Pablo se sabía a salvo en Cristo, algo que no cambia a pesar de los vaivenes de nuestro corazón inconstante. Su argumento aquí es que si hay alguna consolación en Cristo, eso nos debe conducir inexorablemente a vivir como es digno del Evangelio. Filipenses 2:1-11.

¿HASTA CUÁNDO?

¿Le has preguntado alguna vez al Señor «hasta cuándo»? Esta pregunta puede salir de un corazón resentido y amargado, pero también lo puede hacer de uno que está confiando en Dios pero que desfallece por momentos. Esta fue la experiencia del rey David en el salmo que hoy analizamos. Y también fue la experiencia de muchos otros hombres de Dios  que vivieron momentos de tristeza, dolor y zozobra. Curiosamente un tercio de los salmos son lamentos y sin embargo en ellos millones de creyentes a lo largo de miles de años han encontrado alivio y nuevas fuerzas. Hoy descubriremos con David como pasar del llanto al canto. Salmo 13:1-6.

LA ORACIÓN MÁS SUBLIME 7

Concluimos hoy esta serie basada en la oración sacerdotal de Jesús en favor de su pueblo. Las personas fuimos diseñadas para el placer y la felicidad, pero parece que estos son bastante esquivos. En lo más profundo de cada ser humano existe un ansia de significado y de plenitud que siempre nos hace sentir insatisfechos. Pero, ¿existe la felicidad completa? Y si existe, ¿podremos alguna vez alcanzarla? Hoy analizamos la última petición que hace Jesús en su oración. Petición que encierra un profundo y transformador mensaje para cada uno de nosotros. Juan 17:24

PAZ A VOSOTROS

Tras el juicio amañado contra Jesús y su posterior ejecución en la cruz romana, el cuerpo del Señor fue puesto en una tumba nueva propiedad de José de Arimatea. Con Jesús murieron las esperanzas de sus discípulos que corrieron asustados a esconderse por miedo a los judíos. Vinieron los días de luto y llanto para todos aquellos que lo amaban. El sentido de frustración y derrota era el pan de cada día para todos ellos. Pero unos días después, mientras estaban reunidos con la puerta cerrada, Jesús apareció en medio de ellos y les dijo: “Paz a vosotros”. En cuestión de segundos la tristeza y la frustración desaparecieron dando paso a un gozo indestructible. Lucas 24:36-49.

SUFRIDOS EN LA TRIBULACIÓN

Las dificultades y los sufrimientos son algo intrínsecamente ligado a la vida misma. En el caso de la fe cristiana esto es una realidad aun más propia. Jesús mismo afirmó: «en el mundo tendréis aflicción», por tanto no debemos extrañarnos de las pruebas, vicisitudes o adversidades que enfrentamos a lo largo de la vida. Pero lo primordial es comprender que existe un propósito de bien en todas estas dificultades. Hay en la Palabra de Dios una cadena de joyas que hoy vamos a analizar en el pasaje de estudiamos en esta ocasión. Romanos 12:11-13.