LA ORACIÓN MÁS SUBLIME 7

Concluimos hoy esta serie basada en la oración sacerdotal de Jesús en favor de su pueblo. Las personas fuimos diseñadas para el placer y la felicidad, pero parece que estos son bastante esquivos. En lo más profundo de cada ser humano existe un ansia de significado y de plenitud que siempre nos hace sentir insatisfechos. Pero, ¿existe la felicidad completa? Y si existe, ¿podremos alguna vez alcanzarla? Hoy analizamos la última petición que hace Jesús en su oración. Petición que encierra un profundo y transformador mensaje para cada uno de nosotros. Juan 17:24

PAZ A VOSOTROS

Tras el juicio amañado contra Jesús y su posterior ejecución en la cruz romana, el cuerpo del Señor fue puesto en una tumba nueva propiedad de José de Arimatea. Con Jesús murieron las esperanzas de sus discípulos que corrieron asustados a esconderse por miedo a los judíos. Vinieron los días de luto y llanto para todos aquellos que lo amaban. El sentido de frustración y derrota era el pan de cada día para todos ellos. Pero unos días después, mientras estaban reunidos con la puerta cerrada, Jesús apareció en medio de ellos y les dijo: “Paz a vosotros”. En cuestión de segundos la tristeza y la frustración desaparecieron dando paso a un gozo indestructible. Lucas 24:36-49.

SUFRIDOS EN LA TRIBULACIÓN

Las dificultades y los sufrimientos son algo intrínsecamente ligado a la vida misma. En el caso de la fe cristiana esto es una realidad aun más propia. Jesús mismo afirmó: «en el mundo tendréis aflicción», por tanto no debemos extrañarnos de las pruebas, vicisitudes o adversidades que enfrentamos a lo largo de la vida. Pero lo primordial es comprender que existe un propósito de bien en todas estas dificultades. Hay en la Palabra de Dios una cadena de joyas que hoy vamos a analizar en el pasaje de estudiamos en esta ocasión. Romanos 12:11-13.

GOZAOS EN LA ESPERANZA

Los tiempos difíciles que estamos viviendo pueden conducirnos fácilmente a la desesperanza, a la angustia y hasta a la depresión. Por eso es importante tener nuestros pensamientos en el lugar correcto recordando, aprendiendo, incluso memorizando la Palabra de Dios que nos afirma en lo que es permanente, en lo duradero, en lo real, en lo eterno. La esperanza cristiana no tiene nada que ver con la esperanza que nos ofrece el mundo cambiante. Se podría incluso afirmar que son antagónicas. Una está basada en circunstancias pasajeras y cambiantes, mientras que la otra está afirmada en lo que es permanente, duradero, genuino, eterno. Romanos 12:11-13; 5:1-2.

GOZO PLENO

Jesús es el hombre del gozo, del gozo pleno y completo que serena el alma. El gozo es al alma, como el placer es al cuerpo. Y ese gozo transformador solo puede alcanzarse mediante una experiencia real y personal con el Jesús vivo. En Juan 15 Jesús nos da la clave y este es el pasaje en el que hoy nos adentramos. Abre tu corazón de par en par a la luz de la revelación que hoy recibimos con esta palabra. Juan 15:9-13.