LA CONTIENDA POR LA FE 1

Los absolutos están mal vistos en nuestro mundo actual. El dogmatismo tiene mala prensa y si alguien te tilda de fanático ya estás estigmatizado para siempre a ojos de esa persona. Sin embargo, la fe cristiana histórica es dogmática porque lo que creemos y vivimos es la Verdad (con mayúscula) que nos ha sido entregada por Dios mismo y, por lo tanto, es intolerante ante el error y la falsedad. Dios llama hoy a su Iglesia a ser santamente intolerantes y a combatir ardientemente por la fe que nos fue dada. Judas 1:1-4.

MUERTOS AL PECADO, VIVOS PARA DIOS

Hay una versión aguada, descafeinada del Evangelio, de una gracia barata, diluida y completamente falta de poder. En el pasaje en el que hoy meditamos aparece una solemne verdad que es el corazón mismo del Evangelio: Jesús mismo llevó nuestros pecados en su cuerpo sobre la cruz. El Justo, el Impecable murió, pero además también vivió por nosotros, cumpliendo así con toda justicia las demandas de la Ley divina. Pero además también nos enseña que el pecado no nos dominará más. ¿Tienes un deseo sincero de ser santo, de obedecer perfectamente al Padre en todo? El Evangelio no solo nos declara justos, sino que también pretende hacernos justos.
1 Pedro 2:24-25

GRACIA, FE Y SEGURIDAD

¿Qué ha hecho Dios para afirmar, asegurar, y garantizar la promesa de que su pueblo heredará la promesa hecha a Abraham y su descendencia? ¿Y cómo se alcanza esa promesa, es solo por fe? ¿Por qué Pablo insiste en este capítulo cuatro de Romanos en hablar de la «justicia de la fe»? ¿Entendemos bien hoy en día qué es la gracia y qué es la fe? Es más, ¿entendemos realmente la relación que existe entre fe y gracia? ¿Podemos estar seguros al 100% de que recibiremos aquello que Dios ha prometido a quienes tienen la fe de Abraham? Descubre hoy con nosotros guiados por el apóstol Pablo, inspirado por el Espíritu Santo, la respuesta a estas preguntas.
Romanos 4:13-21

LA ESPERANZA DE GLORIA

Entramos hoy a estudiar la obra de Cristo en el creyente. ¿Qué ha hecho Cristo a favor de la Iglesia? ¿Para qué nos salvó? En último término, ¿qué ha hecho Cristo al morir por nosotros? ¿Qué nos espera? La Biblia enseña que hay distintos grados de gloria. El hombre es la cima de la creación, pero aun así los ángeles son mayores en gloria. ¿Por qué Cristo rescató a un ser inferior en gloria? En la salvación somos unidos a Él, el más exaltado de todo. Cristo nos rescató para compartir con nosotros su gloria, nos unió a Él y nos llevó a la gloria con Él.
Colosenses 1:24-29

LA ESPERANZA DE NUESTRA HERENCIA

29En medio de la adversidad, las pruebas y la enfermedad es fácil que bajemos la mirada de nuestro Señor a las circunstancias, a lo que nos rodea y así perdamos la perspectiva divina y desesperemos. Pedro escribe su primera carta a una iglesia que está siendo perseguida a causa de su fe. Han tenido que salir de su país, de su tierra (son expatriados) y están dispersos por diferentes lugares. Pueden ser extraños en este mundo, pueden ser rechazados, perseguidos y expatriados, pero hay un lugar al que pertenecen, y hay un mundo en el que encajan. Además hay una herencia que recibirán y en ella estará todo lo que Dios les ha prometido y provisto en Cristo. ¿Cuál es esa herencia? ¿Cuál fue el motivo por el cual Dios los salvó? ¿Por qué les dio esa herencia?
1 Pedro 1:3-5

GLORÍATE EN EL SEÑOR

Las genealogías con esas partes de la Escritura en las que habitualmente no pasamos demasiado tiempo cuando leemos la Biblia. Sin embargo, están en la Palabra de Dios por alguna razón de importancia. Hoy nos fijamos en solo dos versículos de una pequeña genealogía que ni siquiera es exhaustiva. De hecho Moisés omite varias personas y se centra en lo que es relevante. El autor bíblico va al grano. ¿Por qué es importante Arfaxad? Dios lo eligió para ser uno de los antepasados del Mesías. ¿Por qué? Génesis 11:10-11.

CONVERSIÓN

Todos conocemos la historia de Zaqueo, aquel publicano de pequeña estatura que se subió a un sicómoro para poder ver a Jesús. Posiblemente su intención no llegaba más allá de satisfacer la curiosidad por conocer personalmente a aquel joven rabí nazareno del que todo el mundo hablaba. Pero Dios tenía un plan que él desconocía por completo y aquel bendito día su vida dio un vuelco que ni él, ni ninguno de sus conocidos podían siquiera vislumbrar en un derroche de imaginación. ¿Cómo se produce el milagro de la conversión? ¿Quién tiene la iniciativa en este proceso prodigioso? ¿Qué condiciones debe cumplir una conversión para que sea auténticamente bíblica? ¿En qué consiste el arrepentimiento? Lucas 19:1-10.

EN EL PRINCIPIO 14 | NUESTRA MISERIA FRENTE A SU GRACIA

Tras acabar con la vida de su hermano de forma cobarde y calculada, Caín recibe la dura sentencia de Dios por su grave pecado. Pero en lugar de aceptar y acatar con humildad el justo y misericordioso juicio de Dios, Caín se queja de la dureza del mismo. No obstante, Dios vuelve a prolongar su paciencia y su misericordia sobre Caín y sobre su descendencia dotándolos de dones y talentos que les permiten desarrollar la civilización a pasos agigantados. Así Dios se nos revela una y otra vez como el Dios de las segundas oportunidades. Génesis 4:13-26.

ESFUÉRZATE Y SÉ VALIENTE

La gracia es un concepto bendito de la Palabra de Dios que, sin embargo, es necesario comprender de manera correcta. El apóstol Pablo le dice a su discípulo Timoteo unas palabras que parecen una contradicción: «esfuérzate en la gracia» (2 Ti 2:1). Hoy hablamos de un hombre que comprendió esta aparente contradicción y la encarnó en su propia vida guiando así al pueblo de Dios a una gran victoria. ¿Qué es entonces esforzarse en la gracia si esta es un don que recibimos de forma inmerecida de parte de Dios? ¿En qué hemos de esforzarnos y ser valientes? Josué 1:1-9.

UNA FE PROBADA

Estamos viviendo un tiempo muy especial, un momento crítico que no puede dejarnos a ninguno indiferentes. Dios está sacudiendo al mundo que le ha dado la espalda, que le ha provocado con su actitud rebelde y/o indiferente hacia Él. El Señor está quebrantando nuestra arrogancia al mostrarnos nuestra fragilidad. Esta pandemia es un grito de Dios a las personas de toda raza, de toda lengua, de toda cultura y nación para que se vuelvan a Él, quien es amplio en perdonar. Pero esta sacudida, no va dirigida solo al mundo que está separado de Dios, también va dirigida a la Iglesia, al pueblo de Dios. Haríamos bien en estar atentos a la voz divina en este tiempo de confinamiento. El Señor quiere tratar con cada uno de nosotros. Santiago 1:2-3.