EL TRIUNFO DEL SIERVO

En la profecía mesiánica de Isaías en los capítulos 52 y 53 de su libro vemos tres imágenes que describen lo que está por ocurrir en el plan redentor de Dios. Son como un tríptico de nos muestra la obra perfecta del Siervo del Señor. En uno vemos su exaltación hasta lo sumo al ser prosperado y triunfar en sus santos propósitos. En otro vemos su profunda humillación hasta el punto de estar completamente desfigurado. En el tercero, vemos como alcanza a las naciones y las gana para sí en esta bendita misión que el Padre le encomendó. Contemplemos la belleza y la perfección de este Siervo que, aunque destrozado por el juicio divino, a la vez se levanta victorioso sobre todos sus enemigos. ¿Cómo son posibles ambas cosas? ¿No parecen una contradicción? Abre tus ojos en asombro y contempla perfecta obra de la salvación. Isaías 52:13-53:12

AMOR INFINITO

Amor infinito – Salmo 106:6-8 – Abraham Sanz

El escritor del Salmo 106 va recordando los hechos poderosos de Dios a favor de un pueblo que es rebelde y que se queja continuamente de Dios, a pesar de que han visto los prodigios que éste ha hecho en Egipto. Con su actitud de falta de fe e ingratitud demuestran que no aman a Dios a pesar de todo lo que ha hecho por ellos. El problema de este pueblo, y también de cada uno de nosotros, es que creían, al igual que nosotros creemos, que sabían lo que era mejor para ellos. Perdían de vista que los planes del Señor siempre, siempre, siempre son mejores que los nuestros. Olvidaron que Él ve el final desde el principio, cuando nuestra vista, en cambio, es muy corta. Perdieron de vista, como también nos ocurre a nosotros muchas veces, la inmensidad del amor infinito de Dios. Salmo 106:6-8.

¿QUÉ SERÁ DEL PRESTIGIO DE TU NOMBRE?

Nuestro mensaje de hoy aborda la motivación detrás de nuestras decisiones y acciones, contrastando las motivaciones mundanas (dinero, estatus, placer) con la motivación central del creyente: la gloria de Dios. Utiliza la historia bíblica de Josué y la derrota de Israel en Hai, tras la desobediencia de Acán en Jericó, para ilustrar las consecuencias del pecado y la importancia de la obediencia completa a Dios. Se enfatiza que Dios actúa por amor a su propio Nombre, y que la preocupación de Josué por el honor divino en medio de la derrota es un modelo para la vida cristiana. Finalmente, somos exhortados a vivir cada día buscando glorificar el nombre de Dios con nuestras palabras y hechos, apoyándonos en la capacitación del Espíritu Santo para hacerlo posible. Josué 7:1-9.

EL TEMOR DE DIOS Y EL COMPROMISO CON LA PALABRA

La nación de Israel estaba pasando una crisis espiritual muy profunda, eran días de apostasía. Bajo el reinado de Acab y Jezabel no sólo se toleró el culto a Baal sino que llegó a ser el culto oficial de la corte real. La adoración al Dios de Israel fue así orillada y despreciada, hasta tal punto, que los profetas de Dios fueron perseguidos y asesinados impunemente. Elías había profetizado una sequía que trajo un tiempo de hambre y escasez extremas. Esa sequía demostraba que Baal sólo era una superstición, un culto falso. Pero hubo un hombre en la corte del rey al que Dios levantó con un espíritu de celo y valentía por la fe de Abraham, Isaac y Jacob. Abdías, un alto funcionario de la corte escondió a cien profetas de Jehová en cuevas y los sustentó con pan y agua desafiando así la autoridad del rey. Hoy vamos a estudiar dos rasgos sobresalientes de este hombre que escogió servir y obedecer a Dios antes que a los hombres. 1 Reyes 18:1-16.

FIESTA

Hoy te invitamos a un viaje impactante al episodio en el que Pablo y Silas son encarcelados en Filipos, donde descubrirás una paradoja que desafía toda lógica humana. Muchos creyentes han percibido la vida cristiana como un valle de pruebas, donde la alegría sólo llega después de la eternidad. Pero este mensaje, desmantela esa visión. Contrario a las doctrinas de la prosperidad que asocian el bienestar con lo económico o las comodidades, hoy descubrimos lo que bíblicamente significa recibir el mayor bien de parte de Dios. Seremos testigos de cómo Dios transforma el corazón de sus hijos, de manera que las circunstancias adversas no pueden apagar el gozo auténtico e íntimo que proporciona el Espíritu Santo y que vemos reflejado en este pasaje de la vida del apóstol Pablo. Abre los ojos y el corazón a la transformación que sólo el Evangelio de Jesucristo puede obrar en el interior de un hijo de Dios. Hechos 16:23-34.

HÉROE Y CORDERO

– Vida en su Nombre 48 –

A los pies de Jesús se agolpaba una multitud heterogénea formada por sacerdotes, levitas, fariseos, soldados y gente del pueblo entre los que habría muchos curiosos y algún que otro morboso. Asistían al macabro espectáculo de ver como Roma imponía su férrea versión de la “pax romana”. Tras el tétrico “espectáculo” los enemigos encarnizados de Jesús se marcharon con una sonrisa burlona que demostraba el desprecio que sentían hacia Él. La mayoría se marchó de allí con una buena, aunque siniestra historia que contar. Los soldados que crucificaron a los reos se llevaron a casa algunas pertenencias de los sentenciados. ¿Y tú, qué sacarás de este mensaje que presenta al Cristo suspendido entre el cielo y la tierra? Juan 19:16-42.

AMIGO DEL MUNDO = ENEMIGO DE DIOS

– Vida en su Nombre 47 –

Después de haber analizado la pantomima del «juicio religioso» de Jesús, hoy pasamos a estudiar el «juicio civil» que llevó a cabo Pilato. Asistiremos a la bochornosa escena en la que el gobernador romano siendo consciente de la inocencia de Jesús, deja que las presiones externas de los religiosos le retuerzan en brazo hasta en tres ocasiones, para finalmente claudicar haciendo violencia al derecho romano y a su propia conciencia. Y es así como se cumple una vez más la máxima que aparece tantas veces repetida en la Palabra de Dios. Cuando no hay un auténtico temor de Dios, el temor al hombre nos esclaviza y nos lleva cautivos para complacer al mundo que es contrario a la voluntad divina. Juan 18:28-19:26.

MANSEDUMBRE Y VILEZA

– Vida en su Nombre 45 –

Hoy asistimos al contraste infinito que existe entre el alma pura, mansa y humilde de Jesús, con la vileza, la hipocresía y la falsedad de aquellos que estuvieron presentes en su arresto y posterior «juicio». Entre la parodia de justicia de Anás y el beso traicionero de Judas, ¿dónde reside la mayor ceguera ante la verdadera identidad de quien tenían delante? Y es que para el corazón de piedra que no ha recibido el divino toque vivificador es imposible ver la grandeza de Dios aunque esté delante de nuestras propios ojos. Juan 18:1-24.

PADRE, TE RUEGO

– Vida en su Nombre 44 –

Jesús comienza su oración en el huerto de Getsemaní orando por sí mismo y le pide al Padre que lo glorifique con la gloria que tuvo antes de que el mundo existiese, para que a su vez Él glorifique al Padre. Después pasa a orar por los suyos, y le pide al Padre tres cosas. En primer lugar que no los quite del mundo, sino que los guarde del mal. En segundo lugar que los santifique en su verdad, que los confirme en la verdad que Él ya les ha entregado por su Palabra y que así guarden la unidad del Espíritu. Y en tercer lugar, que les conceda la felicidad absoluta, es decir, que les dé su gloria. Para que ellos estén donde Él está y su gozo sea completo. Juan 17:1-26.

LA CONSIGNA: CREER Y AMAR

– Vida en su Nombre 32 –

Jesús conmueve a sus discípulos con dos noticias sorprendentes y tremendamente duras durante la cena de Pascua. Uno de ellos lo va a traicionar y Pedro negará que le conoce. Jesús no hace estos anuncios con el fin de desahogarse, ni como una recriminación a su debilidad, ni para causar lástima en ellos. Él lo hace con el fin de mostrarles su amor incondicional por ellos. Lo hace para hacerles comprender que Él es quien tiene el control de todas las cosas, incluso en la hora triste, amarga y oscura que se acerca. Lo hace para afirmar la fe de ellos y para demostrarles que los ama y los seguirá amando hasta el fin, a pesar de sus debilidades, de sus tropiezos e incluso a pesar de sus traiciones. Lo hace para mostrarles el camino más excelente del amor que deben tener hacia Padre y entre ellos. Juan 13:21-38.