SOLDADOS 2ª parte

El apóstol Pablo nos llama a todos los cristianos a vivir, no sólo como buenos soldados de Jesucristo, sino también a luchar de manera legítima, como hacen los auténticos atletas. Estos sólo son coronados si han luchado legítimamente, es decir, conforme a la ley, en nuestro caso, la Ley de Dios. Debemos ser meticulosos en nuestro servicio al Señor. No vale solamente con «tener buenas intenciones», con hacerlo de corazón. Porque se pueden tener muy buenas intenciones, y aun así hacer las cosas mal, porque Dios ya nos ha revelado cómo quiere que hagamos las cosas. No según nuestro sincero «saber y entender», sino según Él ya nos ha revelado en su Palabra. 2 Timoteo 2:1-13.

LOS CREYENTES COMO SAL Y LUZ EN EL MUNDO

Los capítulos 5 al 7 de Mateo contienen el conocido «sermón del monte» que recoge los principios y leyes del Reino de Dios que Jesús vino a inaugurar. Comienza nombrando a todos aquellos que han sido escogidos de entre todo el mundo para formar parte de ese Reino, a los que Jesús llama «bienaventurados» porque vivirán los beneficios de este nuevo «orden mundial». A continuación se nos recuerda que ser parte de este nuevo estado, conlleva una importante y trascendental responsabilidad, la de ser sal y luz en medio de un mundo que vive aun en tinieblas y alejado de este nuevo Reino. Mateo 5:13-16

EL EVANGELIO, PODER DE DIOS PARA SALVACIÓN

En estos dos versículos de la carta de Pablo a los romanos el apóstol nos expresa su firme convicción en el poder transformador del Evangelio.Y nos declara que es a través del Evangelio que se revela la justicia de Dios, la cual se recibe sólo por fe. La frase final, «el justo por la fe vivirá», subraya la importancia de la fe como el medio por el cual se experimenta la vida justa delante de Dios. Es decir, estos versículos resaltan la centralidad de la fe en el mensaje del Evangelio y la obra redentora realizada por Dios Padre a través del sacrificio perfecto del Dios Hijo, que se aplica y se hace efectiva en los creyentes por el poder del Espíritu Santo. Romanos 1:16-17.

EL NOVIO DEL BUEN VINO

– Vida en su Nombre 6 –

Conocido como el primer milagro que Jesús realizó en su ministerio público, el agua convertida en vino nos muestra la abundancia de la gracia divina y la capacidad de Jesús para transformar lo ordinario en algo extraordinario. Pero además Juan establece un paralelismo entre la primera pareja que arruinó la relación con Dios, y esta boda en una aldea de Galilea cercana a la ciudad de Nazaret, donde Jesús se crió y vivió hasta los treinta años, en la que Jesús aparece para realizar una señal de un profundo calado y sentido espiritual. Juan 2:1-12.

¡ÁNIMO! CONSTRUYES MÁS DE LO QUE CREES

El profeta Hageo nos hace un llamado a meditar, a reflexionar, a analizar nuestro corazón y nuestras prioridades delante de Dios. Hoy la Iglesia, al igual que antaño el pueblo de Dios tras el regreso del cautiverio en Babilonia, vive atareada con muchas labores y con muchas distracciones. La familia, el trabajo, la salud, el tiempo de ocio y muchas otras tareas nos distraen y captan nuestra atención desviándola de lo más importante. Así es fácil caer en el desánimo cuando miramos el fruto de nuestro esfuerzo en favor de la obra del Señor. Hoy el Señor nos dice, ¡ánimo! Todo trabajo hecho para el Señor tiene fruto y tendrá su recompensa. Hageo 2:1-9.

EL AMOR DE DIOS QUE ES EN CRISTO

La sublime doctrina del amor de Dios es muy posiblemente la más conocida de la fe cristiana y a la vez, la más mal entendida e interpretada. Se suele decir que «Dios aborrece el pecado, pero ama al pecador», sin embargo, esta expresión no es del todo correcta bíblicamente hablando. Abundan en la Palabra Santa los pasajes en los que Dios aparece santamente indignado, no sólo con la maldad humana, sino con los pecadores que practican esa maldad. Precisamente porque Dios es amor, no puede tolerar ningún tipo de pecado. ¿Cómo escapar entonces de un Dios justo y santo? ¿Hay algún refugio al que huir de la justa ira del Señor? Romanos 8:38-39.

LA SANTA CENA

La cena del Señor es una ordenanza instituida por Jesús mismo. Por tanto, no se trata de un invento humano, sino que es un memorial ordenado por el Señor. Y aunque es un acto simbólico, no por ello es menos importante, ya que no debe tomarse indignamente sin discernir el Cuerpo de Cristo. El apóstol Pablo nos advierte de que algunos están enfermos e incluso han muerto por tomarla de forma indigna. Este hecho debe conducirnos a la reflexión y al auto-examen, no para privarnos de tomarla, sino más bien para hacerlo de la manera correcta. 1 Corintios 11:23-26