NO TEMAS, ALÉGRATE MUCHO

– Vida en su Nombre 28 –

“¡Mirad, el mundo se va tras él!”, dijeron los fariseos. El gentío de agolpaba a la entrada de Jerusalén portando ramas de árboles y palmas que ponían a modo de alfombra para que pasase Jesús, quien venía subido en un asno. Los fariseos respiraban odio contra el Maestro y su envidia tramaba planes homicidas contra Él. La multitud se dejaba llevar por sus deseos de liberación del pesado yugo romano y lo expresaban con gritos de júbilo. Sin embargo Jesús venía con un plan muy superior porque no pretendía librarlos del poder de Roma, sino del poder mucho más esclavizante que reinaba en sus corazones: el poder del pecado. Juan 12:12-19.

LIBRES DE VERDAD

– Vida en su Nombre 21 –

Los políticos profesionales saben muy bien lo que tienen que decir para que las multitudes les aplaudan. Son los que se sirven de las masas para satisfacer sus propios deseos de poder, de fama o de riqueza. Pero Jesús no busca meros simpatizantes, Él busca discípulos. Gente que se comprometa al cien por cien con Él y con su causa. Podríamos pensar que en este pasaje Jesús es muy duro con los religiosos y que se ha pasado un poco, o mucho en sus críticas. Pero no debemos olvidar que Él habla movido por el amor a ellos. Busca hacerlos reaccionar, que abran los ojos y vean la realidad del estado ruinoso de sus almas. Jesús, al igual que el buen médico, nos dice la verdad de la enfermedad que padecemos con la finalidad de que encontremos en Él el remedio que los sane. Sólo la Verdad nos hace libres. ¿Has encontrado tú la auténtica libertad? Juan 8:31-59.

JESÚS, EL DESEADO DE LAS NACIONES

En el pasaje de la epístola a los filipenses que estudiamos hoy, podemos encontrar nuestra identidad como pueblo de Dios. Pablo nos hace dos llamados al principio del mismo: gozaos y guardaos. Desgraciadamente en el mundo globalizado en el que vivimos es muy fácil caer en manos de «malos obreros» o gente que enseña doctrinas totalmente apartadas de la pureza del Evangelio original. Dios, por boca del «apóstol a los gentiles» nos zarandea cariñosamente para recordarnos la importancia de permanecer en el único y verdadero Evangelio entregado por Jesús mismo a sus apóstoles. Filipenses 3:1-14.

JESÚS, NUESTRO DESCANSO

Estamos rodeados de personas cansadas y cargadas por muchas situaciones: enfermedades, remordimientos, pérdidas, depresiones, ansiedad, angustia por lo que nos traerá el mañana y cosas semejantes. Pero en el pasaje que hoy estudiaremos Jesús nos hace una revelación. Lo que en realidad nos carga no son las circunstancias difíciles que vivimos, sino la lejanía de Dios. Por eso Él hace una invitación universal «Venid a mí, todos los que estáis trabajados y cargados y yo os haré descansar». ¿Es posible un auténtico descanso, una verdadera paz a pesar de los problemas que nos rodean y nos acosan? Mateo 11:28-30.

JESÚS DE NAZARET: LA MISIÓN DEL MESÍAS

Con toda seguridad el mensaje central de toda la Biblia es la salvación que Dios ha provisto para nosotros, pecadores, a través del sacrificio de Jesús, el Mesías anunciado por los profetas. Lucas nos lleva al momento exacto en que Jesús estuvo en el pueblo donde se crió y anunció que la profecía de Isaías se había cumplido. En su lectura en la sinagoga aquel sábado Jesús, usando el capítulo 61 de Isaías, les anuncia a sus familiares, conocidos y vecinos que en Él se había cumplido esa profecía anunciada cientos de años antes por los profetas. En los primeros versículos de esta profecía se encuentra el corazón del mensaje anunciado por Jesús. Lucas 4:16-21.