RESISTID AL DIABLO

Impresionante, asombroso, y desconcertante milagro el que nos relata Marcos en este pasaje. ¿Qué vale más, la vida de un hombre o un hato inmenso de cerdos? ¿A quién le importaba la vida de un pobre desquiciado que vivía en un cementerio y que se auto lesionaba? ¿Puede Dios restaurar una vida completamente destrozada? ¿Qué llevó a Jesús a esa zona que era habitada mayoritariamente por gentiles helenistas en su inmensa mayoría idólatras del panteón greco-romano? Jesús nos sorprende una y otra vez haciendo cosas completamente inesperadas y relacionándose con aquellos que eran rechazados por la mayoría del pueblo de Israel. Incluso sus discípulos estarían sorprendidos y perplejos de la osadía de Jesús, el Maestro. Marcos 5:1-20

EL CÁNCER DEL PECADO

El cáncer del pecado – Josué 7:1-26 – Moisés Peinado

Hoy abordamos la destructiva naturaleza de la desobediencia a Dios, comparándola con una enfermedad que todo lo corrompe. Analizamos el relato bíblico de Acán en Josué 7, ilustrando cómo el pecado de un individuo trae serias consecuencias no sólo para él, sino para toda la comunidad, lo que resulta en derrota y juicio divino. Dios es omnipresente y omnisciente, y más tarde o más temprano expone todo pecado oculto, con el fin de conducirnos al arrepentimiento y a la confesión sinceras antes de que sea demasiado tarde.

EL INICIO DE LA CAÍDA

David era un hombre que ama a Dios sinceramente y de todo corazón, pero cayó estrepitosamente. Y las tristes consecuencias de su caída le acompañaron ya por el resto de su vida. Este hecho debe servirnos para ponernos en guardia contra nuestra debilidad y para vigilar nuestras pasiones y deseos más íntimos. No podemos bajar la guardia en la lucha contra nuestro pecado. Esto nos debe llevar a la humildad y a una dependencia absoluta de Dios. Como nos advierte el apóstol Pablo en 1 Corintios 10:12: “Así que, el que piensa estar firme, mire que no caiga.” Aprendamos la lección al contemplar la vida del rey David, el dulce cantor de Israel, quien a pesar de amar a Dios, tuvo que sufrir por descuidarse en sus obligaciones delante del Señor. 2 Samuel 11:1-5.

HICE PACTO CON MIS OJOS

Tras las acusaciones que le hacen sus amigos de falta de integridad y de haber pecado en oculto, Job defiende su inocencia en este capítulo 31. Para quienes nos conocemos bastante bien por el paso de los años, es muy evidente que la lujuria y la inmoralidad sexual comienzan por la vista. Por eso el mundo de la publicidad se esfuerza constantemente en mostrarnos cuerpos jóvenes y atractivos para vendernos sus productos. La sensualidad de nuestra carne nos conduce a la desobediencia, y esta a alejarnos de nuestro Hacedor. Este pasaje de la Escritura contiene valiosísimos consejos para vivir con limpia conciencia delante de Dios. Job 31:1-4.