TENED PACIENCIA

Las dificultades, pruebas, dolor, enfermedad y otras situaciones duras que todos experimentamos son naturales en la vida porque vivimos en un mundo caído. En su carta Santiago escribe a un grupo de hermanos que están siendo oprimidos y sufriendo injusticias. Santiago les recuerda las promesas del Señor y los alienta para que no desmayen y sean capaces de perseverar en la fe y así triunfar finalmente. También les da sabios consejos que todos deberíamos escuchar y meditar con atención porque, más tarde o más temprano todos vamos a pasar por momentos de dificultades, dolores, pérdidas, problemas o injusticias. Además Santiago nos pone varios ejemplos de la vida cotidiana y de la Palabra de Dios para animarnos siguiendo el ejemplo de los que nos precedieron en la fe. Santiago 5:7-11

¿HASTA DÓNDE ESTÁS DISPUESTO A LLEGAR?

Pedro y Juan subieron al templo a la hora de la oración y el cojo que pedía limosna en la puerta Hermosa recibe aquel día el mayor regalo que podría esperar, su sanidad completa. Los líderes religiosos se enfadan porque miles de personas venían a escuchar las palabras de Pedro que les hablaba de la resurrección. Ellos, que poco tiempo antes habían temido por su propia vida, ahora muestran una valentía y un arrojo inusuales. ¿Qué les ha pasado? ¿Cómo es posible un cambio de actitud tan radical en aquellos que sólo unos días antes habían huido como conejillos asustados? ¿Qué necesitamos tú y yo para vivir vidas intrépidas que glorifiquen el nombre de nuestro Dios? Hechos 4:1-22.

LA HERMOSURA DEL SEÑOR

En el mundo acelerado y profundamente caótico en el que vivimos saltamos continuamente de una actividad a otra casi sin pensarlo y casi sin ser plenamente conscientes de que muchas veces actuamos por inercia. David en el Salmo 27 nos ayuda a enfocarnos en lo que realmente importa, en lo esencial, lo primordial, lo auténticamente necesario. Como hijos de Dios estamos llamados a tener bien claras nuestras prioridades y a hacer los ajustes necesarios para que lo que debe ocupar el primer lugar no sea desplazado por una multitud de intereses, necesidades, deseos, gustos o incluso caprichos. David decidió bien, María hermana de Lázaro decidió bien, Pablo decidió bien ¿y tú qué vas a hacer? Salmo 27:4.

LAS EMOCIONES Y EL AMOR

Nadie con un mínimo de sensibilidad y espíritu crítico puede negar que vivimos tiempos peligrosos. Jamás en la historia de la humanidad ha existido tanta riqueza y prosperidad, y paradójicamente, nunca ha habido tanta insatisfacción y desesperanza como hay hoy. Vivimos en la dictadura de los sentimientos. Se insiste machaconamente en la idea de que debemos seguir lo que nos dicte el corazón y así seremos felices. Pero ignoramos consciente o inconscientemente que no todo lo que nos hace sentir bien proviene del amor. Y es que el amor humanista que hoy se nos enseña y se nos predica por todos los medios de comunicación es, en realidad, una triste caricatura del verdadero AMOR que nos conduce a la auténtica felicidad. Este amor realmente significativo y significante no va desligado de la verdad. Proverbios 3:5-8.

¡QUE ÉL CREZCA!

Los discípulos de Juan el Bautista informan a este de que el pueblo se está yendo con Jesús y que sus seguidores van en aumento, mientras que los del Bautista disminuyen cada día. Esto los llena de perplejidad y piensan que la obra de Dios se está dividiendo y, por lo tanto, temen que se malogre. Sin embargo, Juan demuestra tener una visión muy distinta a la de sus discípulos y les asegura que es todo lo contrario a lo que ellos piensan. Lo justo, lo correcto, lo que Dios espera es precisamente lo que está ocurriendo, que la popularidad de Jesús crezca, mientras que la suya mengüe. Y es que Juan tiene muy clara cuál es su identidad, cuál es su labor y cuál es el lugar que debe tener Jesús en el crecimiento y desarrollo del Reino de Dios. En lugar de entristecerse por estas noticias, Juan se alegra porque su fe está correctamente depositada en la voluntad de Dios. Juan comprende que su tiempo se acaba y obedientemente se echa a un lado, para que sea Jesús quien brille y quien reciba todo el honor. Así precisamente es como debe ser. Juan 3:22-36.

PARA MÍ EL VIVIR ES CRISTO 2

Continuamos hoy examinado la vida del apóstol Pablo y en especial sus palabras tan conocidas y repetidas, aunque muchas veces mal interpretadas. «Para mí el vivir es Cristo». Hay pequeñas cosas que pueden parecer sin importancia pero que son señales, indicadores que muestran cómo está nuestro corazón, lo que realmente hay en el fondo del mismo. Cómo invertimos nuestro tiempo y nuestro dinero, qué cosas nos traen felicidad, lo que nos conforta, lo que nos molesta, lo que no podemos soportar, lo que anhelamos. Todas estas cosas revelan a lo que le damos importancia y a lo que no. Se nos llena la boca diciendo: “El Señor se lo merece todo”, o “el Señor me pide más”, entonces, ¿por qué no se lo das? Comienza a andar, empieza a tomar decisiones, no lo dejes para más adelante, no apagues al Espíritu si te está mostrando algunas cosas, y empieza a actuar, a tomar resoluciones. No lo dejes para mañana, eso es un engaño del enemigo, Dios dice HOY. Filipenses 1:12-26.

PARA MÍ EL VIVIR ES CRISTO 1

El apóstol Pablo está preso por causa de Cristo y el Evangelio cuando escribe su carta a los Filipenses. A pesar de tan triste estado, Pablo está lleno de gozo al comprobar que el Evangelio está siendo compartido y llegando a muchos, incluso a la guardia pretoriana. Él ha experimentado que Jesús es su gran tesoro y eso, ni la cárcel, ni los azotes, ni la enfermedad, ni ninguna otra desgracia se lo pueden arrebatar. ¿Y tú, qué es lo que te ilusiona? ¿Qué es lo que le da sentido a tu vida? ¿Te has parado alguna vez a considerar seriamente qué es lo que te motiva a vivir? ¿Dónde está tu vida, dónde tu mayor tesoro? Filipenses 1:12-26.

CONFÍA Y OBEDECE

El pasaje que hoy analizamos se encuadra en el momento en que el pueblo de Dios llega a la frontera de Canaán dos años después de haber salido milagrosamente de Egipto. Dios había hecho una promesa a sus antepasados de que les daría aquella tierra, una tierra buena y abundante, pero que ahora se encuentra habitada por otros pueblos. Dios se la da, pero ellos deben pelear para tomarla. Parece una contradicción, como muchas otras paradojas que aparecen en la Palabra Santa. Pero Dios no se equivoca, ni hace las cosas a medias, ni ha errado en los cálculos. Dios tiene el control de la situación y le dice a su pueblo, igual que nos dice a nosotros hoy: confía y obedece. Si lo haces verás y disfrutarás la bendición de Dios. Números 13:1-14:31.

LA GRANDEZA DE JUAN EL BAUTISTA

El evangelista Juan nos presenta en el pasaje de hoy al precursor del Mesías. Aquel del que habló Isaías en su capítulo 40, la voz de uno que clama en el desierto. Este es uno de los muchos testimonios que Juan nos presentará a lo largo de su evangelio y que tienen como finalidad el guiarnos en la fe hacia la vida, la vida auténtica y verdadera, que se sólo se encuentra en Jesús. ¿Qué hace que una persona sea una gran persona? Si seguimos los patrones del mundo concluiremos llegando a un modelo completamente erróneo. El evangelista nos presenta aquí en Juan el bautista el paradigma de una gran persona desde el punto de vista de Dios. Juan 1:1-37.

JESÚS ES IMPARABLE

Hoy veremos tres hechos que vivieron los discípulos con Jesús. En cada uno de ellos podremos descubrir el arrollador poder del Señor que transformó la vida de los discípulos y que puede transformar también las nuestras si tenemos oídos atentos. Abramos nuestros corazones a la Palabra y dejemos que ésta nos inunde con su luz y con su poder. Jesús es imparable y le damos muchas gracias a Dios porque ningún obstáculo impedirá que su perfecta obra llegue a término. Lucas 8:22-37.