MÁS CERCA, MÁS LEJOS (SOLIDARIDAD)

Elías, un hombre a contracorriente 8 – Más cerca, más lejos (solidaridad) – 2 Reyes 1:1-17 – Israel Sanz

Tras la muerte del rey-pelele Acab, le sucedió su hijo Ococías, y lamentablemente, como era de esperar, siguió viviendo y gobernando igual de mal que lo hizo su padre. Adoró a los dioses falsos y consultó a Baal-zebub. Así menospreció al Dios de Israel y desvió el corazón del pueblo hacia los ídolos. Hoy veremos cómo Dios honra a los que le honran y menosprecia a quienes le menosprecian. En Ococías vemos las consecuencias de la infidelidad espiritual y la importancia de reconocer la soberanía divina. El profeta Elías encarna el modelo de fidelidad absoluta, quien se aparta a la cumbre del monte para simbolizar tanto su comunión con Dios como el rechazo a la apostasía. Es triste ver cómo la iglesia contemporánea busca soluciones en ideologías modernas o la psicología en lugar de confiar en las Sagradas Escrituras. Finalmente, se hace un llamado urgente al arrepentimiento y a mantener una postura firme y solidaria con Dios frente a las presiones culturales de nuestros días.

EL PUDOR

Vivimos en un mundo impúdico en el que se comercia con el cuerpo humano, tanto femenino como masculino, de una manera que a nuestros abuelos les causaría sonrojo sólo con pensarlo. El culto al cuerpo se ha convertido en la nueva religión imperante y los mass media explotan la sensualidad humana hasta extremos absolutamente vergonzosos. Ante tal obscenidad el Pueblo de Dios está llamado a vivir y a expresarse de una manera completamente distinta, yendo contracorriente y expresando la belleza de un sano pudor que ha desaparecido casi por completo de nuestra sociedad «avanzada y occidental». Génesis 3:4-11; 1 Timoteo 2:9a.