EL REGRESO: ORFA VS RUT

Redención 2 – El regreso: Orfa vs Rut – Rut 1:6-18 – Julián Esquinas

La desgracia llegó a la vida de Noemí y de sus nueras. Las tres se quedan viudas en una época en la que esto constituía una auténtica fatalidad. La ley del levirato demandaba que cuando una mujer enviudaba, un hermano o pariente cercano del difunto debía casarse con la viuda y así hacerse cargo de ella. Pero Noemí no tenía más hijos, por lo que decide volver a su tierra en Judá, ya que estaba viviendo en Moab, y despide a sus nueras recomendándoles que regresen a casa de sus padres y vuelvan a casarse porque aun eran jóvenes. Orfa y Rut están en una encrucijada. Deben decidir si quedarse con su suegra y así procurar el sustento para ella, o regresar a su antigua forma de vida. Ambas toman caminos diferentes que cambiarán y marcarán sus vidas para siempre. Igual nos ocurre a nosotros cuando nos presentan el camino de la salvación a través de Jesucristo: debemos elegir si seguirlo a Él con todas las consecuencias, o volver a nuestros caminos lejos de Él. ¿Y tú qué camino tomarás?

AFLICCIONES | RUT 1:1-5

Todos nos hemos preguntado alguna vez, ¿dónde está Dios cuando sufrimos? ¿Se ha olvidado Dios de mí o se ha vuelto en mi contra? No es fácil ver la mano de Dios obrando cuando estamos atravesando pruebas o circunstancias duras. Sin embargo, la providencia de Dios nos guía hasta en los momentos más difíciles. Elimelec y su familia estaban viviendo un tiempo de aflicción cuando éste decide ir a Moab a buscar el sustento. Pero para desgracia de los suyos, los problemas no habían hecho nada más que empezar. Su esposa Noemí tuvo que sufrir la muerte de su esposo y la de sus dos hijos en aquella tierra extranjera. Pero en este panorama sombrío emerge una luz de esperanza. Después de tantas calamidades, Dios ofrece una salida a la pobre Noemí porque en Belén vuelve a haber pan. (Rut 1:1-5)

EL CÁNCER DEL PECADO

El cáncer del pecado – Josué 7:1-26 – Moisés Peinado

Hoy abordamos la destructiva naturaleza de la desobediencia a Dios, comparándola con una enfermedad que todo lo corrompe. Analizamos el relato bíblico de Acán en Josué 7, ilustrando cómo el pecado de un individuo trae serias consecuencias no sólo para él, sino para toda la comunidad, lo que resulta en derrota y juicio divino. Dios es omnipresente y omnisciente, y más tarde o más temprano expone todo pecado oculto, con el fin de conducirnos al arrepentimiento y a la confesión sinceras antes de que sea demasiado tarde.

EL NOVIO DEL BUEN VINO

– Vida en su Nombre 6 –

Conocido como el primer milagro que Jesús realizó en su ministerio público, el agua convertida en vino nos muestra la abundancia de la gracia divina y la capacidad de Jesús para transformar lo ordinario en algo extraordinario. Pero además Juan establece un paralelismo entre la primera pareja que arruinó la relación con Dios, y esta boda en una aldea de Galilea cercana a la ciudad de Nazaret, donde Jesús se crió y vivió hasta los treinta años, en la que Jesús aparece para realizar una señal de un profundo calado y sentido espiritual. Juan 2:1-12.

LOS CELOS

Los celos son ese intenso movimiento del alma que busca disfrutar en exclusividad de aquello que amamos y nos pertenece en justicia. Podríamos decir que hay una dimensión positiva de ellos, pero también una dimensión muy negativa y pecaminosa de los mismos. El que ama, tiende hacia lo que ha cautivado sus afectos y, al mismo tiempo, rechaza y combate aquello que amenaza la plena posesión de lo que desea. Así, el amor tiene dos movimientos: Por una parte, se lanza para poseer y disfrutar; por otra, se indigna, combate, saca los dientes contra lo que se interpone. Éxodo 20:1-3.

EN EL PRINCIPIO 7 | PILARES DEL MATRIMONIO 2

El matrimonio, contrariamente a lo que se nos quiere hacer creer hoy en día, no es una convención social, ni mucho menos un simple contrato entre dos particulares. Tampoco es un constructo social del heteropatriarcado, ni un invento del cristianismo. Todas esas ideas son falsas para cualquiera que conozca mínimamente la historia de la humanidad. El matrimonio fue instituido por Dios mismo mucho antes de que apareciera el cristianismo, o el judaísmo. Aparece con la aparición del ser humano sobre la tierra y su esencia es mucho más real y mucho más profunda de lo que la «cultura» actual nos quiere hacer creer. Génesis 2:22-25.