INTRODUCCIÓN 2 – EL MENSAJE

El mensaje de hoy expone la deslumbrante belleza del Evangelio de Dios basado en Romanos 1:1-7, presentándolo no como un discurso humano o una propuesta de bienestar temporal, sino como la buena noticia celestial definitiva que verdaderamente transforma y recompone la vida entera. A través de un recorrido profundo, desvelamos el misterio trinitario del amor divino y la persona del Hijo, Jesucristo, entrelazando su estado de humillación según la carne con su exaltación gloriosa según el Espíritu de santidad por la resurrección. Este mensaje te conectará con el hilo conductor de toda la historia bíblica, demostrando cómo la fidelidad pasada de Dios garantiza cada una de sus promesas futuras y encendiendo en tu corazón la certeza inamovible de un final feliz y glorioso. Escucharlo no es solo oír teología, es sumergirse en un banquete de verdad que sacudirá tu comodidad y renovará tu confianza en el único anuncio que lo cambia todo.

EL TRIUNFO DEL SIERVO

En la profecía mesiánica de Isaías en los capítulos 52 y 53 de su libro vemos tres imágenes que describen lo que está por ocurrir en el plan redentor de Dios. Son como un tríptico de nos muestra la obra perfecta del Siervo del Señor. En uno vemos su exaltación hasta lo sumo al ser prosperado y triunfar en sus santos propósitos. En otro vemos su profunda humillación hasta el punto de estar completamente desfigurado. En el tercero, vemos como alcanza a las naciones y las gana para sí en esta bendita misión que el Padre le encomendó. Contemplemos la belleza y la perfección de este Siervo que, aunque destrozado por el juicio divino, a la vez se levanta victorioso sobre todos sus enemigos. ¿Cómo son posibles ambas cosas? ¿No parecen una contradicción? Abre tus ojos en asombro y contempla perfecta obra de la salvación. Isaías 52:13-53:12

¿CÓMO OYES?

Jesús, como buen maestro, utilizaba ilustraciones, ejemplos, metáforas e historias para que sus discípulos recordaran fácilmente sus enseñanzas y también las aprendieran de manera más sencilla. Sin embargo, las parábolas, a pesar de utilizar ejemplos de la vida diaria muy comunes para sus oyentes, encerraban una sabiduría oculta que sólo los que verdaderamente estaban dispuestos a vivir conforme a sus enseñanzas podían comprender. En la que hoy estudiamos Jesús mismo tuvo que explicar a sus discípulos el significado profundo de esta historia aparentemente simple, pero que encierra grandes verdades del Reino y de la voluntad de Dios. ¿Y tú, como vas a escuchar? ¿Quieres profundizar en el conocimiento de Dios o prefieres quedarte en a superficie de esta historia? Lucas 8:4-18.

PROPIEDAD DE DIOS

Los discípulos de los fariseos y los herodianos se confabularon para tender una trampa a Jesús y tener así de qué acusarlo. La pregunta acerca del tributo a César estaba muy bien planeada y parecía imposible que Jesús pudiera salir indemne de ella. Tanto si la respuesta era afirmativa como contraria al pago de este impuesto, los enemigos de Jesús tendrían una razón para acusarlo ante las autoridades civiles o religiosas. Pero el Maestro de Galilea supo responder de una manera totalmente inesperada para sus enemigos. Jesús desarmó sus argumentos y los confrontó con su propio pecado, al igual que nos ocurre a nosotros cuando escuchamos de sus labios «dad a Dios lo que es de Dios». Lucas 20:19-26.

CRISTO, EL SEÑOR

Existe una forma adulterada de fe cristiana basada en las ofertas que es muy popular hoy en día. En ella se presenta a Jesús como el Salvador únicamente. Se habla de los beneficios que reporta el Evangelio. Se mutila la Palabra de Dios minimizando o haciendo casi desaparecer las demandas del Señor en cuanto a obediencia y sumisión voluntaria a su autoridad. Este cristianismo “descafeinado” es completamente inútil porque deja de lado una realidad que se repite en la Biblia desde el mismo inicio. ¿Crees que Jesús puede ser tu Salvador, pero no tu Señor? ¿En qué parte de las Escrituras aparece semejante desatino? Necesitamos escudriñar más a fondo las enseñanzas de Jesús para comprender que un dios que no tiene autoridad total sobre su pueblo, no es el Dios de la Biblia, sino un ídolo creado por la mente carnal.

NO SEAS INCRÉDULO, SINO CREYENTE

– Vida en su Nombre 49 – No seas incrédulo, sino creyente

Los discípulos estaban destrozados tras la muerte de Jesús. Sentían que sus esperanzas se habían truncado de repente. A pesar de conocer las Escrituras, a pesar de haber estado con Jesús, a pesar de todos los prodigios que vieron y a pesar de que el Señor había anunciado su resurrección en varias ocasiones, cuando vieron la tumba vacía, todos pensaron que alguien se había llevado el cuerpo. Incluso cuando algunas mujeres y varios discípulos afirmaban haber visto vivo a Jesús, ellos no lo creyeron. Pero si alguno de nosotros hubiéramos estado allí, seguro que también habríamos caído en el mismo estado de incredulidad. Por eso, las palabras de Jesús tras su resurrección siguen resonando hoy: «Bienaventurados los que no vieron y creyeron». Juan 20:1-20, 24-31.

HÉROE Y CORDERO

– Vida en su Nombre 48 –

A los pies de Jesús se agolpaba una multitud heterogénea formada por sacerdotes, levitas, fariseos, soldados y gente del pueblo entre los que habría muchos curiosos y algún que otro morboso. Asistían al macabro espectáculo de ver como Roma imponía su férrea versión de la “pax romana”. Tras el tétrico “espectáculo” los enemigos encarnizados de Jesús se marcharon con una sonrisa burlona que demostraba el desprecio que sentían hacia Él. La mayoría se marchó de allí con una buena, aunque siniestra historia que contar. Los soldados que crucificaron a los reos se llevaron a casa algunas pertenencias de los sentenciados. ¿Y tú, qué sacarás de este mensaje que presenta al Cristo suspendido entre el cielo y la tierra? Juan 19:16-42.

UN ENCUENTRO TRANSFORMADOR

A todos nos ha pasado que mezclamos algo que conocemos de la Palabra de Dios con nuestras ideas, conceptos, creencias e interpretaciones personales que suelen estar muy influidas por los acontecimientos que vivimos a diario. Cuando de manera consciente o inconsciente sacamos a Dios y sus promesas de nuestros pensamientos y de nuestros razonamientos, podemos terminar como aquellos dos que iban camino a Emaús, cabizbajos y tristes habiendo perdido la esperanza y a punto de perder también la fe. Jesús les sale al encuentro y les da a ellos y a nosotros una lección magistral abriendo las Escrituras y mostrando en ellas toda la verdad acerca de sí mismo. Admiremos hoy al Maestro buscándole y viéndole en cada página de la Sagrada Escritura. Lucas 24:13-35.

MISIÓN CUMPLIDA

– Vida en su Nombre 43 –

Hoy analizamos un pasaje central en las últimas horas de Jesús justo antes de enfrentar el momento más amargo de su vida como hombre. Jesús ora al Padre justo antes de su crucifixión. En estos versículos el Señor presenta un informe al Padre de su misión cumplida y le formula un ruego. En el mensaje de hoy nos centramos en el informe y en el próximo mensaje analizaremos la petición. El análisis de este informe contrasta la obediencia y fidelidad de Jesús (el «postrer Adán») con la desobediencia y el fracaso de Adán (el «primer Adán»). Se destaca la obra de Jesús como la manifestación del Nombre de Dios y la impartición de la vida eterna, que consiste en conocer al Padre y al Hijo. Finalmente, se hace una invitación a la reflexión personal sobre la propia fidelidad y se ofrece esperanza en el perdón y el poder de Dios a través de Jesucristo. Juan 17:1-8.

LA CONSIGNA: CREER Y AMAR

– Vida en su Nombre 32 –

Jesús conmueve a sus discípulos con dos noticias sorprendentes y tremendamente duras durante la cena de Pascua. Uno de ellos lo va a traicionar y Pedro negará que le conoce. Jesús no hace estos anuncios con el fin de desahogarse, ni como una recriminación a su debilidad, ni para causar lástima en ellos. Él lo hace con el fin de mostrarles su amor incondicional por ellos. Lo hace para hacerles comprender que Él es quien tiene el control de todas las cosas, incluso en la hora triste, amarga y oscura que se acerca. Lo hace para afirmar la fe de ellos y para demostrarles que los ama y los seguirá amando hasta el fin, a pesar de sus debilidades, de sus tropiezos e incluso a pesar de sus traiciones. Lo hace para mostrarles el camino más excelente del amor que deben tener hacia Padre y entre ellos. Juan 13:21-38.