AMOR INFINITO

Amor infinito – Salmo 106:6-8 – Abraham Sanz

El escritor del Salmo 106 va recordando los hechos poderosos de Dios a favor de un pueblo que es rebelde y que se queja continuamente de Dios, a pesar de que han visto los prodigios que éste ha hecho en Egipto. Con su actitud de falta de fe e ingratitud demuestran que no aman a Dios a pesar de todo lo que ha hecho por ellos. El problema de este pueblo, y también de cada uno de nosotros, es que creían, al igual que nosotros creemos, que sabían lo que era mejor para ellos. Perdían de vista que los planes del Señor siempre, siempre, siempre son mejores que los nuestros. Olvidaron que Él ve el final desde el principio, cuando nuestra vista, en cambio, es muy corta. Perdieron de vista, como también nos ocurre a nosotros muchas veces, la inmensidad del amor infinito de Dios. Salmo 106:6-8.

AFLICCIONES | RUT 1:1-5

Todos nos hemos preguntado alguna vez, ¿dónde está Dios cuando sufrimos? ¿Se ha olvidado Dios de mí o se ha vuelto en mi contra? No es fácil ver la mano de Dios obrando cuando estamos atravesando pruebas o circunstancias duras. Sin embargo, la providencia de Dios nos guía hasta en los momentos más difíciles. Elimelec y su familia estaban viviendo un tiempo de aflicción cuando éste decide ir a Moab a buscar el sustento. Pero para desgracia de los suyos, los problemas no habían hecho nada más que empezar. Su esposa Noemí tuvo que sufrir la muerte de su esposo y la de sus dos hijos en aquella tierra extranjera. Pero en este panorama sombrío emerge una luz de esperanza. Después de tantas calamidades, Dios ofrece una salida a la pobre Noemí porque en Belén vuelve a haber pan. (Rut 1:1-5)

MANSEDUMBRE Y VILEZA

– Vida en su Nombre 45 –

Hoy asistimos al contraste infinito que existe entre el alma pura, mansa y humilde de Jesús, con la vileza, la hipocresía y la falsedad de aquellos que estuvieron presentes en su arresto y posterior «juicio». Entre la parodia de justicia de Anás y el beso traicionero de Judas, ¿dónde reside la mayor ceguera ante la verdadera identidad de quien tenían delante? Y es que para el corazón de piedra que no ha recibido el divino toque vivificador es imposible ver la grandeza de Dios aunque esté delante de nuestras propios ojos. Juan 18:1-24.

EN MI LUGAR

¿Estás preparado para enfrentar la muerte? Aunque parezca una posibilidad remota, nada hay más seguro en esta vida que el hecho de que todos nosotros tendremos un día que transitar ese viaje que nos llevará al más allá. ¿Hay alguna forma de asegurarse la vida plena después de esta vida? Hoy exploramos la doctrina cristiana del bautismo, tal como se presenta en las Escrituras. Descubriremos que en Adán todos pecamos, pero que en Cristo todos podemos ser reconciliados en virtud de la gloriosa doctrina de la sustitución. Mateo 3:13-15 y Lucas 23:33, 45.

YO SOY LA RESURRECCIÓN

– Vida en su Nombre 25 –

Este texto de Juan 11 nos muestra la gloria de Jesús al ver su amor benevolente. El texto subraya que Jesús amaba a esta familia, a Lázaro, a Marta y a María. En este texto vemos cuatro gestos de Jesús que nos muestran eso mismo. Una calculada demora, una arriesgada visita a Betania, estremecimiento emocional y exhibición de su gloria. Este evento es un anticipo de la resurrección final. Por cuanto el Reino ya ha venido, su Espíritu se mueve entre nosotros hoy: “Descendí a los cimientos de los montes; la tierra echó sus cerrojos sobre mí para siempre; mas tú sacaste mi vida de la sepultura, oh Jehová Dios mío.” (Jonás 2:6). ¿Crees esto? Di desde tu angustia, desde tu llanto, desde tu dolor, di: “Sí, yo creo que Tú eres el Cristo, eres mi Salvador, mi Rey. Yo creo que Tú eres el Cordero de Dios que quita el pecado.” En el nombre del Señor ríndele toda tu vida a Él. Juan 11:1-57

LOS BANDIDOS, EL PASTOR Y LAS OVEJAS

– Vida en su Nombre 23 –

En el pasaje de hoy Jesús vuelve a hablar acerca de su naturaleza y de su misión. Hace afirmaciones que anclan su origen en las profecías de Ezequiel 34. En la que Dios afirma que Él mismo vendrá y pastorearé a su rebaño, Israel. Jesús afirma ser el buen Pastor, el que va a buscar a la perdida, el que venda a la perniquebrada, el que fortalece a la débil, el que da su vida por su rebaño. A Él le duelen las ovejas porque son sus ovejas. Él las llama y las conoce por nombre, pero es que además las que son de su rebaño conocen también su voz y le siguen. Todo hijo de Dios encuentra un fortísimo consuelo en estas palabras del Maestro. Juan 10:1-21.

VETE Y NO PEQUES MÁS

– Vida en su Nombre 19 –

Esta es una historia real que sucedió durante el ministerio de Jesús. Jesús está enseñando en el templo y los líderes religiosos traen a una mujer sorprendida en el acto mismo de adulterio. Le preguntan a Jesús qué piensa él, en la Ley dice que ha de ser apedreada. Pero a esos religiosos no les importa en realidad ni la Ley, ni la santidad. No amaban a Dios, no buscaban glorificarle. Lo que van buscando es pillar a Jesús, hundirlo, y echar abajo su ministerio, su fama, su testimonio ante el pueblo para que dejen de admirarlo y seguirlo. Lo que los mueve es la envidia. En este incidente Jesús nos muestra tanto la seriedad de la justicia y la santidad de Dios, como su gracia y su misericordia en el perdón otorgado a esta pecadora, que es igual de culpable que todos nosotros con todos nuestros pecados públicos o secretos. Juan 7:53-8:11.

ESTO SÉ, QUE DIOS ESTÁ POR MÍ

El rey David escribió este salmo en un momento de gran angustia y peligro. Él comienza este canto suplicando la misericordia de Dios porque se sabe en peligro de muerte. Y reconoce la realidad de ese peligro que lo intimida. Él no hace declaraciones positivas minimizando la realidad de su temor, ni lo real del peligro que lo acecha. David acepta las circunstancias duras y difíciles que está viviendo, pero enseguida levanta los ojos de su triste condición y acude con fe, con esperanza a aquel que lo puede sacar del temor en el que está viviendo. Sus palabras no dejan lugar a dudas, “Sé que Dios está por mí”. Esta declaración de fe ilumina todo el salmo y nos recuerda el amor incondicional de Dios por sus hijos. Salmo 56.

LLENO DE GRACIA Y DE VERDAD

El evangelista Juan comienza su escrito presentándonos en el prólogo, que hoy estudiamos, los temas principales que tratará en los próximos capítulos. Desde el principio Dios desea vivir en medio de su pueblo, pero por causa del pecado de este, Dios tiene que apartarse de él, porque su santidad perfecta no puede cohabitar con la imperfección de un pueblo débil y rebelde. Sin embargo, Dios nos muestra su misericordia y su verdad a lo largo de de todas las páginas de la Escritura. Dios actúa en favor de su pueblo y en su Segunda Persona viene a habitar entre nosotros. La Luz perfecta y vivificante se introduce en el corazón mismo de las tinieblas. Juan 1:1-18.

LA CONTIENDA POR LA FE 4

Cuando una iglesia no combate con ardor por la pureza de la doctrina y por la pureza de su testimonio, en muy poco tiempo esa iglesia habrá perdido por completo su capacidad de ser sal y luz, y por lo tanto, habrá dejado de ser una auténtica iglesia en el sentido bíblico de la misma. Siempre tenemos y tendremos la necesidad de estar combatiendo por la pureza de la fe. Judas hace referencia al final del texto que estudiamos a tres grupos de personas en la iglesia. Hoy veremos cómo debemos relacionarnos con estos tres grupos de individuos. ¿Es la duda pecado? ¿Cómo debemos tratar con aquellos que ya han sido contaminados con falsas doctrinas? ¿Y con los contumaces que se han apartado de la pureza del Evangelio y están contaminando también a otros? ¿Está el amor reñido con la disciplina?
Judas 1:17-23