LA ORACIÓN, OXÍGENO ESPIRITUAL

Al igual que nuestro cuerpo necesita el oxígeno para vivir, de igual manera nuestro espíritu necesita la oración para subsistir, crecer y desarrollarse. Vemos en el pasaje de hoy, que Jesús tenía una intensa y habitual vida de oración, para lo cual solía apartar las primeras horas del día. No sólo buscaba la ocasión, sino que también buscaba el lugar adecuado. Por eso solía apartarse a lugares desiertos, tranquilos, fuera de los ruidos y las distracciones propias de la vida. Él es nuestro mayor y mejor ejemplo en cuanto a la oración. Jesús, siendo Dios, también era hombre y por eso su tiempo de oración era algo prioritario para Él. Marcos 1:35-39.

VESTIDOS PARA EL COMBATE 2

Hay una realidad que todo hijo de Dios conoce por propia experiencia, estamos en medio de una batalla en la que nuestros enemigos son invisibles, poderosos y organizados. La Palabra de Dios nos enseña desde el primer libro de la Biblia, hasta el último, lo real que es esta lucha con las tinieblas. La semana pasada estuvimos estudiando dos partes de la armadura del cristiano, hoy estaremos considerando las otras cuatro partes del atuendo imprescindible en la batalla contra nuestro enemigo. Efesios 6:10-20.

ANTES DE QUE LLUEVA

Elías, un hombre a contracorriente 4 – Antes de que llueva – 1 Reyes 18:17-46 – Israel Sanz

Hoy contemplamos al hombre de Dios enfrentado a los profetas de Baal. Lo que mueve a Elías a esta confrontación épica es su celo por vindicar al Dios de Israel. La tierra se había llenado de altares idolátricos a Baal y Asera, por eso Dios había cerrado los cielos para que no lloviese. Así el verdadero Dios estaba ejecutando su juicio sobre estas falsas divinidades que representaban precisamente la lluvia, la fertilidad y la abundancia. También ejecutaba su justo juicio sobre todos aquellos que habían confiado en estos dioses ilusorios. Elías reta a los profetas de Baal sobre el monte Carmelo, de esta manera antes de que llegase la lluvia era necesario que ocurrieran tres hechos fundamentales: verdadera adoración, limpieza y oración.

La oración y la regla de oro

El mensaje de hoy se centra en el poder y la gracia de la oración, tomando como base las palabras de Jesús en Mateo 7:7-11 sobre pedir, buscar y llamar. Se explica que esta invitación divina revela la necesidad humana de la ayuda y guía del Espíritu Santo. Además, se enfatiza la inmensa bondad de Dios como Padre celestial, quien siempre dará cosas buenas a sus hijos. Finalmente, el pastor conecta la recepción del amor de Dios con el llamado a practicar la regla de oro, tratando a los demás como quisiéramos ser tratados, reflejando así el Evangelio que ha transformado y sigue transformando nuestras vidas cada día.

PADRE, TE RUEGO

– Vida en su Nombre 44 –

Jesús comienza su oración en el huerto de Getsemaní orando por sí mismo y le pide al Padre que lo glorifique con la gloria que tuvo antes de que el mundo existiese, para que a su vez Él glorifique al Padre. Después pasa a orar por los suyos, y le pide al Padre tres cosas. En primer lugar que no los quite del mundo, sino que los guarde del mal. En segundo lugar que los santifique en su verdad, que los confirme en la verdad que Él ya les ha entregado por su Palabra y que así guarden la unidad del Espíritu. Y en tercer lugar, que les conceda la felicidad absoluta, es decir, que les dé su gloria. Para que ellos estén donde Él está y su gozo sea completo. Juan 17:1-26.

MISIÓN CUMPLIDA

– Vida en su Nombre 43 –

Hoy analizamos un pasaje central en las últimas horas de Jesús justo antes de enfrentar el momento más amargo de su vida como hombre. Jesús ora al Padre justo antes de su crucifixión. En estos versículos el Señor presenta un informe al Padre de su misión cumplida y le formula un ruego. En el mensaje de hoy nos centramos en el informe y en el próximo mensaje analizaremos la petición. El análisis de este informe contrasta la obediencia y fidelidad de Jesús (el «postrer Adán») con la desobediencia y el fracaso de Adán (el «primer Adán»). Se destaca la obra de Jesús como la manifestación del Nombre de Dios y la impartición de la vida eterna, que consiste en conocer al Padre y al Hijo. Finalmente, se hace una invitación a la reflexión personal sobre la propia fidelidad y se ofrece esperanza en el perdón y el poder de Dios a través de Jesucristo. Juan 17:1-8.

PIENSA, OBEDECE, ORA

¿Es posible encontrar paz en medio de las dificultades, del dolor, de la prueba? ¿Cómo podemos mantenernos firmes y experimentar calma en medio de la tormenta o situaciones difíciles de la vida? ¿Qué significa «obedecer» en el contexto de Filipenses 4:9 y cómo se relaciona con la paz de Dios? Partiendo de una experiencia personal y familiar de intenso dolor y prueba se nos reta hoy a mirar por encima de las circunstancias duras de la vida. El mensaje de hoy nos ayuda a identificar tres claves para experimentar la paz de Dios: pensar en lo verdadero, obedecer los mandamientos de Dios, y orar con gratitud. El objetivo principal es ofrecer consuelo y guía práctica a aquellos que están sufriendo, animándolos a mantenerse firmes en fe y a encontrar fortaleza en Dios. Filipenses 4:6-9.

MIRAD POR VOSOTROS MISMOS

Jesús pronunció estas palabras en el templo. Estando allí escuchó a algunos que hablaban del esplendor del edificio. Pero Jesús los detiene en seco y les dice que todo eso va a ser destruido, no quedará piedra sobre piedra. ¿Está mal alegrase de la belleza de un edificio? ¿Por qué Jesús hace eso? Para salvarlos, para que no se desenfoquen.
La opción “retrato” de la cámara de los móviles lo que hace es enfocar algo y desenfocar el resto, difuminarlo. Pues bien, nuestros corazones funcionan en modo “retrato”. Si tu corazón se enfoca en algo, lo demás se difumina. Lucas 21:34-36

YO EN MI PADRE, VOSOTROS EN MÍ Y YO EN VOSOTROS

– Vida en su Nombre 34 –

¿Qué significa orar en el nombre de Jesús? ¿Por qué Jesús nos invita a orar en su nombre? ¿Cómo puedo saber si estoy orando realmente en el nombre de Jesús? ¿Cuál es la clave para una vida de oración transformadora? ¿Cómo puedo aprender a orar de manera efectiva en el nombre de Jesús? ¿Cómo es posible que un creyente pueda realizar «mayores obras» que las de Jesús? ¿Cómo se relaciona la oración en el nombre de Jesús con la Trinidad? Hoy entramos a explorar la naturaleza de la Trinidad destacando la íntima unión entre las tres personas divinas y cómo los creyentes, a través de la fe en Jesús, podemos unirnos a esa comunión trinitaria y participar en la obra divina. La oración no es una fórmula mágica, sino una profunda alineación con la voluntad, los propósitos y el carácter de Cristo. Son la amistad con Dios, la búsqueda de su gloria y la transformación interna las que permiten al creyente orar con la mente de Cristo. Juan 14:8-24.

AMOR QUE CONOCE Y DISCIERNE

El concepto actual de amor está totalmente desvirtuado por la corriente imperante en la que se ponderan los sentimientos sobre la razón. Vivimos en la época de «yo hago lo que me hace sentir bien», lo que conduce en muchas ocasiones a errores y decisiones precipitadas que causan más dolor que beneficio. La Palabra de Dios nos guía al correcto concepto de amor, el ágape de Dios. Necesitamos con urgencia encontrar el equilibrio entre lo que sentimos y lo que conocemos que es la voluntad de Dios. Amor y Verdad son dos realidades que deben ir siempre de la mano. El amor sabio es el que procura primero el bien del otro, no la propia satisfacción egoísta de uno mismo. Así es el amor de Dios, desprendido, sacrificial, que procura nuestro bienestar, aunque a veces para conseguirlo nos tenga que disciplinar. El que de verdad ama corregirá a aquellos que ama por su propio bien. Filipenses 1:9-11.