EL CORAZÓN DEL PADRE

El corazón del Padre – Lucas 15:11-32 – Elías Sanz

Jesús enfrenta a los fariseos y escribas con tres parábolas que muestran el corazón paternal de Dios, frente al corazón duro y frío de estos estudiosos de la Ley. Son la oveja perdida, la moneda perdida y el hijo perdido (más conocida como el hijo pródigo o el Padre amante). Hoy entramos a analizar esta última. Todo auténtico creyente se identificará inmediatamente con el hijo menor de esta parábola. El rebelde que se levanta orgulloso y desafiante contra su padre, aquel que le dio la vida, para vivir su vida a su propia manera, sin las reglas y los consejos de su progenitor. Así hemos vivido muchos, alejándonos de la casa del Padre para vivir haciendo lo que los impulsos egoístas de nuestros corazones desviados nos pedían. Hasta que llega un día en que tocamos fondo y es entonces cuando nos alcanza la gracia del Padre que nos sigue amando a pesar de nuestro desprecio.

¿CÓMO OYES?

Jesús, como buen maestro, utilizaba ilustraciones, ejemplos, metáforas e historias para que sus discípulos recordaran fácilmente sus enseñanzas y también las aprendieran de manera más sencilla. Sin embargo, las parábolas, a pesar de utilizar ejemplos de la vida diaria muy comunes para sus oyentes, encerraban una sabiduría oculta que sólo los que verdaderamente estaban dispuestos a vivir conforme a sus enseñanzas podían comprender. En la que hoy estudiamos Jesús mismo tuvo que explicar a sus discípulos el significado profundo de esta historia aparentemente simple, pero que encierra grandes verdades del Reino y de la voluntad de Dios. ¿Y tú, como vas a escuchar? ¿Quieres profundizar en el conocimiento de Dios o prefieres quedarte en a superficie de esta historia? Lucas 8:4-18.

LAS PARÁBOLAS Y EL MISTERIO DEL REINO 12 | Trigo y cizaña

El Reino de los cielos no es un accidente, es la expresión de un Dios lleno de amor que sale de sí mismo para compartir su alegría. El Reino de los cielos es la obra sobrenatural del Hijo de Dios que llegado el tiempo se hizo un hombre, para levantar una cosecha, un linaje, una nación al Padre, una novia para sí, un templo para el Espíritu, una Iglesia gloriosa sin mancha ni arruga. El Reino de los cielos es el sueño palpitante de Dios, es un campo que Él mismo ha sembrado y que Él mismo alimenta con el sol de sus cuidados, de su providencia y que Él mismo impulsa con el fuego inextinguible de sus deseos. En la parábola los siervos de este sembrador vienen a él y le preguntan: ¿No sembraste trigo? ¿Por qué hay cizaña? ¿De dónde sale la cizaña? Mateo 13:24-26.

LAS PARÁBOLAS Y EL MISTERIO DEL REINO 11 | Amor audaz

Analizamos en esta ocasión la parábola de los talentos. Con ella aprendemos que la vida mientras el Señor viene no solo es espera, sino que requiere también un trabajo diligente. No es una espera estática sino activa. ¿Qué debemos hacer mientras esperamos? Descubriremos siete verdades acerca de los tres siervos que protagonizan esta parábola y que tienen el potencial de darle un giro a nuestra vida, de reorientarnos, de cambiarnos por completo.
Mateo 25:14-30

LAS PARÁBOLAS Y EL MISTERIO DEL REINO 10 | Perdón

La que es conocida como la Parábola de los dos deudores, debería más bien llamarse la Parábola del Señor misericordioso. Con ella Jesús le enseñó a Pedro, y a nosotros también, la grandeza del perdón que hemos recibido, de manera completamente inmerecida, por parte de Dios. Solo aquellos que comprenden la inmensidad insalvable de la deuda adquirida son los que pueden apreciar la desmesurada grandeza del perdón recibido. La revelación de tal verdad debería henchir nuestros pechos de gozo y de gratitud eternos, pero desafortunadamente muy a menudo perdemos de vista esta realidad del Reino.
Mateo 18:23-35.

LAS PARÁBOLAS Y EL MISTERIO DEL REINO 9 | Projimidad

Hoy nos acercamos a una de las parábolas más conocidas de cuantas Jesús contó. Por eso mismo podemos pensar que esta ya la sabemos y dejar de prestar atención a la misma. Pero no te precipites, la Palabra de Dios tiene profundidades tanto de interpretación como de aplicación que nos sorprenden, los confrontan y nos humillan una y otra vez. Y eso no es malo, todo lo contrario, nos ayuda a tener una perspectiva bíblica de nosotros mismos y de aquellos que nos rodean. ¿Y qué es la «projimidad»? ¿De dónde ha salido esa palabra? Descúbrelo hoy con nosotros.
Lucas 10:25-37

LAS PARÁBOLAS Y EL MISTERIO DEL REINO 8 | Astucia santa

La parábola del mayordomo sagaz puede ser muy fácilmente mal interpretada. Tiene que ver con el uso de los bienes materiales. Hay pocas cosas que muestren tan claramente el estado de nuestra alma como el manejo del dinero, de las posesiones. Los que piensan demasiado en lo terrenal, los que tienen su porción en esta vida, son sagaces. Se informan de pagas y ayudas, estudian, madrugan, trasnochan… Esto no es malo en sí mismo. Pero cuando la vida se vuelca en esas cosas, es porque vas con las luces cortas. Cuando las preocupaciones se reducen a qué comeremos, qué vestiremos, cuánto ganaremos, dónde iremos de vacaciones, … eso termina en tragedia. Eso es mundanalidad.
Lucas 16:1-13.

LAS PARÁBOLAS Y EL MISTERIO DEL REINO 7 | El Tesoro

En la parábola que hoy exploramos tenemos a un hombre con una inclinación básica, natural, quiere ser feliz. Todo lo que hace lo hace para responder a ese apetito. Todos nosotros somos iguales que él. Todos anhelamos realización, plenitud, felicidad, y esto responde al diseño divino porque así hemos sido creados y eso es bueno. Al igual que un corcho, por naturaleza, no se sumerge en el agua, de la misma manera el ser humano no puede preferir la desdicha. Pero, ¿cómo podemos alcanzar esa felicidad tan deseada? ¿Dónde podemos saciar los deseos más nobles y profundos del alma humana?
Mateo 13:44.

LAS PARÁBOLAS Y EL MISTERIO DEL REINO 6 | Fe en la tierra

En esta ocasión el énfasis de la parábola que analizamos es la necesidad de una fe militante, combativa, que se manifiesta en una oración constante y tenaz, que persevera hasta que la Estrella resplandeciente de la mañana sale. En esta parábola vamos a ver cuatro similitudes y cuatro contrastes entre la viuda y la Iglesia a la que representa. Lucas 18:1-3.

LAS PARÁBOLAS Y EL MISTERIO DEL REINO 5 | Imprudencia fatal

Jesús destaca en esta parábola uno de los rasgos distintivos del Reino de los cielos: la vigilancia espiritual. Desde que nuestros padres, Adán y Eva, pecaron vivimos en la noche oscura, y el creyente es un centinela que espera al alba. “Velad, pues, porque no sabéis el día ni la hora en que el Hijo del Hombre ha de venir.” En este versículo hay dos verdades fundamentales y un mandamiento que debemos cumplir. Descubre hoy con nosotros cuáles son y cómo debemos aplicarlas en nuestro diario caminar. Mateo 25:1-13