EL PRÍNCIPE DE LOS CUATRO NOMBRES

El capítulo ocho de Isaías es un claro anuncio de juicio por causa del pecado. Un juicio con sentido centrífugo, de adentro hacia afuera. Empieza por el pueblo de Dios y se va expandiendo hacia las naciones vecinas ampliando el área hasta abarcar toda la tierra. Pero en el capítulo nueve aparece una potente luz de esperanza en medio de esta profunda oscuridad, que nos anuncia la llegada de un niño especial al que se denomina con cuatro nombres muy significativos. Isaías 9:6.

UNA VISIÓN DEFINITIVA

El apóstol Juan estaba viviendo sus últimos días en un lugar terrible y en unas condiciones de vida deplorables. En medio de dificultades, pruebas y situaciones que le superaban, él supo bien hacia dónde debía mirar. Nosotros deberíamos también dirigir nuestra mirada a Aquel que está por encima de todos nuestros problemas y angustias. Él, que había convivido con el Verbo encarnado, que le había escuchado y le había visto hacer milagros y prodigios, necesitaba aun, igual que lo necesitamos nosotros, tener una nueva visión del Cristo resucitado. Apocalipsis 1:8-20.

FIELES EN UN MUNDO HOSTIL

Comienza un nuevo curso y muchos jóvenes y no tan jóvenes se incorporan estos días a las aulas. Hoy estudiaremos tres marcas vitales en los auténticos discípulos y también oiremos tres consejos apostólicos a la hora de encarar un nuevo curso escolar. Pero atención que el mensaje no es exclusivamente para los estudiantes, porque todos nosotros enfrentamos a diario situaciones en las que nuestra fe es puesta a prueba igualmente. 1 Pedro 3:13-16.

LA PRUEBA DE LA FE 3

Llegamos al tercer y último mensaje de esta miniserie sobre la vida del patriarca Job. Un hombre que fue probado y aprobado por Dios. En un mundo que está bajo el maligno, Dios siempre se reserva un remanente, un pueblo que le ama y le sirve a pesar de las circunstancias adversas. Gente sostenida únicamente por la gracia eficaz de Dios. Job 38.

LA PRUEBA DE LA FE 2

Este libro nos descorre el velo para mostrarnos lo que ocurre en la esfera espiritual e invisible que afecta de manera personal y directa nuestro cotidiano vivir. Como hijos de Dios no deberíamos ignorar que el mundo físico y espiritual se solapan y se influyen mutuamente. Satanás afirma que la devoción de Job no es íntegra ni honesta, pero además se atreve a insinuar que Dios mismo tampoco actúa de manera honrada y desinteresada, pues busca que Job le pague con su adoración. Así el enemigo pretende reducir la relación de Dios con los seres humanos a un mero intercambio mercantil. Job 1:6-2:10