INTRODUCCIÓN 3 – LOS DESTINATARIOS

Esta tercera y última parte de la introducción se centra en los destinatarios, aquellos llamados a ser de Jesucristo mediante un llamamiento eficaz y soberano que establece una unión íntima y vital con Él, comparable al vínculo matrimonial. Además, Pablo los identifica como el verdadero pueblo de Dios, sus «amados» y «santos», quienes son objeto del hesed o amor leal y eterno del Señor. Finalmente, los presenta como las personas más bendecidas de la tierra por poseer la gracia y la paz de Dios, un favor inmerecido y un bienestar integral que les sostiene incluso ante las pruebas más oscuras, como las persecuciones en la Roma de Nerón. Por ello, se nos exhorta a estar atentos y expectantes, siendo diligentes en la meditación y la oración para que estas verdades «ardan en el pecho» y produzcan una transformación real, dándonos fe y fortaleza nueva para vivir conforme a la Palabra de Dios. Romanos 1:1-7.

EL LINAJE DE ABRAHAM

Hoy tocamos un asunto que es bastante controvertido. ¿Quiénes son el pueblo de Dios? ¿Tiene Dios dos pueblos? Muchos creyentes han caído en el engaño de idolatrar una nación terrenal, desplazando así la centralidad de Jesucristo y el mensaje del Evangelio. A través de un análisis del discurso bíblico de Esteban, veremos que ni la geografía, ni los templos, ni la ascendencia genética garantizan la cercanía con Dios. Pues el verdadero «Israel de Dios» es un pueblo celestial y espiritual compuesto por personas de todas las naciones que han nacido de nuevo. Finalmente, hacemos un llamado a priorizar la fe en Cristo sobre cualquier militancia política o rito externo, instando a la Iglesia a no dejarse distraer por doctrinas que dividen o segregan. Hechos 6:8-7:60.

EL PREFERENTE ASUNTO DE MI ALEGRÍA

El Salmo 137 nos enseña que Dios no espera que ocultemos nuestras emociones. Podemos llevarle incluso nuestra ira, nuestro dolor y nuestros deseos de justicia. La Biblia no idealiza a sus personajes ni censura sus sentimientos; los presenta con toda su crudeza. Lo importante es que esos sentimientos se expresan delante de Dios, para que Él sea quien juzgue, en lugar de convertirnos nosotros en ejecutores de la venganza. Este salmo da voz al sufrimiento extremo de un pueblo devastado y recuerda que el anhelo de justicia, cuando se deposita en las manos de Dios y no en la violencia personal, ocupa un lugar legítimo en la experiencia de la fe. Salmo 137.

EL ADÁN DEFINITIVO

Para cualquier observador atento, es bien evidente que algo está mal en el ser humano desde su nacimiento. No hay que enseñarle a un niño a mentir, o a ser egoísta, eso es algo que sale de nosotros de manera instintiva. Tenemos una naturaleza caída que recibimos de nuestros padres Adán y Eva que nos conduce al pecado, al egocentrismo, a la rebeldía. Por mucho que nos esforcemos en ser «buenas personas», todos terminamos reconociendo que no somos como deberíamos ser. Desde el punto de vista bíblico, ninguno de nosotros da la talla para merecer la gloria junto al Padre celestial. Pero además del primer Adán, Dios también envió al postrer Adán, un nuevo representante de una nueva humanidad. Mateo 3:13-15; Lucas 23:33, 45.

CULMINACIÓN

Elías, un hombre a contracorriente 9 – Culminación – 2 Reyes 2:1-14 – Israel Sanz

Llegamos hoy al último mensaje de esta serie sobre el profeta Elías. La Palabra de Dios enseña que Dios honra a los que le honran. Elías vivió honrando el Nombre y la fama del Señor durante toda su vida. Su ministerio fue un alegato continuo de la fidelidad y del amor incondicional de Dios, mientras denunciaba la injusticia y la infidelidad descarada del pueblo. Al igual que Enoc, Elías recibió un imponente “bien hecho buen siervo fiel” de parte de Dios al llevárselo sin que pasara previamente por la muerte. El ejemplo de este profeta del Altísimo sigue siendo un llamado para todos los creyentes. Un llamado a la fidelidad, a la fe, al amor, a la entrega, al servicio a nuestro Señor. Elías vivió de cara a Dios y de espaldas al mundo y así nos inspira a seguir su ejemplo. Hoy meditamos en los últimos días de este profeta del único Dios verdadero a quien Eliseo llamó “carro de Israel y su gente de a caballo”.

AMOR INFINITO

Amor infinito – Salmo 106:6-8 – Abraham Sanz

El escritor del Salmo 106 va recordando los hechos poderosos de Dios a favor de un pueblo que es rebelde y que se queja continuamente de Dios, a pesar de que han visto los prodigios que éste ha hecho en Egipto. Con su actitud de falta de fe e ingratitud demuestran que no aman a Dios a pesar de todo lo que ha hecho por ellos. El problema de este pueblo, y también de cada uno de nosotros, es que creían, al igual que nosotros creemos, que sabían lo que era mejor para ellos. Perdían de vista que los planes del Señor siempre, siempre, siempre son mejores que los nuestros. Olvidaron que Él ve el final desde el principio, cuando nuestra vista, en cambio, es muy corta. Perdieron de vista, como también nos ocurre a nosotros muchas veces, la inmensidad del amor infinito de Dios. Salmo 106:6-8.

MÁS CERCA, MÁS LEJOS (SOLIDARIDAD)

Elías, un hombre a contracorriente 8 – Más cerca, más lejos (solidaridad) – 2 Reyes 1:1-17 – Israel Sanz

Tras la muerte del rey-pelele Acab, le sucedió su hijo Ococías, y lamentablemente, como era de esperar, siguió viviendo y gobernando igual de mal que lo hizo su padre. Adoró a los dioses falsos y consultó a Baal-zebub. Así menospreció al Dios de Israel y desvió el corazón del pueblo hacia los ídolos. Hoy veremos cómo Dios honra a los que le honran y menosprecia a quienes le menosprecian. En Ococías vemos las consecuencias de la infidelidad espiritual y la importancia de reconocer la soberanía divina. El profeta Elías encarna el modelo de fidelidad absoluta, quien se aparta a la cumbre del monte para simbolizar tanto su comunión con Dios como el rechazo a la apostasía. Es triste ver cómo la iglesia contemporánea busca soluciones en ideologías modernas o la psicología en lugar de confiar en las Sagradas Escrituras. Finalmente, se hace un llamado urgente al arrepentimiento y a mantener una postura firme y solidaria con Dios frente a las presiones culturales de nuestros días.

EL REGRESO: ORFA VS RUT

Redención 2 – El regreso: Orfa vs Rut – Rut 1:6-18 – Julián Esquinas

La desgracia llegó a la vida de Noemí y de sus nueras. Las tres se quedan viudas en una época en la que esto constituía una auténtica fatalidad. La ley del levirato demandaba que cuando una mujer enviudaba, un hermano o pariente cercano del difunto debía casarse con la viuda y así hacerse cargo de ella. Pero Noemí no tenía más hijos, por lo que decide volver a su tierra en Judá, ya que estaba viviendo en Moab, y despide a sus nueras recomendándoles que regresen a casa de sus padres y vuelvan a casarse porque aun eran jóvenes. Orfa y Rut están en una encrucijada. Deben decidir si quedarse con su suegra y así procurar el sustento para ella, o regresar a su antigua forma de vida. Ambas toman caminos diferentes que cambiarán y marcarán sus vidas para siempre. Igual nos ocurre a nosotros cuando nos presentan el camino de la salvación a través de Jesucristo: debemos elegir si seguirlo a Él con todas las consecuencias, o volver a nuestros caminos lejos de Él. ¿Y tú qué camino tomarás?

JESÚS ES SUPERIOR

¿Qué has hecho con la Palabra de Dios que has escuchado y leído en este 2025? ¿Qué has hecho con los cientos de enseñanzas de la Palabra que has oído y leído en los últimos años? Escuchar con atención es importante, porque si no escuchamos la Palabra no tendremos la vida de Dios. Pero tras escuchar se hace imprescindible creer y actuar. Sin hechos la fe puede fácilmente limitarse a ser una acumulación de conocimientos, como se acumulan los libros en una biblioteca. Si nadie los lee, no sirven de nada. Igualmente, si no ponemos por obra lo que aprendemos, la enseñanza se queda en un mero conocimiento teórico que no aprovecha para nada. Israel no entró en el reposo por no ir la Palabra acompañada de fe en los que la oyeron. Lo mismo nos puede ocurrir a nosotros. Hebreos 4:12-16.

CONCORDIA Y CONFRONTACIÓN

Elías, un hombre a contracorriente 3 – Concordia y confrontación – 1 Reyes 18:1-19 – Israel Sanz

Continuamos hoy reflexionando en la vida del profeta Elías y su inminente confrontación con el rey Acab, revisando cómo Dios preparó al profeta durante su retiro de tres años. Es de destacar el contraste entre la superficialidad de Acab, quien priorizaba buscar pasto para sus bestias antes que arrepentirse de su grave idolatría y apostasía, con la lealtad y celo de Elías. Providencialmente se produce un encuentro entre Elías y Abdías, un auténtico creyente que sirve en la corte del rey Acab. Descubriremos cómo este encuentro significó un acto de tierna misericordia y consuelo de parte de Dios para el profeta antes de su gran desafío. Escucharemos la valiente declaración que Elías hace ante el rey de que él, por su ejemplo idolátrico ante el pueblo, es la auténtica razón de la sequía que sufre la nación. El pecado impenitente siempre tiene trágicas consecuencias para quienes lo practican, y desgraciadamente también, para quienes están bajo la autoridad de ellos.